
Desierto de Gobi. ©Cortesía Intrav
Vuelos privados, exploradores incluidos
Cuando convergen curiosidad genuina y grandes presupuestos, las posibilidades de viaje se vuelven infinitas. Si el dinero no es problema, entonces no hay excusa para repetir el itinerario de siempre. Los viajes que organizan la Universidad de Harvard, el Museo Americano de Historia Natural o el Instituto de Arte de Chicago garantizan, sí, todos los lujos, pero también una selección intachable de sitios, actividades y temas por descubrir.
Lo sublime se compone de muchos elementos: de nada sirven el edredón más mullido del mundo en una ciudad sin alma o una sala de conciertos de ensueño con una orquesta mediocre. Por más de veinte años, un selecto grupo de personas ha disfrutado de sus vacaciones en grupos reducidos y exclusivos, bajo el auspicio de universidades, museos o instituciones culturales. Los viajes en aviones privados que ofrecen estas instituciones garantizan dos cosas: mimar y atender cualquier antojo o necesidad de los participantes, y contribuir a su enriquecimiento intelectual.
Philip Lovejoy, Director Asociado de “Alumni Education” de la Universidad de Harvard, el instituto que se encarga de continuar el contacto con los ex alumnos, dice que “los viajes de lujo son adictivos”, y es evidente que no se equivoca, puesto que la institución cuenta con un gran número de viajeros recurrentes para sus exclusivos tours.
Algunos viajes se concentran en itinerarios exóticos y poco comunes; otros hacen énfasis en nuevas formas de ver los favoritos de siempre, en compañía de reconocidos eruditos y guías locales expertos.
Pero el rango de este tipo de viajes es fantástico. Desde una excursión de 20 millones de dólares por persona al espacio exterior, hasta un crucero de 106 días alrededor del mundo en el Crystal Serenity (200 mil dólares por persona, en un penthouse en ocupación doble), que incluye muchas oportunidades de aprender a bordo, como la clase de escultura en piedra, en la que se trabaja sobre una pieza de alabastro de Colorado de casi cuatro kilos.
Quienes busquen unas vacaciones extraordinarias y lujosas dentro de un marco de tiempo limitado —quizás de dos a tres semanas— pueden disfrutar de la conveniencia de un avión privado para viajar de un sitio a otro (a veces aterrizando en pequeños aeropuertos remotos), a precios que varían entre 22 y 52 mil dólares por persona, dependiendo del itinerario.
Las universidades y museos se encargan de proveer eruditos que viajen con los grupos, y ofrecer efectivos programas de educación continua con alas y llantas. Pero para la logística —vuelos charter, reserva de hoteles— se sirven de compañías de viaje experimentadas, como Intrav, TCS Expeditions o la nueva estrella del grupo, Starquest Expeditions.
Los aviones charter de estas compañías incluyen jets Boeing, Airbus 319 y ATR turbos a la medida, todos reestructurados para tener menos asientos que los del diseño original. Las amplias cabinas permiten que los pasajeros se desplacen a su antojo durante el vuelo. El bar está abastecido de vinos y champaña para acompañar las comidas gourmet preparadas por el chef a bordo. Y claro que nadie planea enfermarse, pero en caso de que eso suceda, un médico viaja con la mayoría de las expediciones internacionales en jet privado. Finalmente, para estar todavía más relajados, un ingeniero en aviación certificado —pertrechado con partes de repuesto— también forma parte de la tripulación.
Cuevas, pirámides
y colecciones privadas
Intrav, la compañía “pionera en viajes ‘escoltados’ (escorted) en jet privado”, comenzó sus programas en los años setenta. Sus “Discovery Journeys” son viajes temáticos a regiones poco comunes, en los que el componente educativo es de primera importancia. Estos itinerarios se diseñan en conjunto con el Museo Americano de Historia Natural (American Museum of Natural History, amnh) o el Instituto de Arte de Chicago (The Art Institute). Los destinos suelen ser remotos, inaccesibles para el viajero que depende de los vuelos comerciales.
Charles y Karen Goetz, que hicieron uno de estos viajes a Egipto, recuerdan un acontecimiento que los tomó completamente por sorpresa: “Nuestra cena de despedida fue con la esposa de Anwar Sadat en su residencia de El Cairo”.
