
Biblioteca de Alejandría ©Latinstock
Guía rápida de Alejandría
Puede que los extranjeros, de Alejandría, sólo sepamos que tuvo un faro, una biblioteca legendaria y, si acaso, que fue escenario de los romances de Cleopatra y Marco Antonio. Pero sería un gran error perderse el resto de los placeres de esta ciudad a orillas del Mediterráneo, consentida del resto de los egipcios que salen de vacaciones, y de casi todo el que se anima a conocerla.
Es fácil encariñarse con Alejandría —o “Alex”, como la llaman los egipcios—. Sus habitantes son calmados y amigables, cada calle lleva al mar y, el paseo por el Mediterráneo, la Corniche, puede recorrerse por kilómetros ininterrumpidos. Además, por supuesto, está su fabulosa biblioteca, reconstruida hace unos años en el emplazamiento original, su fabuloso mercado y muchas terrazas para ver pasar el tiempo con un té de hibisco entre las manos.
DÓNDE DORMIR
Las opciones abundan. Justo al lado de los hoteles para extranjeros hay docenas de hotelitos de tres y cuatro estrellas donde se quedan las familias de El Cairo que vienen a la playa. Limpios y amigables —y muchos de ellos sobre la Corniche— cuestan una fracción de lo que suele pagarse por un hotel de lujo, y sus balcones con vista al mar permiten sentir por qué los egipcios le dicen a esta ciudad “Alex” de cariño. Las habitaciones suelen tener techos altos con puertas a la francesa para salir a los balcones, pisos de madera, camas sencillas y largos pasillos de mármol que llevan a salas decoradas con una que otra pequeña mesa de adorno y mullidos sofás. Estos hoteles no suelen tener página web, pero puede reservarse por teléfono o a través de un agente de viajes. Un par de buenos ejemplos, sobre la Corniche, son el Fouad Hotel (Deglah 1, estación El Ramle; T. 20 (3) 487 0684; habitaciones dobles en 14 euros, de junio a septiembre) y el Semiramis (26th July 180, estación El Ramle; T. 20 (3) 487 6837; habitaciones dobles en 23 dólares). Pero ninguno le llega al New Capri.
NEW CAPRI
El Mena Al-Sharkya 23,
Plaza Saad Zaghloul
T. 20 (3) 480 9703
newcapry_hotel@yahoo.com
Desde 24 dólares, de junio a septiembre
Recientemente remodelado, es uno de los hoteles más baratos de Alejandría y también el más encantador. Todos excepto uno de sus cuartos tienen increíbles vistas del mar, y algunos de ellos balcones. Tome el elevador hasta el último piso y luego suba las escaleras de mármol hasta el lobby, la recepción y el comedor. Los cuartos están arriba. El hotel es muy popular entre los egipcios, con quienes podrá disfrutar de amables conversaciones en el internet lounge.
SOFITEL CECIL Y PARADISE INN METROPOLE
Frente a la plaza Saad Zaghloul, estos dos hoteles justifican su precio con su buen gusto y su pasado literario: ambos han aparecido en los libros de Lawrence Durrell, Ahdaf Souif y Kavafis. Y aunque las restauraciones han borrado un poco de su pasado, tienen una elegancia que testifica de su historia.
Paradise Inn/Le Metropole Hotel
Plaza Saad Zaghloul 52
T. 20 (3) 484 0910
F. 20 (3) 486 2040
www.paradiseinnegypt.com
Habitaciones dobles desde 120 dólares
Hotel Sofitel Cecil
Plaza Saad Zaghloul 16
T. 20 (3) 487 7173
F. 20 (3) 485 5655
www.sofitel.com
Habitaciones dobles desde 119 dólares
EL SALAMLEK PALACE
Jardín de Montazah
T. 20 (3) 547 7999
F. 20 (3) 547 3585
www.sangiovanni.com
Habitaciones dobles desde 140 dólares
Alejarse del oeste de Alejandría hacia el otro extremo es como cambiar de mundos. En el este están los hoteles realmente lujosos de la ciudad. Éste, por ejemplo, ubicado dentro de las murallas de los jardines de Montazah, fue construido en 1892 como la cabaña de caza del pashá y su amante austrohúngara, y ahora ofrece nueve cuartos, todos con vista al mar. El hotel cuenta además con dos restaurantes, un bar (con servicio de alcohol) y un casino para extranjeros.
