
Estación Central de Trenes. ©LEM
Colonia
Si no existiera Berlín, Colonia ostentaría el título de “la ciudad más interesante de Alemania”, que quizá merezca de todas formas: tiene una fascinante catedral, vistas imponentes del Rin, museos de renombre internacional, modernos almacenes, una gran vida nocturna —es la meca del turismo homosexual en Alemania— y una cocina y cervezas únicas.
VISITA OBLIGADA
El Dom o catedral es el símbolo de la ciudadå y su principal atracción turística. Su construcción fue iniciada en 1248 pero interrumpida hacia 1560 por falta de fondos y permaneció inconclusa durante 300 años, sirviendo incluso de establo para las tropas de Napoleón, hasta que en 1820 la construcción fue retomada y finalizada en 1880 gracias a una donación del rey Federico Guillermo IV de Prusia. Es Patrimonio de la Humanidad desde 1996 y contiene numerosas obras artísticas, entre ellas el crucifijo del obispo Gero, de 970, y el santuario de los tres Reyes Magos, del que se dice contiene los huesos de los personajes bíblicos. Los 509 escalones conducen a la cima de la torre sur de la catedral, cuyos 157 metros de altura permiten disfrutar de vistas absolutamente imperdibles de la ciudad. Por un euro se puede adquirir un folleto que narra la historia del edificio y describe sus tesoros más importantes.
No es fácil encontrar alojamiento barato en Colonia y los precios suelen duplicarse o triplicarse en temporada de ferias, así que las alturas que alcanzarán en el Mundial son impredecibles. El Hotel im Wasserturm es una curiosidad exquisitamente ubicada a lo largo de once pisos de una torre de agua construida en 1872. No hay manera de superarlo ni en imaginación ni en exclusividad. Si no, el Hotel An der Philharmonie, ubicado al norte de la ciudad, en una zona residencial frente a la sala de conciertos de la Filarmónica, tiene la fama bien merecida de ofrecer las mejores vistas de Colonia.
FUERA DE LA CANCHA
La parte vieja de Colonia (Altstadt) se caracteriza por su gran concentración de iglesias románicas construidas principalmente entre 1150 y 1250. Muchas de ellas sobrevivieron sin grandes pérdidas a la Segunda Guerra Mundial y una docena fueron reconstruidas después, por lo que su visita constituye una oportunidad única para los amantes de la arquitectura. Gross St. Martin, St. Gereon y Santa Úrsula son las más destacables; en la oficina de turismo puede obtenerse por 3 euros una pequeña guía en varios idiomas con más información. Quienes deseen internarse por calles que no parecen haber cambiado mucho en los últimos mil años pueden hacerlo en la zona comprendida entre los puentes Hohenzollernbrücke y Deutzerbrücke, alrededor del Fischmarkt.
Entre los museos de Colonia se destacan el Museo de Arte del Extremo Oriente (Universitätstrasse 100; T. 49 (221) 940 5180; abierto de martes a domingos de 11 a 17 horas, jueves hasta las 20 horas; entrada 6 euros y medio), que alberga una colección única de arte chino, coreano y japonés y vale la pena no sólo por la importancia de la colección sino por el edificio en el que se encuentra alojado, obra del arquitecto japonés Kunio Maekawa, que integra en él la naturaleza. Y, por supuesto, el Museo Ludwig (Bischofsgartenstrasse 1; T. 49 (221) 26165; abierto de martes a domingos de 10 a 18 horas y cada primer viernes de mes abre de 10 a 22 horas; entrada 8 euros) que ofrece un panorama excepcional del arte del siglo xx, deteniéndose especialmente en obras del expresionismo alemán, la vanguardia rusa y el arte pop norteamericano, así como el increíble Museo Romano-Germano (Roncalliplatz 4; T. 49 (221) 24438; de martes a domingos de 10 a 17; entrada: 5 euros), una obligación y, al mismo tiempo, un placer para todos los interesados en la cultura romana, que ofrece excelentes muestras de esculturas, juguetes y joyas encontrados en el área de Colonia y es famoso por alojar el monumento fúnebre de Poblicius, de quince metros de altura, y el magnífico mosaico de Dionisio, del siglo iii (www.museenkoeln.de).