El pasado septiembre, los científicos del amnh crearon un “Discovery Journey”, con el título de “Siguiendo la huella de los fósiles. Dinosaurios y los orígenes de la humanidad”, enfocado en importantes descubrimientos paleontológicos mundiales, de Asia a África y Europa del Este. Por 48?900 dólares por persona (en ocupación doble), el recorrido llevó a los viajeros hasta los Flaming Cliffs del desierto del Gobi en Mongolia —donde se descubrió por primera vez un nido de huevos de dinosaurio—, el Cañón de Olduvai en Tanzania —donde se registraron los primeros restos de homínidos— y las pinturas de Cro-Magnon en Lascaux, en el valle Dordogne de Francia. Intrav también hizo arreglos para que los miembros del tour vieran a la auténtica Lucy, el esqueleto de Australopithecus afarensis que se encuentra en el Museo Nacional de Addis Abeba, Etiopía.
Pero no todo es la academia, como lo demuestra la otra veta de Intrav, los “Luxury Journeys”. En estas travesías lo que importa es el placer, enmarcado por algunos de los lugares más hermosos del mundo. Un equipo de concierges privados viaja con el grupo para atender todas sus necesidades y deseos, de modo que los huéspedes disfruten de servicio a domicilio desde el momento en que dejan sus casas.
La primavera pasada, Intrav ofreció “Marinas italianas en jet privado”, un viaje de 14 días por 33?900 dólares por persona (en ocupación doble) en el que se visitó Rapallo, Portofino y Cinqueterre. Continuando hacia Córcega, Cerdeña, Malta, Sicilia y Capri, los viajeros disfrutaron de una excursión por agua en Cinqueterre, golf en el legendario Pevero Golfing Club, una cata de vinos en Cerdeña, una demostración de cocina y un día de visita en Pompeya. Y a propósito de este viaje, el Director Ejecutivo de Intrav, David Drier, dijo “los pasajeros viajaron en pequeños grupos, disfrutando de las excursiones a un paso cómodo con mucho tiempo libre, cenando en restaurantes de su elección, casi como si hubieran diseñado la travesía ellos mismos”.
El próximo septiembre, Intrav tiene un viaje programado alrededor del mundo (25 días por 69?900 dólares por persona en ocupación doble). La primera parada, saliendo de Nueva York (después de que un jet privado pase por los pasajeros a cualquier aeropuerto del mundo), será Hawaii. De ahí a Australia, Singapur y Chiang Mai, en Tailandia, para descansar de Singapur; luego la ciudad acanalada de Cochin, en la India, y de ahí a África, a la reserva del Masai Mara, para terminar con el contrastado dueto de El Cairo, en Egipto, y Edimburgo, en Escocia, antes de volver a la Gran Manzana.
Por último, Intrav ofrece la categoría de “Luxury Getaways”, viajes diseñados para viajeros sofisticados. Se elige una sola región, para acortar los trayectos y poner atención más bien en el estilo y la elegancia. El equipo de concierges que acompaña al grupo proporciona un servicio a la medida en cada destino. En julio, los huéspedes de Intrav se embarcaron en un viaje redondo de 10 días desde Nueva York por la campiña europea, durante el cual exploraron plácidas áreas de Inglaterra, Irlanda y Francia. Se hospedaron en propiedades del Four Seasons en Hampshire, Dublín y Provenza, y participaron en catas de vinos en Burdeos. La tarifa por este corto viaje fue de 22 800 dólares por persona en ocupación doble.
TCS Expeditions: camas de sultán
y conferencias de Harvard
TC Swartz es el artífice de la primera expedición comercial exitosa al Polo Sur, del primer tren de lujo privado en Rusia y China, y de la primera expedición que navegó por los siete continentes. En 1989 fundó esta compañía, ahora en manos de Mark Campbell, pues desde hace unos años él divide su energía entre el golf —su otra pasión—, y Starquest, la empresa que fundó con su hermana, la doctora Charlene Brannon.
Desde 1995, TCS Expeditions ha conducido más de 80 expediciones en jet privado, más que cualquier otro operador en el negocio de los viajes de lujo. Con destinos en todos los continentes excepto la Antártica, la compañía se especializa en planear itinerarios creativos y exóticos, a veces en lugares remotos, con conferencistas expertos (tres a bordo), además de utilizar guías locales experimentados en cada destino.
