Mallorca: la isla y sus metáforas
La ensaimada mallorquina, esa pasta enrollada y azucarada que resulta de las tradiciones árabe y judía, y que muta hasta convertirse en cristiana, resume mucho de lo que es Mallorca, la capital de las Islas Baleares. Pero no todo. Están también los visitantes alemanes, los jóvenes yuppies y los retirados ingleses que retacan sus playas, campos de golf y pistas de baile; y los pueblos, bodegas y mercados apacibles que de eso ni siquiera se enteran.
Sicilia, de la punta del Etna a los tomates del Mercado de La Vucciria
Desde la cumbre del Etna, el volcán que hipnotiza a los sicilianos, empieza un viaje por esta isla de historia densa y placeres descomunales. Al final, queda la sensación —o la certeza golosa— de que sólo volviendo es posible asimilar la información que los sentidos han acumulado.
Paricutín, el lado vivo de un pueblo enterrado
Si la carta del Tarot que representa La Muerte necesitara un escenario natural, el mar de lava petrificada en San Juan Parangaricutiro dramatizaría sus presagios a la perfección: devastación, furia, caos, hoz de fuego y ceniza que daría fin a toda forma de vida y dejaría estériles, por muchos años, las tierras de este pequeño valle en la meseta purepecha. Pero no para siempre.
Messa: velos blancos para celebrar las herencias culinarias de Te Aviv
La historia culinaria de Israel es corta. Pero este restaurante abierto hace un par de años en la cosmopolita ciudad de Tel Aviv hace una refinada síntesis de lo que migraciones polaca, rusa, siria, tunecina e iraní, entre muchas otras, le han impregnado a tan codiciado pedazo de la costa mediterránea.
Fragonard, culto a los placeres femeninos
Imagínese un espacio repleto de las fantasías y recuerdos de tres mujeres educadas en la tradición perfumera de Grasse. Pues bien, eso es lo que encontrará al cruzar el umbral de los museos y tiendas de la casa Fragonard: velas aromáticas, perfumes, mermeladas caseras y todo aquello que cruza la imaginación o el apetito de las bisnietas del perfumero Eugène Fuchs.



