Quienes busquen algo que llevar a casa, se alegrarán de saber que a la amplia oferta de tiendas de marcas internacionales, habitual en toda gran ciudad alemana, Colonia suma decenas de pequeñas boutiques de diseñadores locales, así como un número inusitadamente alto de anticuarios, de los mejores en el país. Muchas de estas tiendas se encuentran en la Hohe Strasse, la calle peatonal que se extiende al sur de la catedral.
El recuerdo por excelencia es la famosa “agua de Colonia“, ese perfume no muy sofisticado pero refrescante y producido aún hoy en la ciudad; la marca más famosa es 4711, cuyo nombre proviene del número de la casa en la que se inventó. En la esquina de Glockengasse y Schwertnergasse se encuentra una perfumería con ese nombre, fácilmente reconocible por el “Glockenspiel“, el reloj animado que permite asistir a un desfile de personajes a las horas en punto de 9 a 21.
Con motivo del mundial, este verano en la Roncalli Platz habrá una pantalla gigante para ver todos los partidos del torneo. Y “BallArt” es una exhibición similar a la de las vacas en varias ciudades del mundo —incluida la Ciudad de México—, en la que artistas de Colonia adoptarán balones de futbol de todas formas y tamaños que podrán verse de mayo a julio por toda la ciudad (www.koeln.de/fi fawm2006). Para mayor detalle, puede visitar las páginas www.koeln.de y www.wm2006.nrw.de
Ahora bien, el carácter cosmopolita de Colonia, que cuenta con importantes minorías principalmente turcas y chinas, y se ve reflejado en sus mesas, de las que se puede gozar sobre todo en los barrios Belgisches y Zülpicher, al oeste de la parte antigua. En las cervecerías es donde se disfruta de la comida alemana más tradicional, así como de la Kölsch, la cerveza ligera y algo amarga que es típica de la ciudad.
Früh am Dom es una típica Brauhaus o fábrica de cerveza, en la que se puede disfrutar de la producción propia, siempre en el Stange, ese vaso delgado y alto a la manera de la caña española, y de platos como el Himmel un Äd, un puré de papas y manzanas con morcilla, o el Halve Hahn, un panecillo con queso. Sus desayunos son también muy conocidos. Pero en tradición ningún local le gana a Brauerei Zur Malzmühle: situado al sur del Deutzerbrücke en un antiguo molino, este establecimiento ha cambiado poco o nada, ni en su decoración ni en su menú, desde que abrió en 1858.
Para comida turca, se recomienda Merhaba, un restaurante familiar que ofrece un excelente enginarli tavuk bonfile, es decir, filete de pollo montado sobre alcachofas al horno con queso kashkaval en salsa rosa de pimienta y pasas de Corinto. Otra especialidad son las patlican sarma, rollos de berenjena rellenos de carne picada y cordero en salsa picante.
Para algo más movido, Alter Wartesaal, ubicado en una antigua sala de espera de la estación de trenes, es sala de conciertos y discoteca además de restaurante. Algunos de sus platos son el filete de bacalao asado bajo una costra de aceitunas con verduras al azafrán, y el medallón de muslo de ciervo con raíces negras y espuma de trufas.
FUERA DE LA CIUDAD
Unos 15 kilómetros al sur de Colonia se encuentra Brühl, cuyas dos atracciones principales son el Schloss Augustusburg (Besucherbüro; www.die-sehenswerten-drei.de; de 9:30 a 18 horas; entrada: 7 euros) y Phantasialand (Berggeist Strasse 31-41; www.phantasialand.de; entrada: 28 euros por adulto, 25 euros los niños). El primero es considerado el palacio barroco más importante del Rin; construido en 1745, es actualmente Patrimonio de la Humanidad gracias principalmente a sus interiores, de una exuberancia que marea. Phantasialand, por su parte, es un parque de atracciones estilo Disneylandia y, por tanto, una opción excelente, aunque un poco costosa, si se visita la ciudad con niños. Se puede llegar a Brühl mediante el tren regional o por carretera.