HELNAN PALESTINE HOTEL
Montazah Palace
T. 20 (3) 547 3500
F. 20 (3) 547 3378
www.helnan.com
Habitaciones desde 386 dólares
Este otro hotel del este, a unos pasos de los hermosos jardines, fue construido en 1964 para alojar a los líderes árabes que intentaban resolver el problema palestino. Sus interiores restaurados incluyen vistas panorámicas del mar, una playa privada con una plataforma de clavados, y siete restaurantes —una tarta de chocolate de su pâtisserie cuesta lo mismo que un cuarto en el Hotel New Capri.
AL MADINA AL MONAWARA
El Mousher Ahmed Ismaiel
T. 20 (3) 545 3009
Habitaciones dobles en 20 dólares
Por último, está este hotel cerca de la estación de trenes de Sibi Gabi que, como muchos otros, suele ofrecerle a las mujeres egipcias que viajan solas un entorno tranquilo y seguro. Estos hoteles prohíben el alcohol y sólo alquilan cuartos a mujeres solas y hombres que vengan con sus esposas.
DÓNDE COMER
Lo primero que uno debe saber es que la bebida color morado profundo que todo mundo toma no es jugo de uva, sino delicioso té de hibisco, que se obtiene al remojar las flores secas en agua. En materia de comida, los amantes de los mariscos estarán en su mundo. Los demás, tendrán que adaptarse a una ciudad volcada al mar y con una fuerte herencia griega. O atacar los postres, entre los cuales destaca el arroz con leche, el Sachlav, que originalmente se hacía con bulbos de orquídeas molidos, y ahora con fécula de maíz, leche y nueces; así como los baklavas con miel y nueces o las galletas kahk, que se siguen haciendo tal y como cuando se enterraba a los faraones con ellas. En el verano, la mayoría de los restaurantes abren las 24 horas o, en todo caso, abren antes de las 8 de la mañana, cuando el clima está fresco, y permanecen abiertos hasta la media noche.
TAVERNA
Saad Zaghloul 1, Ramle
T. 20 (3) 487 8591
Para una comida ligera en la plaza de Saad Zagloul, está este sitio que testifica de la importante población griega que vivió en Alejandría hasta antes de la crisis de Suez en 1956, cuando se expulsó a más de 100 mil extranjeros del país, aunque en su menú se sirva lo mismo souvlaki que pizzas.
SHABAAN FISH EATERY
Si le apetece pescado asado, camarones de cáscara suave o calamares, vaya hacia Shabaan Fish Eatery, en el mercado de Manshiya (no hay teléfono ni direcciones, pero cualquiera puede indicarle el camino, hasta que usted solo empiece a oler el pescado asado en la banqueta). La decoración de los comedores espartanos, recubiertos de mosaicos blancos, espantará a aquellos que estén acostumbrados a los manteles y servilletas, pero la comida es exquisita. Uno señala con el dedo lo que le apetezca, se sienta, y la comida llega con arroz, tahine (salsa de ajonjolí) y pan árabe (que en Egipto se llama aish), además de ensaladas frescas de tomate, pepino y cebolla. Aquí el arroz se come con cuchara, bañado en tahine. Dos personas comen fácilmente por 6 dólares.
KADURA
3 Sharia Baiam al-Tonsi,
al lado de la Corniche, Anfushi
T. 20 (3) 480 0405
Alrededor de 8 dólares por persona
Éste es otro lugar de pescados muy popular, al que conviene llegar en taxi. No hay menús, así que es necesario recurrir al dedo, señalar y sentarse a esperar una de las mesas de arriba. Para comenzar, la sopa de crustáceos es generosa, e incluye mejillones en un ligero caldo lechoso. Luego, el pescado asado viene con arroz y ensalada. La cuenta es patrimonio del gerente, que después le pedirá que baje a pagar.