Philip Lovejoy de Harvard describió una parte de un tour en jet privado con TCS en el Oriente Próximo: “El avión aterrizó en Petra, Jordania, y cuando bajamos del avión nos recibió un gran grupo de músicos (acompañados por camellos) en la pista. Comenzaron a tocar música regional para nosotros, una buena manera de prepararnos para lo que seguiría. Luego de pasar rápidamente por la aduana, nos condujeron sin demora a un hermoso hotel en donde cada viajero encontró 10 dólares en moneda local sobre su cama”.
Todas las necesidades se cumplen gracias a los meticulosos y anticipados esfuerzos del personal: los miembros del staff arriban a cada destino antes que el grupo y repasan cada detalle, asegurando así una estancia sin contratiempos. Y para evitar que los itinerarios incluyan destinos que los bien viajados participantes ya han visitado anteriormente, TCS ofrece alternativas que permitan planear el viaje al gusto.
Anne Crawford, Directora de Marketing de TCS, cuenta que los médicos que acompañan al grupo durante toda la travesía son seleccionados de la facultad de medicina de Harvard en Boston’s Brigham y del Women’s Hospital Emergency Medicine Department. Además, en algunos viajes —dependiendo del itinerario— los acompañan médicos del Instituto Humanitario de Harvard, quienes comparten sus conocimientos y experiencia en cuestiones de salud y asistencia humanitaria en los destinos que se visitan.
En octubre de 2006, TCS ofrece “Grandes Rutas Comerciales”, una expedición que atraviesa Asia, el Oriente Próximo y el norte de África (por 36950 dólares por persona en ocupación doble). Se visitarán siete sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco al tiempo que los viajeros seguirán los pasos de los antiguos comerciantes del té, las especias, la seda y el oro: la antigua Ruta de la Seda. En Marrakech, los viajeros se hospedarán en los tradicionales riads marroquís —pequeños y elegantes hospedajes concentrados alrededor de hermosos patios—, que originalmente formaron parte de palacios de sultanes o residencias privadas. En Libia, se seguirán los pasos de los romanos y los fenicios, quienes hace siglos vivieron en Leptis Magna, un importante centro comercial de la clásica África del Norte. Dubai, con su embarcadero naturalmente protegido, antes de ser conocido por sus reservas de petróleo era un puerto muy visitado en la antigua ruta comercial entre Mesopotamia y el valle del Indo. Y los viajeros de TCS se adentran en el desierto en vehículos de cuatro ruedas y cenan en un campamento tras disfrutar de un espectáculo de cetrería.
Otras opciones consisten en observar la vida cotidiana en un hogar de Dubai o aprender a cocinar las clásicas delicias árabes. O incluso se puede ir a las pistas para probar personalmente a los magníficos caballos árabes. Kashgar, China, el último puesto fronterizo de la Ruta de la Seda, es como regresar en el tiempo. Comerciantes y compradores convergen en este mercado del viejo mundo, llegan a pie, a caballo, en bicicleta o en burro desde China, Pakistán, India, Afganistán y Rusia; una increíble selección de mercancías —alimentos, sedas, tapetes y artesanías— se intercambian, se venden y se compran en esta ciudad islámica medieval.
Para quienes ya han visitado Estambul, la última ciudad de este recorrido, TCS ofrece una gran variedad de excursiones. Se puede elegir entre los históricos sitios de Gallipoli y Troya; la vieja capital de Bursa, las puertas y muros bizantinos de Iznik o la ajetreada ciudad de Edirne. La “alfombra mágica” regresa a Londres al final de este viaje en el que los viajeros, desgraciadamente, deben volver a la realidad.
Starquest: la cultura
por delante en petit comité
Starquest Expeditions es la nueva compañía de TC Swartz y su hermana Charlene Brannon. Su especialidad son los grupos pequeños, de entre 15 y 20 personas, acompañados por una “facultad itinerante” de expertos. Aunque se planean itinerarios detallados para cada destino, los viajeros pueden optar por alternativas personalizadas o independientes. Así, es posible conocer a artistas locales, explorar un museo o cualquier cosa que a uno le interese; el equipo de Starquest arreglará los detalles.
Durante los vuelos, un grupo de eruditos ilustra y entretiene a los pasajeros con la historia de los imperios y las culturas que se visitan dentro del recorrido. Además, el programa se complementa con la presencia de expertos y dignatarios locales a lo largo del camino.