QUÉ EVITAR
El servicio de autobuses turísticos que parten de la oficina de turismo: el principal atractivo de Colonia son sus iglesias, sus museos y sus calles, tres cosas que no pueden disfrutarse desde un autobús, por lo que quienes deseen hacer de todas maneras un circuito organizado pueden recurrir al Kölner Fahrradverleih, que propone recorridos en bicicleta con explicaciones en inglés o alemán desde las 9:30 hasta las 13:30 horas a un precio de 14 euros y medio por tres horas (T. 49 (171) 629 8796; www.koelnerfahrradverleih.de).
GUÍA PRÁCTICA
CÓMO MOVERSE
El sistema público de transporte es la mejor opción para cubrir distancias largas. En la ciudad vieja o Altstadt lo más práctico es caminar, deteniéndose donde el hambre o la curiosidad lo indiquen. Para llegar al estadio hay que tomar el tranvía de las líneas 16 y 1, que salen de la estación central del tren.
DÓNDE DORMIR
HOTEL IM WASSERTURM
Kaygasse 2
T. 49 (221) 200 80
F. 49 (221) 200 8888
www.hotel-im-wasserturm.de
Habitaciones dobles desde 180 euros.
HOTEL AN DER PHILHARMONIE
Grosse Neugasse 36-38
T. 49 (221) 258 0679
F. 49 (221) 258 0667
www.hotel-an-der-philharmonie.de
Habitaciones dobles desde 89 euros.
DÓNDE COMER
FRÜH AM DOM
Am Hof 12
T. 49 (221) 26130
www.frueh.de
Todos los días de 8 a 24 horas.
Alrededor de 15 euros.
BRAUEREI ZUR MALZMÜHLE
Heumarkt 6
T. 49 (221) 210 117
www.muehlenkoelsch.de
Todos los días de las 11 a las 24 horas.
MERHABA
Florastrasse 33
T. 49 (221) 764 118
www.merhaba-koeln.de
De lunes a viernes desde las 18 horas,
fines de semana de 12 a 15 horas.
Alrededor de 25 euros.
ALTER WARTESAAL
Johannistrasse 11
T. 49 (221) 912 8850
www.wartesaal.de
De martes a viernes de 22 a 2 horas,
fines de semana desde las 10:30 horas.
Alrededor de 25 euros.
El Dom o catedral es el símbolo de la ciudadå y su principal atracción turística. Su construcción fue iniciada en 1248 pero interrumpida hacia 1560 por falta de fondos y permaneció inconclusa durante 300 años, sirviendo incluso de establo para las tropas de Napoleón, hasta que en 1820 la construcción fue retomada y finalizada en 1880 gracias a una donación del rey Federico Guillermo IV de Prusia. Es Patrimonio de la Humanidad desde 1996 y contiene numerosas obras artísticas, entre ellas el crucifijo del obispo Gero, de 970, y el santuario de los tres Reyes Magos, del que se dice contiene los huesos de los personajes bíblicos. Los 509 escalones conducen a la cima de la torre sur de la catedral, cuyos 157 metros de altura permiten disfrutar de vistas absolutamente imperdibles de la ciudad. Por un euro se puede adquirir un folleto que narra la historia del edificio y describe sus tesoros más importantes.
No es fácil encontrar alojamiento barato en Colonia y los precios suelen duplicarse o triplicarse en temporada de ferias, así que las alturas que alcanzarán en el Mundial son impredecibles. El Hotel im Wasserturm es una curiosidad exquisitamente ubicada a lo largo de once pisos de una torre de agua construida en 1872. No hay manera de superarlo ni en imaginación ni en exclusividad. Si no, el Hotel An der Philharmonie, ubicado al norte de la ciudad, en una zona residencial frente a la sala de conciertos de la Filarmónica, tiene la fama bien merecida de ofrecer las mejores vistas de Colonia.