TIKKA GRILL
Debajo del Mercado de pescados de Anfushi,
sobre la Corniche
T. 20 (3) 480 0405
De 13 a 1 horas
Enfrente de Kadura, éste es uno de los muchos restaurantes sobre la playa que sirven lo mismo, pero en un ambiente más sofisticado y a precios... más sofisticados también.
THE ATHINEOS
Saad Zaghloul 21
T. 20 (3) 486 8131
Los cafés son una tradición del oeste de Alejandría y éste es otro recuerdo de la presencia griega en la ciudad. El restaurante está arriba, la pastelería enfrente, y la decoración recuerda los relatos de viaje de los escritores Lawrence Durrell y E. M. Forster.
QUÉ HACER
No hay tiempo que alcance para tomar todo el té que uno quisiera mirando al mar. Pero está la biblioteca, los museos, los sitios arqueológicos. Y nadar es una actividad popular, sólo que se requiere de vestimenta modesta —las mujeres egipcias suelen nadar completamente vestidas.
BIBLIOTECA DE ALEJANDRÍA
El Shatby
T. 20 (3) 483 9999
www.bibalex.org
Lunes, miércoles, jueves y domingos de 11 a 19 horas;
viernes y sábados de 15 a 19 horas Entrada: 2 dólares,
3 y medio para cada uno de los museos
y 8 por el paquete completo
Unos pasos al este de la plaza de Ramle, sobre el mar, se erige la famosa nueva Biblioteca de Alejandría, construida en el sitio donde estuvo la antigua, ese edificio legendario que contenía todo el saber del mundo y que se quemó parcialmente durante el ataque de Julio César a la ciudad en el año 48 a.C., y luego fue incendiada por completo por las mafias cristianas en 292 y 391 d.C. Terminada en 2002, esta nueva y apantalladora versión contiene dos museos, aunque también se puede pasear por entre las silenciosas filas de mesas, libros y computadoras, o disfrutar de la vista desde la cafetería.
MUSEO NACIONAL DE ALEJANDRÍA
Sharia Horriya 110
(también conocida como Tariq Gamal Abdel Nasser)
esquina con Miden Khartoum
Diario de 9 a 16 horas
Entrada: 6 dólares
Cada civilización que vivió en el Mediterráneo parece haber dejado algo en Alejandría. Los arqueólogos podrán pasar horas enteras en las ruinas, pero para los demás, el encantador Museo Nacional es una buena introducción a los faraones, la herencia grecorromana y el Islam. Además se pueden ver exhibiciones del Museo Grecorromano (cerrado por reparación) y piezas del Museo de Joyería (aún abierto).
CASA DEL POETA CONSTANTINO KAVAFIS
Sharm el-Sheikh 4
Lunes a miércoles, viernes y sábados
de 10 a 15 horas, jueves y domingos
hasta las 17 horas. Entrada: 2 dólares
En temporada alta, más de quinientas personas al día hacen este peregrinaje, que suele concluir en Pastroudis, el café favorito del poeta que vivió y murió en Alejandría a principios del siglo xx, para brindar en su memoria. En la calle Horriya, este café ha cedido buena parte de su espacio a un banco, pero lo que queda es muy lindo, con vista a la colina de Kom el-Dikka, donde las ruinas romanas yacen debajo de un cementerio musulmán. En la misma calle está el cine Amir, donde se muestran películas extranjeras.
DÓNDE COMPRAR
Los mejores hibiscos secos se encuentran en el bazar de productos naturales del mercado de Manshiya, a una distancia caminable de la zona hotelera, en la plaza Saad Zagloul. En realidad, esta búsqueda es sólo una excusa para perderse en uno de los más grandes y densos bazares de Medio Oriente.