En varios destinos, los viajeros pueden disfrutar de formas poco ortodoxas de viajar. Stevie Wooten, Vicepresidente de Servicio a Clientes de Starquest, me dijo que a los clientes les gustaba volar en helicóptero —vuelos espectaculares alrededor de Ayers Rock en Australia, por ejemplo—, recorrer el desierto de Thar, India y Timbuktú en camello o pasear en elefante en la India. También se utilizan pequeños botes para transportar a los viajeros en Papúa, Nueva Guinea.
Cuando le pregunté sobre las peticiones inusuales que le han hecho, Stevie mencionó a una pareja que antes de llegar a Timbuktú prefirió adentrarse en el desierto por tres horas en automóvil, para “tener una idea más precisa de las rutas de las antiguas caravanas”. Otras peticiones de los viajeros han incluido visitas a los orfanatos en Camboya, a una clínica de Sida en África y un paseo a caballo por la Isla de Pascua en el Pacífico Sur, una de las islas más aisladas del mundo, llena de misteriosas estatuas gigantescas esculpidas en roca volcánica.
Quienes se embarcan en las expediciones pueden esperar alojamientos que van del espléndido La Mamounia en Marrakech, de 5 estrellas, al extraordinario campamento de Manvaar en Rajastán, India. En cuanto a la cocina, los festivos banquetes que se sirven durante la travesía incluyen siempre delicias locales, aunque también es posible elegir sus propios restaurantes, a cuenta de Starquest.
Las expediciones en avión privado programadas para 2006 y 2007 varían de 14 a 24 días. Las opciones son el redescubrimiento de culturas perdidas y monumentos escondidos en el sureste de Asia y otras partes del mundo o una exploración por la India desde Delhi hasta Bombay, con la navegación por aguas interiores y cuatro días en el elegante tren Deccan Odyssey.
Para quienes disponen de poco tiempo, está “Mediterranean Outposts”, una expedición de 14 días programada para mayo y octubre (21?950 dólares por persona en ocupación doble y 25050 por persona en ocupación sencilla). La Harvard University Alumni Association ha incluido el viaje de Starquest para el 26 de mayo como parte de su programa de viajes de 2006 (aunque no es necesario ser ex alumno de Harvard para participar). El viaje está limitado a 38 participantes, que deben volar a Malta para abordar el avión privado ATR turbo; y la travesía termina en Dubrovnik, donde los viajeros regresarán al mundo real de los aviones comerciales. Siete países y trece sitios nombrados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en dos semanas.
David Gordon Mitten, profesor de Arte Clásico y Arqueología de Harvard, estará a bordo para ayudar a los viajeros a explorar la región con nuevos ojos. En Malta, se podrá visitar Hal Safflieni Hypogeum, una necrópolis subterránea excavada con utensilios rudimentarios hace más de 5 mil años. En Libia, Leptis Magna, una ciudad romana completa en África que estuvo cubierta por las arenas del Sahara por más de un milenio. En Sardis, Turquía, a los pies del monte Tmolus, los viajeros explorarán la vieja ciudad romana y bizantina con su espectacular templo de Artemisa, y una antigua sinagoga, la más grande que se haya excavado en el mundo mediterráneo.
Los gigantes pilares de roca de Meteora, en Grecia, soportan monasterios; en el siglo i, los primeros monjes vivían en cuevas en la roca, pero cuando la ocupación otomana aumentó, los monjes se mudaron cada vez más alto, hasta que finalmente alcanzaron la cima. Los viajeros subirán las escaleras hasta el Monasterio de la Transfiguración, el más alto de ellos; a lo largo del camino verán abajo la llanura de Tesalia y, una vez arriba, podrán admirar los frescos maravillosamente conservados y observar la vida monástica ortodoxa, algo rara vez visto.
Además de las expediciones programadas normalmente, Starquest opera viajes especiales para familias, amigos, empresas o instituciones culturales. Afirman que “ningún itinerario los intimida” y las peticiones son bienvenidas. Pregunté sobre los tours de golf en avión privado. TC Swartz, un ávido golfista (compitió en el Senior British Open en Turnberry, Escocia, en 2003), ha preparado tours de golf a través de TCS Expeditions. Aunque no aparezca en los programas, los golfistas pueden contactar a Starquest para un viaje a la medida a los grandes campos de golf del mundo. En los noventa, los jugadores pagaban más de 25 mil dólares cada uno por un viaje de 10 días a Escocia, Irlanda y España, acompañados del famoso instructor de golf Jim Flick (no incluía el transporte hasta Europa). Los precios actuales serán bastante más altos, pero a cambio quedará la satisfacción de haber jugado en los grandes campos europeos.
