Hannover
Durante la segunda guerra mundial, 85 por ciento del centro fue destruido y su reconstrucción dotó a la ciudad de edificios modernos de aspecto monótono que justifican la fama inmerecida de ciudad aburrida que Hannover tiene entre los alemanes, pero que también la llevó a convertirse en una de las ciudades más verdes del país y aquella que cuenta con las calles peatonales más amplias y confortables para quien desee salir de compras, la actividad preferida de sus visitantes.
DÓNDE DORMIR
En Hannover la actividad hotelera es notable durante la celebración de las grandes ferias, cuando los precios se multiplican por cuatro o por cinco y resultan absolutamente desproporcionados; es probable que ocurra lo mismo durante el Mundial, por lo que se recomienda hacer reservaciones cuanto antes.
El Kastens Hotel Luisenhof tiene más de 100 años de tradición hotelera y una muy buena ubicación en el centro, cerca de la ópera y la estación de trenes. A pesar de su aspecto sencillo, la Gästeresidenz Pelikan Viertel es uno de los hoteles con más estilo de la ciudad. Su relación calidad-precio es excelente y su personal muy amigable.
Cerca del aeropuerto —y por lo tanto lejos del centro—, está el Hora Hotel. Si bien la estética es más bien institucional, su bufé de desayuno es conocido en toda la ciudad. Además sus precios incluyen el uso del sauna, el alquiler de bicicletas y boletos del transporte público, y está muy bien conectado por tranvía y metro.
En la oficina de turismo, unos pasos al norte de la estación de trenes, se pueden realizar las reservaciones de hotel así como de habitaciones en casas particulares, una opción que no es más económica pero puede venir bien si la capacidad hotelera de la ciudad se encuentra desbordada.
FUERA DE LA CANCHA
Hannover es un gran sitio para ir de compras. Junto al río Leine se celebra todos los sábados por la mañana un animado mercadillo de objetos usados que permite conocer cara a cara los habitantes de la ciudad. La Galerie Luise (www.galerie-luise.de), por su parte, es uno de los edificios más característicos del centro, con su fachada de vidrio de quince metros de altura y sus tres entradas, la Luisenstrasse, la Joachimstrasse y la Theaterstrasse. Adentro, la galería ofrece moda internacional para hombre y mujer, así como golosinas, artículos de informática y demás. Y en la oficina de turismo se puede encontrar el famoso Hannöversches Leinewasser, un brandy con 32% de graduación alcohólica a 14 euros la botella de medio litro.
Los días 13 y 27 de mayo y 17 de junio tendrá lugar la competencia internacional de fuegos artificiales en los famosos jardines barrocos de Hannover, un evento impresionante, acompañado de música clásica. Más información en www.hannover.de
Y el hambre nunca será problema. Salchichas en todas sus modalidades y kebab, el clásico sándwich turco de carne y verduras, pueden encontrarse en cada esquina de la ciudad y constituyen los platos por excelencia de la comida rápida alemana.
Para algo más en forma está Königsberg, que es ideal para degustar excelente comida clásica alemana, como el queso de cabra asado sobre un manto de tocino con ensalada de tomate y rúcula o, simplemente, las “grandes salchichas de Otto” con col agria y puré de papa.
Quienes necesiten cambiarle al menú pueden dirigirse a La Provence. Como su nombre lo indica, se trata de un restaurante del sur de Francia, y se encuentra en una vieja casa de campesinos. Su ambiente es inigualable: en invierno se puede comer junto a la chimenea y a la luz de las velas y en verano en el jardín; además, su menú lo hace el favorito de los vegetarianos.
FUERA DE LA CIUDAD
Su situación privilegiada en el centro de Alemania hace a Hannover el mejor punto de partida para recorrer el país. Sus alrededores son, al mismo tiempo, de enorme interés, como el macizo del Harz y la ruta de los cuentos de hadas o Märchen- strasse, una ruta que discurre por una región relativamente despoblada y tranquila cuyos bosques inspiraron El flautista de Hamelin y otras fábulas de los hermanos Grimm. Por esta ruta pueden visitarse no sólo Hamelin sino también Bodenwerder, hogar del barón de Münchhausen, famoso por sus exagerados cuentos, y Bad Karlshafen. La Märchenstrasse presenta, sin embargo, dificultades para quien no disponga de un vehículo propio, ya que sólo puede ser recorrida mediante un complicado sistema de autobuses y trenes. Entre Hamelin y Bad Karlshafen se puede viajar en barco por el río Weser, pero ésta es sólo una parte del recorrido y, aunque más práctica, la opción de alquilar una bicicleta sólo es accesible a personas en buen estado físico y que dispongan de bastante tiempo.