Puede que el poeta griego Kavafis haya estado escribiendo de Manshiya en Ítaca. Compre “madre perla y coral, ámbar y ébano, y perfumes sensuales de todos tipos”, recomienda en su famosa obra. Y todo eso puede hacerse en Manshiya.
Cuando oscurece, el lugar es mágico. Pase por el pasillo de los juguetes y el de los productos de papel y pregunte por los “libios.” Lo dirigirán a las tiendas de beduinos libios cubiertas de gallabias —el vestido local— con monedas tintineantes y extrañas joyas de latón. Tras haber comprado un par de aretes colgantes, dé vuelta a la derecha al pasillo de las telas y sábanas de algodón egipcio, cruce el del oro y la plata y llegará hasta los barriles y frascos repletos de especias y hierbas aromáticas. Puede comprar semillas de mostaza; el secreto alejandrino para curar cualquier malestar es remojarlas en agua y después meter los pies por largas horas. A los frascos con minúsculas estrellas y caballitos de mar no les haga caso; son para hacer hechizos a sus enemigos?
CÓMO MOVERSE
El tráfico que separa la playa de la ciudad es intimidante, pero los altos pilares de vidrio señalan que hay pasajes subterráneos. La ciudad está dividida en este y oeste. En el oeste está la mayor parte de los hoteles, tiendas, museos, restaurantes y la famosa biblioteca, todos a distancias caminables o un viaje corto en taxi. También de ese lado está el fuerte, el puerto para pescar y la mayor parte de los sitios arqueológicos.
En la oficina de turismo de la plaza Saad Zaghloul (T. 20 (3) 485 1556; diario de 8:30 a 18 horas y de 9 a 16 durante el Ramadán) le pueden dar una copia gratis de Alexandria and Matrouh by Night and Day que tiene mapas y todos los teléfonos que uno puede necesitar.
LO IMPERDIBLE
Esto es un verdadero secreto alejandrino: en cualquiera de las seis playas de los jardines Montazah se puede alquilar una cabaña por el día, una opción maravillosa para aquellos que no se hospedan cerca del mar, o para los viajeros de negocios que necesiten refrescarse con brisa. Recórralas y pregunte a los dueños. Las playas uno y dos son de arena, la primera es para jóvenes pachangueros y la segunda para familias. El resto son de piedras, pero igual de buenas para nadar.
OTROS SITIOS ÚTILES
Información práctica www.alexandriatour.com
Información histórica www.houseofptolemy.com
“Traducción de Claudia Itzkowich
DÓNDE DORMIR
Las opciones abundan. Justo al lado de los hoteles para extranjeros hay docenas de hotelitos de tres y cuatro estrellas donde se quedan las familias de El Cairo que vienen a la playa. Limpios y amigables —y muchos de ellos sobre la Corniche— cuestan una fracción de lo que suele pagarse por un hotel de lujo, y sus balcones con vista al mar permiten sentir por qué los egipcios le dicen a esta ciudad “Alex” de cariño. Las habitaciones suelen tener techos altos con puertas a la francesa para salir a los balcones, pisos de madera, camas sencillas y largos pasillos de mármol que llevan a salas decoradas con una que otra pequeña mesa de adorno y mullidos sofás. Estos hoteles no suelen tener página web, pero puede reservarse por teléfono o a través de un agente de viajes. Un par de buenos ejemplos, sobre la Corniche, son el Fouad Hotel (Deglah 1, estación El Ramle; T. 20 (3) 487 0684; habitaciones dobles en 14 euros, de junio a septiembre) y el Semiramis (26th July 180, estación El Ramle; T. 20 (3) 487 6837; habitaciones dobles en 23 dólares). Pero ninguno le llega al New Capri.