¿Está listo para hacer las maletas y emprender uno de estos espléndidos viajes? Recuerde lo que el gran escritor Somerset Maugham dijo: “Una cosa curiosa de la vida es que si uno se rehúsa a aceptar nada que no sea lo mejor, muy a menudo lo consigue”. ¡Buena suerte!.
Philip Lovejoy, Director Asociado de “Alumni Education” de la Universidad de Harvard, el instituto que se encarga de continuar el contacto con los ex alumnos, dice que “los viajes de lujo son adictivos”, y es evidente que no se equivoca, puesto que la institución cuenta con un gran número de viajeros recurrentes para sus exclusivos tours.
Algunos viajes se concentran en itinerarios exóticos y poco comunes; otros hacen énfasis en nuevas formas de ver los favoritos de siempre, en compañía de reconocidos eruditos y guías locales expertos.
Pero el rango de este tipo de viajes es fantástico. Desde una excursión de 20 millones de dólares por persona al espacio exterior, hasta un crucero de 106 días alrededor del mundo en el Crystal Serenity (200 mil dólares por persona, en un penthouse en ocupación doble), que incluye muchas oportunidades de aprender a bordo, como la clase de escultura en piedra, en la que se trabaja sobre una pieza de alabastro de Colorado de casi cuatro kilos.
Quienes busquen unas vacaciones extraordinarias y lujosas dentro de un marco de tiempo limitado —quizás de dos a tres semanas— pueden disfrutar de la conveniencia de un avión privado para viajar de un sitio a otro (a veces aterrizando en pequeños aeropuertos remotos), a precios que varían entre 22 y 52 mil dólares por persona, dependiendo del itinerario.
Las universidades y museos se encargan de proveer eruditos que viajen con los grupos, y ofrecer efectivos programas de educación continua con alas y llantas. Pero para la logística —vuelos charter, reserva de hoteles— se sirven de compañías de viaje experimentadas, como Intrav, TCS Expeditions o la nueva estrella del grupo, Starquest Expeditions.
Los aviones charter de estas compañías incluyen jets Boeing, Airbus 319 y ATR turbos a la medida, todos reestructurados para tener menos asientos que los del diseño original. Las amplias cabinas permiten que los pasajeros se desplacen a su antojo durante el vuelo. El bar está abastecido de vinos y champaña para acompañar las comidas gourmet preparadas por el chef a bordo. Y claro que nadie planea enfermarse, pero en caso de que eso suceda, un médico viaja con la mayoría de las expediciones internacionales en jet privado. Finalmente, para estar todavía más relajados, un ingeniero en aviación certificado —pertrechado con partes de repuesto— también forma parte de la tripulación.
Cuevas, pirámides
y colecciones privadas
Intrav, la compañía “pionera en viajes ‘escoltados’ (escorted) en jet privado”, comenzó sus programas en los años setenta. Sus “Discovery Journeys” son viajes temáticos a regiones poco comunes, en los que el componente educativo es de primera importancia. Estos itinerarios se diseñan en conjunto con el Museo Americano de Historia Natural (American Museum of Natural History, amnh) o el Instituto de Arte de Chicago (The Art Institute). Los destinos suelen ser remotos, inaccesibles para el viajero que depende de los vuelos comerciales.
Charles y Karen Goetz, que hicieron uno de estos viajes a Egipto, recuerdan un acontecimiento que los tomó completamente por sorpresa: “Nuestra cena de despedida fue con la esposa de Anwar Sadat en su residencia de El Cairo”.
El pasado septiembre, los científicos del amnh crearon un “Discovery Journey”, con el título de “Siguiendo la huella de los fósiles. Dinosaurios y los orígenes de la humanidad”, enfocado en importantes descubrimientos paleontológicos mundiales, de Asia a África y Europa del Este. Por 48?900 dólares por persona (en ocupación doble), el recorrido llevó a los viajeros hasta los Flaming Cliffs del desierto del Gobi en Mongolia —donde se descubrió por primera vez un nido de huevos de dinosaurio—, el Cañón de Olduvai en Tanzania —donde se registraron los primeros restos de homínidos— y las pinturas de Cro-Magnon en Lascaux, en el valle Dordogne de Francia. Intrav también hizo arreglos para que los miembros del tour vieran a la auténtica Lucy, el esqueleto de Australopithecus afarensis que se encuentra en el Museo Nacional de Addis Abeba, Etiopía.