En cuanto al Harz, se trata de un macizo montañoso con espectaculares vistas y numerosas atracciones, como los castillos de Walkenried y Harzburg y pequeñas ciudades de ambiente medieval como Osterode y Goslar. El Harz es famoso por la noche de Walpurgis, la celebración que se realiza desde hace siglos en la noche del treinta de abril al primero de mayo con la finalidad de ahuyentar a los demonios y que solía convocar a las brujas, quienes se lanzaban a las orgías celebradas por Goethe y Wilhelm Busch. Quien disponga de tiempo puede hacerse de un plano de la región y recorrerla en autobuses y trenes, durmiendo en los numerosos albergues y hosterías de la región.
QUÉ EVITAR
En la oficina de turismo de la ciudad puede obtenerse la Hannover Card, que permite viajar sin límites en el transporte público y obtener descuentos o entrada gratuita a museos y otras atracciones; la tarjeta cuesta 6 euros y medio para un día y 10 para tres, y también se pueden adquirir abonos para grupos de hasta cinco personas, a 13 y 22 euros. Sin embargo, Hannover es una ciudad pequeña y la Hannover Card permanecerá relativamente sin usar. En resumen, no es un buen negocio.
VISITA OBLIGADA
Hannover posee excelentes museos que pueden hacer las delicias del interesado en la historia, la arqueología y el arte. El Historisches Museum (Pferdestrasse 6; T. 49 (511) 1684 3052; martes y jueves de 10 a 19 horas, miércoles, y viernes a domingos hasta las 17 horas; entrada: 5 euros, lunes gratis) aloja una amplia colección acerca de la historia de la ciudad, mientras que el Kestner Museum (Trammplatz 3; T. 49 (511) 1684 2120; www.kestnermuseum.de; martes y jueves a domingos de 11 a 18 horas, miércoles de 11 a 20; entrada: 4 euros, lunes gratis) es un inevitable para los interesados en las artes aplicadas y el arte antiguo. El Sprengel Museum (Kurt Schwitters Platz; T. 49 (511) 1684 3875; www.sprengel-museum.de; martes de 10 a 20 horas, miércoles a domingos hasta las 18 horas; entrada: 7 euros) alberga una impresionante colección de cuadros de los mejores artistas del siglo xx, entre ellos Pablo Picasso y Paul Klee, y su ubicación junto al lago Maschsee lo convierte en el complemento perfecto para un día dedicado a las actividades deportivas en el agua.
GUÍA PRÁCTICA
CÓMO MOVERSE
La mayor parte de los puntos de interés en Hannover pueden alcanzarse a pie. El Niedersachsenstadion se encuentra a dos kilómetros de la estación de trenes, una agradable caminata que permite apreciar los principales edificios de la ciudad, pero quienes no deseen caminar pueden utilizar el transporte público, que es excelente. Si bien sus tarifas son francamente abusivas, en particular de noche, los taxis son también una opción: se pueden tomar frente a la estación de trenes y en el aeropuerto o pedirlos por teléfono.
DÓNDE DORMIR
KASTENS HOTEL LUISENHOF
Luisen Strasse 1-3
T. 49 (511) 30440
F. 49 (511) 304 4807
www.kastens-luisenhof.de
Habitaciones dobles desde 178 euros.
GÄSTERESIDENZ PELIKAN VIERTEL En Hannover la actividad hotelera es notable durante la celebración de las grandes ferias, cuando los precios se multiplican por cuatro o por cinco y resultan absolutamente desproporcionados; es probable que ocurra lo mismo durante el Mundial, por lo que se recomienda hacer reservaciones cuanto antes.