NEW CAPRI
El Mena Al-Sharkya 23,
Plaza Saad Zaghloul
T. 20 (3) 480 9703
newcapry_hotel@yahoo.com
Desde 24 dólares, de junio a septiembre
Recientemente remodelado, es uno de los hoteles más baratos de Alejandría y también el más encantador. Todos excepto uno de sus cuartos tienen increíbles vistas del mar, y algunos de ellos balcones. Tome el elevador hasta el último piso y luego suba las escaleras de mármol hasta el lobby, la recepción y el comedor. Los cuartos están arriba. El hotel es muy popular entre los egipcios, con quienes podrá disfrutar de amables conversaciones en el internet lounge.
SOFITEL CECIL Y PARADISE INN METROPOLE
Frente a la plaza Saad Zaghloul, estos dos hoteles justifican su precio con su buen gusto y su pasado literario: ambos han aparecido en los libros de Lawrence Durrell, Ahdaf Souif y Kavafis. Y aunque las restauraciones han borrado un poco de su pasado, tienen una elegancia que testifica de su historia.
Paradise Inn/Le Metropole Hotel
Plaza Saad Zaghloul 52
T. 20 (3) 484 0910
F. 20 (3) 486 2040
www.paradiseinnegypt.com
Habitaciones dobles desde 120 dólares
Hotel Sofitel Cecil
Plaza Saad Zaghloul 16
T. 20 (3) 487 7173
F. 20 (3) 485 5655
www.sofitel.com
Habitaciones dobles desde 119 dólares
EL SALAMLEK PALACE
Jardín de Montazah
T. 20 (3) 547 7999
F. 20 (3) 547 3585
www.sangiovanni.com
Habitaciones dobles desde 140 dólares
Alejarse del oeste de Alejandría hacia el otro extremo es como cambiar de mundos. En el este están los hoteles realmente lujosos de la ciudad. Éste, por ejemplo, ubicado dentro de las murallas de los jardines de Montazah, fue construido en 1892 como la cabaña de caza del pashá y su amante austrohúngara, y ahora ofrece nueve cuartos, todos con vista al mar. El hotel cuenta además con dos restaurantes, un bar (con servicio de alcohol) y un casino para extranjeros.
HELNAN PALESTINE HOTEL
Montazah Palace
T. 20 (3) 547 3500
F. 20 (3) 547 3378
www.helnan.com
Habitaciones desde 386 dólares
Este otro hotel del este, a unos pasos de los hermosos jardines, fue construido en 1964 para alojar a los líderes árabes que intentaban resolver el problema palestino. Sus interiores restaurados incluyen vistas panorámicas del mar, una playa privada con una plataforma de clavados, y siete restaurantes —una tarta de chocolate de su pâtisserie cuesta lo mismo que un cuarto en el Hotel New Capri.
AL MADINA AL MONAWARA
El Mousher Ahmed Ismaiel
T. 20 (3) 545 3009
Habitaciones dobles en 20 dólares
Por último, está este hotel cerca de la estación de trenes de Sibi Gabi que, como muchos otros, suele ofrecerle a las mujeres egipcias que viajan solas un entorno tranquilo y seguro. Estos hoteles prohíben el alcohol y sólo alquilan cuartos a mujeres solas y hombres que vengan con sus esposas.
DÓNDE COMER
Lo primero que uno debe saber es que la bebida color morado profundo que todo mundo toma no es jugo de uva, sino delicioso té de hibisco, que se obtiene al remojar las flores secas en agua. En materia de comida, los amantes de los mariscos estarán en su mundo. Los demás, tendrán que adaptarse a una ciudad volcada al mar y con una fuerte herencia griega. O atacar los postres, entre los cuales destaca el arroz con leche, el Sachlav, que originalmente se hacía con bulbos de orquídeas molidos, y ahora con fécula de maíz, leche y nueces; así como los baklavas con miel y nueces o las galletas kahk, que se siguen haciendo tal y como cuando se enterraba a los faraones con ellas. En el verano, la mayoría de los restaurantes abren las 24 horas o, en todo caso, abren antes de las 8 de la mañana, cuando el clima está fresco, y permanecen abiertos hasta la media noche.