Pero no todo es la academia, como lo demuestra la otra veta de Intrav, los “Luxury Journeys”. En estas travesías lo que importa es el placer, enmarcado por algunos de los lugares más hermosos del mundo. Un equipo de concierges privados viaja con el grupo para atender todas sus necesidades y deseos, de modo que los huéspedes disfruten de servicio a domicilio desde el momento en que dejan sus casas.
La primavera pasada, Intrav ofreció “Marinas italianas en jet privado”, un viaje de 14 días por 33?900 dólares por persona (en ocupación doble) en el que se visitó Rapallo, Portofino y Cinqueterre. Continuando hacia Córcega, Cerdeña, Malta, Sicilia y Capri, los viajeros disfrutaron de una excursión por agua en Cinqueterre, golf en el legendario Pevero Golfing Club, una cata de vinos en Cerdeña, una demostración de cocina y un día de visita en Pompeya. Y a propósito de este viaje, el Director Ejecutivo de Intrav, David Drier, dijo “los pasajeros viajaron en pequeños grupos, disfrutando de las excursiones a un paso cómodo con mucho tiempo libre, cenando en restaurantes de su elección, casi como si hubieran diseñado la travesía ellos mismos”.
El próximo septiembre, Intrav tiene un viaje programado alrededor del mundo (25 días por 69?900 dólares por persona en ocupación doble). La primera parada, saliendo de Nueva York (después de que un jet privado pase por los pasajeros a cualquier aeropuerto del mundo), será Hawaii. De ahí a Australia, Singapur y Chiang Mai, en Tailandia, para descansar de Singapur; luego la ciudad acanalada de Cochin, en la India, y de ahí a África, a la reserva del Masai Mara, para terminar con el contrastado dueto de El Cairo, en Egipto, y Edimburgo, en Escocia, antes de volver a la Gran Manzana.
Por último, Intrav ofrece la categoría de “Luxury Getaways”, viajes diseñados para viajeros sofisticados. Se elige una sola región, para acortar los trayectos y poner atención más bien en el estilo y la elegancia. El equipo de concierges que acompaña al grupo proporciona un servicio a la medida en cada destino. En julio, los huéspedes de Intrav se embarcaron en un viaje redondo de 10 días desde Nueva York por la campiña europea, durante el cual exploraron plácidas áreas de Inglaterra, Irlanda y Francia. Se hospedaron en propiedades del Four Seasons en Hampshire, Dublín y Provenza, y participaron en catas de vinos en Burdeos. La tarifa por este corto viaje fue de 22 800 dólares por persona en ocupación doble.
TCS Expeditions: camas de sultán
y conferencias de Harvard
TC Swartz es el artífice de la primera expedición comercial exitosa al Polo Sur, del primer tren de lujo privado en Rusia y China, y de la primera expedición que navegó por los siete continentes. En 1989 fundó esta compañía, ahora en manos de Mark Campbell, pues desde hace unos años él divide su energía entre el golf —su otra pasión—, y Starquest, la empresa que fundó con su hermana, la doctora Charlene Brannon.
Desde 1995, TCS Expeditions ha conducido más de 80 expediciones en jet privado, más que cualquier otro operador en el negocio de los viajes de lujo. Con destinos en todos los continentes excepto la Antártica, la compañía se especializa en planear itinerarios creativos y exóticos, a veces en lugares remotos, con conferencistas expertos (tres a bordo), además de utilizar guías locales experimentados en cada destino.
Philip Lovejoy de Harvard describió una parte de un tour en jet privado con TCS en el Oriente Próximo: “El avión aterrizó en Petra, Jordania, y cuando bajamos del avión nos recibió un gran grupo de músicos (acompañados por camellos) en la pista. Comenzaron a tocar música regional para nosotros, una buena manera de prepararnos para lo que seguiría. Luego de pasar rápidamente por la aduana, nos condujeron sin demora a un hermoso hotel en donde cada viajero encontró 10 dólares en moneda local sobre su cama”.