El Kastens Hotel Luisenhof tiene más de 100 años de tradición hotelera y una muy buena ubicación en el centro, cerca de la ópera y la estación de trenes. A pesar de su aspecto sencillo, la Gästeresidenz Pelikan Viertel es uno de los hoteles con más estilo de la ciudad. Su relación calidad-precio es excelente y su personal muy amigable.
Cerca del aeropuerto —y por lo tanto lejos del centro—, está el Hora Hotel. Si bien la estética es más bien institucional, su bufé de desayuno es conocido en toda la ciudad. Además sus precios incluyen el uso del sauna, el alquiler de bicicletas y boletos del transporte público, y está muy bien conectado por tranvía y metro.
En la oficina de turismo, unos pasos al norte de la estación de trenes, se pueden realizar las reservaciones de hotel así como de habitaciones en casas particulares, una opción que no es más económica pero puede venir bien si la capacidad hotelera de la ciudad se encuentra desbordada.
FUERA DE LA CANCHA
Hannover es un gran sitio para ir de compras. Junto al río Leine se celebra todos los sábados por la mañana un animado mercadillo de objetos usados que permite conocer cara a cara los habitantes de la ciudad. La Galerie Luise (www.galerie-luise.de), por su parte, es uno de los edificios más característicos del centro, con su fachada de vidrio de quince metros de altura y sus tres entradas, la Luisenstrasse, la Joachimstrasse y la Theaterstrasse. Adentro, la galería ofrece moda internacional para hombre y mujer, así como golosinas, artículos de informática y demás. Y en la oficina de turismo se puede encontrar el famoso Hannöversches Leinewasser, un brandy con 32% de graduación alcohólica a 14 euros la botella de medio litro.
Los días 13 y 27 de mayo y 17 de junio tendrá lugar la competencia internacional de fuegos artificiales en los famosos jardines barrocos de Hannover, un evento impresionante, acompañado de música clásica. Más información en www.hannover.de
Y el hambre nunca será problema. Salchichas en todas sus modalidades y kebab, el clásico sándwich turco de carne y verduras, pueden encontrarse en cada esquina de la ciudad y constituyen los platos por excelencia de la comida rápida alemana.
Para algo más en forma está Königsberg, que es ideal para degustar excelente comida clásica alemana, como el queso de cabra asado sobre un manto de tocino con ensalada de tomate y rúcula o, simplemente, las “grandes salchichas de Otto” con col agria y puré de papa.
Quienes necesiten cambiarle al menú pueden dirigirse a La Provence. Como su nombre lo indica, se trata de un restaurante del sur de Francia, y se encuentra en una vieja casa de campesinos. Su ambiente es inigualable: en invierno se puede comer junto a la chimenea y a la luz de las velas y en verano en el jardín; además, su menú lo hace el favorito de los vegetarianos.
FUERA DE LA CIUDAD
Su situación privilegiada en el centro de Alemania hace a Hannover el mejor punto de partida para recorrer el país. Sus alrededores son, al mismo tiempo, de enorme interés, como el macizo del Harz y la ruta de los cuentos de hadas o Märchen- strasse, una ruta que discurre por una región relativamente despoblada y tranquila cuyos bosques inspiraron El flautista de Hamelin y otras fábulas de los hermanos Grimm. Por esta ruta pueden visitarse no sólo Hamelin sino también Bodenwerder, hogar del barón de Münchhausen, famoso por sus exagerados cuentos, y Bad Karlshafen. La Märchenstrasse presenta, sin embargo, dificultades para quien no disponga de un vehículo propio, ya que sólo puede ser recorrida mediante un complicado sistema de autobuses y trenes. Entre Hamelin y Bad Karlshafen se puede viajar en barco por el río Weser, pero ésta es sólo una parte del recorrido y, aunque más práctica, la opción de alquilar una bicicleta sólo es accesible a personas en buen estado físico y que dispongan de bastante tiempo.
En cuanto al Harz, se trata de un macizo montañoso con espectaculares vistas y numerosas atracciones, como los castillos de Walkenried y Harzburg y pequeñas ciudades de ambiente medieval como Osterode y Goslar. El Harz es famoso por la noche de Walpurgis, la celebración que se realiza desde hace siglos en la noche del treinta de abril al primero de mayo con la finalidad de ahuyentar a los demonios y que solía convocar a las brujas, quienes se lanzaban a las orgías celebradas por Goethe y Wilhelm Busch. Quien disponga de tiempo puede hacerse de un plano de la región y recorrerla en autobuses y trenes, durmiendo en los numerosos albergues y hosterías de la región.