TAVERNA
Saad Zaghloul 1, Ramle
T. 20 (3) 487 8591
Para una comida ligera en la plaza de Saad Zagloul, está este sitio que testifica de la importante población griega que vivió en Alejandría hasta antes de la crisis de Suez en 1956, cuando se expulsó a más de 100 mil extranjeros del país, aunque en su menú se sirva lo mismo souvlaki que pizzas.
SHABAAN FISH EATERY
Si le apetece pescado asado, camarones de cáscara suave o calamares, vaya hacia Shabaan Fish Eatery, en el mercado de Manshiya (no hay teléfono ni direcciones, pero cualquiera puede indicarle el camino, hasta que usted solo empiece a oler el pescado asado en la banqueta). La decoración de los comedores espartanos, recubiertos de mosaicos blancos, espantará a aquellos que estén acostumbrados a los manteles y servilletas, pero la comida es exquisita. Uno señala con el dedo lo que le apetezca, se sienta, y la comida llega con arroz, tahine (salsa de ajonjolí) y pan árabe (que en Egipto se llama aish), además de ensaladas frescas de tomate, pepino y cebolla. Aquí el arroz se come con cuchara, bañado en tahine. Dos personas comen fácilmente por 6 dólares.
KADURA
3 Sharia Baiam al-Tonsi,
al lado de la Corniche, Anfushi
T. 20 (3) 480 0405
Alrededor de 8 dólares por persona
Éste es otro lugar de pescados muy popular, al que conviene llegar en taxi. No hay menús, así que es necesario recurrir al dedo, señalar y sentarse a esperar una de las mesas de arriba. Para comenzar, la sopa de crustáceos es generosa, e incluye mejillones en un ligero caldo lechoso. Luego, el pescado asado viene con arroz y ensalada. La cuenta es patrimonio del gerente, que después le pedirá que baje a pagar.
TIKKA GRILL
Debajo del Mercado de pescados de Anfushi,
sobre la Corniche
T. 20 (3) 480 0405
De 13 a 1 horas
Enfrente de Kadura, éste es uno de los muchos restaurantes sobre la playa que sirven lo mismo, pero en un ambiente más sofisticado y a precios... más sofisticados también.
THE ATHINEOS
Saad Zaghloul 21
T. 20 (3) 486 8131
Los cafés son una tradición del oeste de Alejandría y éste es otro recuerdo de la presencia griega en la ciudad. El restaurante está arriba, la pastelería enfrente, y la decoración recuerda los relatos de viaje de los escritores Lawrence Durrell y E. M. Forster.
QUÉ HACER
No hay tiempo que alcance para tomar todo el té que uno quisiera mirando al mar. Pero está la biblioteca, los museos, los sitios arqueológicos. Y nadar es una actividad popular, sólo que se requiere de vestimenta modesta —las mujeres egipcias suelen nadar completamente vestidas.
BIBLIOTECA DE ALEJANDRÍA
El Shatby
T. 20 (3) 483 9999
www.bibalex.org
Lunes, miércoles, jueves y domingos de 11 a 19 horas;
viernes y sábados de 15 a 19 horas Entrada: 2 dólares,
3 y medio para cada uno de los museos
y 8 por el paquete completo
Unos pasos al este de la plaza de Ramle, sobre el mar, se erige la famosa nueva Biblioteca de Alejandría, construida en el sitio donde estuvo la antigua, ese edificio legendario que contenía todo el saber del mundo y que se quemó parcialmente durante el ataque de Julio César a la ciudad en el año 48 a.C., y luego fue incendiada por completo por las mafias cristianas en 292 y 391 d.C. Terminada en 2002, esta nueva y apantalladora versión contiene dos museos, aunque también se puede pasear por entre las silenciosas filas de mesas, libros y computadoras, o disfrutar de la vista desde la cafetería.