Todas las necesidades se cumplen gracias a los meticulosos y anticipados esfuerzos del personal: los miembros del staff arriban a cada destino antes que el grupo y repasan cada detalle, asegurando así una estancia sin contratiempos. Y para evitar que los itinerarios incluyan destinos que los bien viajados participantes ya han visitado anteriormente, TCS ofrece alternativas que permitan planear el viaje al gusto.
Anne Crawford, Directora de Marketing de TCS, cuenta que los médicos que acompañan al grupo durante toda la travesía son seleccionados de la facultad de medicina de Harvard en Boston’s Brigham y del Women’s Hospital Emergency Medicine Department. Además, en algunos viajes —dependiendo del itinerario— los acompañan médicos del Instituto Humanitario de Harvard, quienes comparten sus conocimientos y experiencia en cuestiones de salud y asistencia humanitaria en los destinos que se visitan.
En octubre de 2006, TCS ofrece “Grandes Rutas Comerciales”, una expedición que atraviesa Asia, el Oriente Próximo y el norte de África (por 36950 dólares por persona en ocupación doble). Se visitarán siete sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco al tiempo que los viajeros seguirán los pasos de los antiguos comerciantes del té, las especias, la seda y el oro: la antigua Ruta de la Seda. En Marrakech, los viajeros se hospedarán en los tradicionales riads marroquís —pequeños y elegantes hospedajes concentrados alrededor de hermosos patios—, que originalmente formaron parte de palacios de sultanes o residencias privadas. En Libia, se seguirán los pasos de los romanos y los fenicios, quienes hace siglos vivieron en Leptis Magna, un importante centro comercial de la clásica África del Norte. Dubai, con su embarcadero naturalmente protegido, antes de ser conocido por sus reservas de petróleo era un puerto muy visitado en la antigua ruta comercial entre Mesopotamia y el valle del Indo. Y los viajeros de TCS se adentran en el desierto en vehículos de cuatro ruedas y cenan en un campamento tras disfrutar de un espectáculo de cetrería.
Otras opciones consisten en observar la vida cotidiana en un hogar de Dubai o aprender a cocinar las clásicas delicias árabes. O incluso se puede ir a las pistas para probar personalmente a los magníficos caballos árabes. Kashgar, China, el último puesto fronterizo de la Ruta de la Seda, es como regresar en el tiempo. Comerciantes y compradores convergen en este mercado del viejo mundo, llegan a pie, a caballo, en bicicleta o en burro desde China, Pakistán, India, Afganistán y Rusia; una increíble selección de mercancías —alimentos, sedas, tapetes y artesanías— se intercambian, se venden y se compran en esta ciudad islámica medieval.
Para quienes ya han visitado Estambul, la última ciudad de este recorrido, TCS ofrece una gran variedad de excursiones. Se puede elegir entre los históricos sitios de Gallipoli y Troya; la vieja capital de Bursa, las puertas y muros bizantinos de Iznik o la ajetreada ciudad de Edirne. La “alfombra mágica” regresa a Londres al final de este viaje en el que los viajeros, desgraciadamente, deben volver a la realidad.
Starquest: la cultura
por delante en petit comité
Starquest Expeditions es la nueva compañía de TC Swartz y su hermana Charlene Brannon. Su especialidad son los grupos pequeños, de entre 15 y 20 personas, acompañados por una “facultad itinerante” de expertos. Aunque se planean itinerarios detallados para cada destino, los viajeros pueden optar por alternativas personalizadas o independientes. Así, es posible conocer a artistas locales, explorar un museo o cualquier cosa que a uno le interese; el equipo de Starquest arreglará los detalles.
Durante los vuelos, un grupo de eruditos ilustra y entretiene a los pasajeros con la historia de los imperios y las culturas que se visitan dentro del recorrido. Además, el programa se complementa con la presencia de expertos y dignatarios locales a lo largo del camino.
En varios destinos, los viajeros pueden disfrutar de formas poco ortodoxas de viajar. Stevie Wooten, Vicepresidente de Servicio a Clientes de Starquest, me dijo que a los clientes les gustaba volar en helicóptero —vuelos espectaculares alrededor de Ayers Rock en Australia, por ejemplo—, recorrer el desierto de Thar, India y Timbuktú en camello o pasear en elefante en la India. También se utilizan pequeños botes para transportar a los viajeros en Papúa, Nueva Guinea.