FUERA DE LA CANCHA
La parte vieja de Colonia (Altstadt) se caracteriza por su gran concentración de iglesias románicas construidas principalmente entre 1150 y 1250. Muchas de ellas sobrevivieron sin grandes pérdidas a la Segunda Guerra Mundial y una docena fueron reconstruidas después, por lo que su visita constituye una oportunidad única para los amantes de la arquitectura. Gross St. Martin, St. Gereon y Santa Úrsula son las más destacables; en la oficina de turismo puede obtenerse por 3 euros una pequeña guía en varios idiomas con más información. Quienes deseen internarse por calles que no parecen haber cambiado mucho en los últimos mil años pueden hacerlo en la zona comprendida entre los puentes Hohenzollernbrücke y Deutzerbrücke, alrededor del Fischmarkt.
Entre los museos de Colonia se destacan el Museo de Arte del Extremo Oriente (Universitätstrasse 100; T. 49 (221) 940 5180; abierto de martes a domingos de 11 a 17 horas, jueves hasta las 20 horas; entrada 6 euros y medio), que alberga una colección única de arte chino, coreano y japonés y vale la pena no sólo por la importancia de la colección sino por el edificio en el que se encuentra alojado, obra del arquitecto japonés Kunio Maekawa, que integra en él la naturaleza. Y, por supuesto, el Museo Ludwig (Bischofsgartenstrasse 1; T. 49 (221) 26165; abierto de martes a domingos de 10 a 18 horas y cada primer viernes de mes abre de 10 a 22 horas; entrada 8 euros) que ofrece un panorama excepcional del arte del siglo xx, deteniéndose especialmente en obras del expresionismo alemán, la vanguardia rusa y el arte pop norteamericano, así como el increíble Museo Romano-Germano (Roncalliplatz 4; T. 49 (221) 24438; de martes a domingos de 10 a 17; entrada: 5 euros), una obligación y, al mismo tiempo, un placer para todos los interesados en la cultura romana, que ofrece excelentes muestras de esculturas, juguetes y joyas encontrados en el área de Colonia y es famoso por alojar el monumento fúnebre de Poblicius, de quince metros de altura, y el magnífico mosaico de Dionisio, del siglo iii (www.museenkoeln.de).
Quienes busquen algo que llevar a casa, se alegrarán de saber que a la amplia oferta de tiendas de marcas internacionales, habitual en toda gran ciudad alemana, Colonia suma decenas de pequeñas boutiques de diseñadores locales, así como un número inusitadamente alto de anticuarios, de los mejores en el país. Muchas de estas tiendas se encuentran en la Hohe Strasse, la calle peatonal que se extiende al sur de la catedral.
El recuerdo por excelencia es la famosa “agua de Colonia“, ese perfume no muy sofisticado pero refrescante y producido aún hoy en la ciudad; la marca más famosa es 4711, cuyo nombre proviene del número de la casa en la que se inventó. En la esquina de Glockengasse y Schwertnergasse se encuentra una perfumería con ese nombre, fácilmente reconocible por el “Glockenspiel“, el reloj animado que permite asistir a un desfile de personajes a las horas en punto de 9 a 21.
Con motivo del mundial, este verano en la Roncalli Platz habrá una pantalla gigante para ver todos los partidos del torneo. Y “BallArt” es una exhibición similar a la de las vacas en varias ciudades del mundo —incluida la Ciudad de México—, en la que artistas de Colonia adoptarán balones de futbol de todas formas y tamaños que podrán verse de mayo a julio por toda la ciudad (www.koeln.de/fi fawm2006). Para mayor detalle, puede visitar las páginas www.koeln.de y www.wm2006.nrw.de
Ahora bien, el carácter cosmopolita de Colonia, que cuenta con importantes minorías principalmente turcas y chinas, y se ve reflejado en sus mesas, de las que se puede gozar sobre todo en los barrios Belgisches y Zülpicher, al oeste de la parte antigua. En las cervecerías es donde se disfruta de la comida alemana más tradicional, así como de la Kölsch, la cerveza ligera y algo amarga que es típica de la ciudad.
Früh am Dom es una típica Brauhaus o fábrica de cerveza, en la que se puede disfrutar de la producción propia, siempre en el Stange, ese vaso delgado y alto a la manera de la caña española, y de platos como el Himmel un Äd, un puré de papas y manzanas con morcilla, o el Halve Hahn, un panecillo con queso. Sus desayunos son también muy conocidos. Pero en tradición ningún local le gana a Brauerei Zur Malzmühle: situado al sur del Deutzerbrücke en un antiguo molino, este establecimiento ha cambiado poco o nada, ni en su decoración ni en su menú, desde que abrió en 1858.