QUÉ EVITAR
En la oficina de turismo de la ciudad puede obtenerse la Hannover Card, que permite viajar sin límites en el transporte público y obtener descuentos o entrada gratuita a museos y otras atracciones; la tarjeta cuesta 6 euros y medio para un día y 10 para tres, y también se pueden adquirir abonos para grupos de hasta cinco personas, a 13 y 22 euros. Sin embargo, Hannover es una ciudad pequeña y la Hannover Card permanecerá relativamente sin usar. En resumen, no es un buen negocio.
VISITA OBLIGADA
Hannover posee excelentes museos que pueden hacer las delicias del interesado en la historia, la arqueología y el arte. El Historisches Museum (Pferdestrasse 6; T. 49 (511) 1684 3052; martes y jueves de 10 a 19 horas, miércoles, y viernes a domingos hasta las 17 horas; entrada: 5 euros, lunes gratis) aloja una amplia colección acerca de la historia de la ciudad, mientras que el Kestner Museum (Trammplatz 3; T. 49 (511) 1684 2120; www.kestnermuseum.de; martes y jueves a domingos de 11 a 18 horas, miércoles de 11 a 20; entrada: 4 euros, lunes gratis) es un inevitable para los interesados en las artes aplicadas y el arte antiguo. El Sprengel Museum (Kurt Schwitters Platz; T. 49 (511) 1684 3875; www.sprengel-museum.de; martes de 10 a 20 horas, miércoles a domingos hasta las 18 horas; entrada: 7 euros) alberga una impresionante colección de cuadros de los mejores artistas del siglo xx, entre ellos Pablo Picasso y Paul Klee, y su ubicación junto al lago Maschsee lo convierte en el complemento perfecto para un día dedicado a las actividades deportivas en el agua.
GUÍA PRÁCTICA
CÓMO MOVERSE
La mayor parte de los puntos de interés en Hannover pueden alcanzarse a pie. El Niedersachsenstadion se encuentra a dos kilómetros de la estación de trenes, una agradable caminata que permite apreciar los principales edificios de la ciudad, pero quienes no deseen caminar pueden utilizar el transporte público, que es excelente. Si bien sus tarifas son francamente abusivas, en particular de noche, los taxis son también una opción: se pueden tomar frente a la estación de trenes y en el aeropuerto o pedirlos por teléfono.
DÓNDE DORMIR
KASTENS HOTEL LUISENHOF
Luisen Strasse 1-3
T. 49 (511) 30440
F. 49 (511) 304 4807
www.kastens-luisenhof.de
Habitaciones dobles desde 178 euros.
Pelikan Strasse 11
T. 49 (511) 39990
F. 49 (511) 399 9444
www.gaesteresidenz-pelikanviertel.de
Habitaciones desde 129 euros.
FORA HOTEL
Kolonnenweg 19
T. 49 (511) 67060
F. 49 (511) 670 6111
www.fora.de
Habitaciones dobles desde 118 euros.
HANNOVER TOURISMUS SERVICE
Ernst August Platz 8
T. 49 (511) 1234 5111
www.hannover.de
DÓNDE COMER
KÖNIGSBERG
Lister Meile 15
T. 49 (511) 387 9544
www.derkoenigsberg.de
Alrededor de 20 euros.
LA PROVENCE
Beeker Strasse 93
T. 49 (511) 413 030
www.provence-paradies.de
Alrededor de 25 euros.
HANNOVER TOURISMUS SERVICE
Ernst August Platz 8
T. 49 (511) 1234 5111
www.hannover.de
DÓNDE COMER
KÖNIGSBERG
Lister Meile 15
T. 49 (511) 387 9544
www.derkoenigsberg.de
Alrededor de 20 euros.
LA PROVENCE
Beeker Strasse 93
T. 49 (511) 413 030
www.provence-paradies.de
Alrededor de 25 euros.
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