Cuando le pregunté sobre las peticiones inusuales que le han hecho, Stevie mencionó a una pareja que antes de llegar a Timbuktú prefirió adentrarse en el desierto por tres horas en automóvil, para “tener una idea más precisa de las rutas de las antiguas caravanas”. Otras peticiones de los viajeros han incluido visitas a los orfanatos en Camboya, a una clínica de Sida en África y un paseo a caballo por la Isla de Pascua en el Pacífico Sur, una de las islas más aisladas del mundo, llena de misteriosas estatuas gigantescas esculpidas en roca volcánica.
Quienes se embarcan en las expediciones pueden esperar alojamientos que van del espléndido La Mamounia en Marrakech, de 5 estrellas, al extraordinario campamento de Manvaar en Rajastán, India. En cuanto a la cocina, los festivos banquetes que se sirven durante la travesía incluyen siempre delicias locales, aunque también es posible elegir sus propios restaurantes, a cuenta de Starquest.
Las expediciones en avión privado programadas para 2006 y 2007 varían de 14 a 24 días. Las opciones son el redescubrimiento de culturas perdidas y monumentos escondidos en el sureste de Asia y otras partes del mundo o una exploración por la India desde Delhi hasta Bombay, con la navegación por aguas interiores y cuatro días en el elegante tren Deccan Odyssey.
Para quienes disponen de poco tiempo, está “Mediterranean Outposts”, una expedición de 14 días programada para mayo y octubre (21?950 dólares por persona en ocupación doble y 25050 por persona en ocupación sencilla). La Harvard University Alumni Association ha incluido el viaje de Starquest para el 26 de mayo como parte de su programa de viajes de 2006 (aunque no es necesario ser ex alumno de Harvard para participar). El viaje está limitado a 38 participantes, que deben volar a Malta para abordar el avión privado ATR turbo; y la travesía termina en Dubrovnik, donde los viajeros regresarán al mundo real de los aviones comerciales. Siete países y trece sitios nombrados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en dos semanas.
David Gordon Mitten, profesor de Arte Clásico y Arqueología de Harvard, estará a bordo para ayudar a los viajeros a explorar la región con nuevos ojos. En Malta, se podrá visitar Hal Safflieni Hypogeum, una necrópolis subterránea excavada con utensilios rudimentarios hace más de 5 mil años. En Libia, Leptis Magna, una ciudad romana completa en África que estuvo cubierta por las arenas del Sahara por más de un milenio. En Sardis, Turquía, a los pies del monte Tmolus, los viajeros explorarán la vieja ciudad romana y bizantina con su espectacular templo de Artemisa, y una antigua sinagoga, la más grande que se haya excavado en el mundo mediterráneo.
Los gigantes pilares de roca de Meteora, en Grecia, soportan monasterios; en el siglo i, los primeros monjes vivían en cuevas en la roca, pero cuando la ocupación otomana aumentó, los monjes se mudaron cada vez más alto, hasta que finalmente alcanzaron la cima. Los viajeros subirán las escaleras hasta el Monasterio de la Transfiguración, el más alto de ellos; a lo largo del camino verán abajo la llanura de Tesalia y, una vez arriba, podrán admirar los frescos maravillosamente conservados y observar la vida monástica ortodoxa, algo rara vez visto.
Además de las expediciones programadas normalmente, Starquest opera viajes especiales para familias, amigos, empresas o instituciones culturales. Afirman que “ningún itinerario los intimida” y las peticiones son bienvenidas. Pregunté sobre los tours de golf en avión privado. TC Swartz, un ávido golfista (compitió en el Senior British Open en Turnberry, Escocia, en 2003), ha preparado tours de golf a través de TCS Expeditions. Aunque no aparezca en los programas, los golfistas pueden contactar a Starquest para un viaje a la medida a los grandes campos de golf del mundo. En los noventa, los jugadores pagaban más de 25 mil dólares cada uno por un viaje de 10 días a Escocia, Irlanda y España, acompañados del famoso instructor de golf Jim Flick (no incluía el transporte hasta Europa). Los precios actuales serán bastante más altos, pero a cambio quedará la satisfacción de haber jugado en los grandes campos europeos.
¿Está listo para hacer las maletas y emprender uno de estos espléndidos viajes? Recuerde lo que el gran escritor Somerset Maugham dijo: “Una cosa curiosa de la vida es que si uno se rehúsa a aceptar nada que no sea lo mejor, muy a menudo lo consigue”. ¡Buena suerte!.