MUSEO NACIONAL DE ALEJANDRÍA
Sharia Horriya 110
(también conocida como Tariq Gamal Abdel Nasser)
esquina con Miden Khartoum
Diario de 9 a 16 horas
Entrada: 6 dólares
Cada civilización que vivió en el Mediterráneo parece haber dejado algo en Alejandría. Los arqueólogos podrán pasar horas enteras en las ruinas, pero para los demás, el encantador Museo Nacional es una buena introducción a los faraones, la herencia grecorromana y el Islam. Además se pueden ver exhibiciones del Museo Grecorromano (cerrado por reparación) y piezas del Museo de Joyería (aún abierto).
CASA DEL POETA CONSTANTINO KAVAFIS
Sharm el-Sheikh 4
Lunes a miércoles, viernes y sábados
de 10 a 15 horas, jueves y domingos
hasta las 17 horas. Entrada: 2 dólares
En temporada alta, más de quinientas personas al día hacen este peregrinaje, que suele concluir en Pastroudis, el café favorito del poeta que vivió y murió en Alejandría a principios del siglo xx, para brindar en su memoria. En la calle Horriya, este café ha cedido buena parte de su espacio a un banco, pero lo que queda es muy lindo, con vista a la colina de Kom el-Dikka, donde las ruinas romanas yacen debajo de un cementerio musulmán. En la misma calle está el cine Amir, donde se muestran películas extranjeras.
DÓNDE COMPRAR
Los mejores hibiscos secos se encuentran en el bazar de productos naturales del mercado de Manshiya, a una distancia caminable de la zona hotelera, en la plaza Saad Zagloul. En realidad, esta búsqueda es sólo una excusa para perderse en uno de los más grandes y densos bazares de Medio Oriente.
Puede que el poeta griego Kavafis haya estado escribiendo de Manshiya en Ítaca. Compre “madre perla y coral, ámbar y ébano, y perfumes sensuales de todos tipos”, recomienda en su famosa obra. Y todo eso puede hacerse en Manshiya.
Cuando oscurece, el lugar es mágico. Pase por el pasillo de los juguetes y el de los productos de papel y pregunte por los “libios.” Lo dirigirán a las tiendas de beduinos libios cubiertas de gallabias —el vestido local— con monedas tintineantes y extrañas joyas de latón. Tras haber comprado un par de aretes colgantes, dé vuelta a la derecha al pasillo de las telas y sábanas de algodón egipcio, cruce el del oro y la plata y llegará hasta los barriles y frascos repletos de especias y hierbas aromáticas. Puede comprar semillas de mostaza; el secreto alejandrino para curar cualquier malestar es remojarlas en agua y después meter los pies por largas horas. A los frascos con minúsculas estrellas y caballitos de mar no les haga caso; son para hacer hechizos a sus enemigos?
CÓMO MOVERSE
El tráfico que separa la playa de la ciudad es intimidante, pero los altos pilares de vidrio señalan que hay pasajes subterráneos. La ciudad está dividida en este y oeste. En el oeste está la mayor parte de los hoteles, tiendas, museos, restaurantes y la famosa biblioteca, todos a distancias caminables o un viaje corto en taxi. También de ese lado está el fuerte, el puerto para pescar y la mayor parte de los sitios arqueológicos.
En la oficina de turismo de la plaza Saad Zaghloul (T. 20 (3) 485 1556; diario de 8:30 a 18 horas y de 9 a 16 durante el Ramadán) le pueden dar una copia gratis de Alexandria and Matrouh by Night and Day que tiene mapas y todos los teléfonos que uno puede necesitar.
LO IMPERDIBLE
Esto es un verdadero secreto alejandrino: en cualquiera de las seis playas de los jardines Montazah se puede alquilar una cabaña por el día, una opción maravillosa para aquellos que no se hospedan cerca del mar, o para los viajeros de negocios que necesiten refrescarse con brisa. Recórralas y pregunte a los dueños. Las playas uno y dos son de arena, la primera es para jóvenes pachangueros y la segunda para familias. El resto son de piedras, pero igual de buenas para nadar.
OTROS SITIOS ÚTILES
Información práctica www.alexandriatour.com
Información histórica www.houseofptolemy.com
“Traducción de Claudia Itzkowich
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