Para comida turca, se recomienda Merhaba, un restaurante familiar que ofrece un excelente enginarli tavuk bonfile, es decir, filete de pollo montado sobre alcachofas al horno con queso kashkaval en salsa rosa de pimienta y pasas de Corinto. Otra especialidad son las patlican sarma, rollos de berenjena rellenos de carne picada y cordero en salsa picante.
Para algo más movido, Alter Wartesaal, ubicado en una antigua sala de espera de la estación de trenes, es sala de conciertos y discoteca además de restaurante. Algunos de sus platos son el filete de bacalao asado bajo una costra de aceitunas con verduras al azafrán, y el medallón de muslo de ciervo con raíces negras y espuma de trufas.
FUERA DE LA CIUDAD
Unos 15 kilómetros al sur de Colonia se encuentra Brühl, cuyas dos atracciones principales son el Schloss Augustusburg (Besucherbüro; www.die-sehenswerten-drei.de; de 9:30 a 18 horas; entrada: 7 euros) y Phantasialand (Berggeist Strasse 31-41; www.phantasialand.de; entrada: 28 euros por adulto, 25 euros los niños). El primero es considerado el palacio barroco más importante del Rin; construido en 1745, es actualmente Patrimonio de la Humanidad gracias principalmente a sus interiores, de una exuberancia que marea. Phantasialand, por su parte, es un parque de atracciones estilo Disneylandia y, por tanto, una opción excelente, aunque un poco costosa, si se visita la ciudad con niños. Se puede llegar a Brühl mediante el tren regional o por carretera.
QUÉ EVITAR
El servicio de autobuses turísticos que parten de la oficina de turismo: el principal atractivo de Colonia son sus iglesias, sus museos y sus calles, tres cosas que no pueden disfrutarse desde un autobús, por lo que quienes deseen hacer de todas maneras un circuito organizado pueden recurrir al Kölner Fahrradverleih, que propone recorridos en bicicleta con explicaciones en inglés o alemán desde las 9:30 hasta las 13:30 horas a un precio de 14 euros y medio por tres horas (T. 49 (171) 629 8796; www.koelnerfahrradverleih.de).
GUÍA PRÁCTICA
CÓMO MOVERSE
El sistema público de transporte es la mejor opción para cubrir distancias largas. En la ciudad vieja o Altstadt lo más práctico es caminar, deteniéndose donde el hambre o la curiosidad lo indiquen. Para llegar al estadio hay que tomar el tranvía de las líneas 16 y 1, que salen de la estación central del tren.
DÓNDE DORMIR
HOTEL IM WASSERTURM
Kaygasse 2
T. 49 (221) 200 80
F. 49 (221) 200 8888
www.hotel-im-wasserturm.de
Habitaciones dobles desde 180 euros.
HOTEL AN DER PHILHARMONIE
Grosse Neugasse 36-38
T. 49 (221) 258 0679
F. 49 (221) 258 0667
www.hotel-an-der-philharmonie.de
Habitaciones dobles desde 89 euros.
DÓNDE COMER
FRÜH AM DOM
Am Hof 12
T. 49 (221) 26130
www.frueh.de
Todos los días de 8 a 24 horas.
Alrededor de 15 euros.
BRAUEREI ZUR MALZMÜHLE
Heumarkt 6
T. 49 (221) 210 117
www.muehlenkoelsch.de
Todos los días de las 11 a las 24 horas.
MERHABA
Florastrasse 33
T. 49 (221) 764 118
www.merhaba-koeln.de
De lunes a viernes desde las 18 horas,
fines de semana de 12 a 15 horas.
Alrededor de 25 euros.
ALTER WARTESAAL
Johannistrasse 11
T. 49 (221) 912 8850
www.wartesaal.de
De martes a viernes de 22 a 2 horas,
fines de semana desde las 10:30 horas.
Alrededor de 25 euros.























