
©ANE/Agenturfoto
Enero, luces del norte en Finlandia
Las aldeas de Kemi, Rovaniemi y Saariselkä en la Laponia finlandesa son algunos de los puntos privilegiados del mapamundi para observar el fenómeno natural de la aurora boreal. Helsinki, la capital del país, un excelente punto de partida.
Por
Martín Correa Urquiza |
diciembre 2006-enero 2007
|
Tags:
laponia, aurora boreal, helsinki, invierno
En las noches oscuras de cada fin de enero hay una función que comienza en el norte más norte de Finlandia. Al cielo le da por ponerse a brillar, y se enciende como si se hubiesen mezclado trozos del día y de la noche. Es como una furia silenciosa, una confusión de roces en el campo electromagnético de la Tierra, entre la atmósfera y las partículas del Sol, que resulta en finas cortinas de colores que se funden y entrelazan. Y el entorno es un paisaje completamente abierto, plano, blanco, que huele a los pinares que colman Finlandia. Y el cielo es un bonito tapiz en el que se inscriben las marcas del movimiento del mundo.
La Laponia finlandesa ocupa casi el 40 por ciento del territorio del país. Son 94 mil kilómetros cuadrados de nieve —en invierno, claro— y uno de los mejores rincones desde donde observar el fenómeno de la aurora boreal. La exhibición comienza sin aviso y se manifiesta a través de halos de luces que se fusionan y provocan un cielo totalmente amarillo, con pinceladas verde fosforescente, después azules, rosas y, más tarde, rojas y verdes y más rojas. El techo del mundo aúlla. Los colores estallan, mudos.
Estadísticamente, el acontecimiento se repite alrededor de 200 veces al año tan sólo en Finlandia, con lo cual la posibilidad de verlo es bastante elevada, pero desde fines de enero la intensidad y frecuencia aumentan. Para la física, la aurora boreal ocurre cuando algunas partículas desprendidas por el Sol llamadas iones, son guiadas por el campo magnético de la Tierra e inciden en la atmósfera. Estos iones se cruzan con los diferentes gases de la ionosfera (parte de esa atmósfera) y brillan produciendo el estallido de colores.
Para el saber popular, en cambio, la aurora es parte del juego de un viejo zorro del ártico que suele rociar el cielo con tonalidades que más tarde va esparciendo con su cola. De hecho, los lapones llaman a las luces revontulet que significa “fuegos del zorro”. La Revontulikota, uno de los principales observatorios de auroras boreales del mundo, puede visitarse regularmente. Fue construido en la ciudad de Sodankylä, junto al centro de estudios geofísicos Sodankylä Geophysical Observatory (www.sgo.fi) dirigido por la Universidad de Oulu. Allí se realizan las mediciones más precisas sobre las auroras. La Revontulikota es también un importante planetario que tiene la forma de una kota, la clásica casa lapona, y su función principal es organizar observaciones e itinerarios didácticos.
Finlandia es uno de esos países con sol de medianoche, con noches que son de día y un constante viceversa. Es un paisaje de pinares, más de trescientas islas y miles de lagos (se han contado más de 180 mil). Es una nación joven que logró su independencia en 1917 después de siglos de que rusos y suecos se la pasaran de mano alternativamente. Hoy ha logrado posicionarse como una de las más avanzadas en los índices de nivel de vida en toda Europa, y hace tiempo que lleva el récord de ser el país más seguro del mundo.
En Helsinki, la capital, las bicicletas no suelen atarse con candado. Es una ciudad a orillas del mar Báltico que puede servir de inicio para este recorrido hacia el norte. Es una capital, una metrópolis activa, pero que susurra. Los tranvías y autobuses apenas se escuchan, no hay motocicletas y la gente circula sin gritos.
RUMBO AL NORTE
Viajando hacia Laponia, el hielo y la nieve toman protagonismo. Hoteles, bares, iglúes y demás construcciones se erigen cada año con este material y se han transformado en uno de los atractivos invernales de la región. El hielo es parte inexorable de la vida de los finlandeses que han hecho un arte del asunto, o un deporte, o un oficio que se estudia en escuelas dedicadas a desarrollar nuevas tácticas para que estas construcciones alcancen cada vez mayor solidez y atractivo.
Laponia es también una región de baños termales en un desierto blanco salpicado de abetos y abedules, las huellas del oso, la mirada del reno y la posibilidad constante de anochecer arropado por la aurora boreal. La capital, Rovaniemi, está situada en el límite del Círculo Polar Ártico y es una ciudad marcada estéticamente por el puente sobre el río Koskikatu. Éste es quizás el punto de partida para salir en busca de las auroras y las edificaciones de hielo. De aquí es el Papá Noel “original”, o al menos el dueño del mito, que todos los años se corporiza y espera rodeado de sus renos a los niños del mundo.
En la ciudad, el Museo Arktikum (T. 358 (16) 322 3260; www.arktikum.fi; en invierno de martes a domingos de 10 a 17 horas, en verano diario de 10 a 18 horas; entrada: 8 euros) amerita una visita antes de seguir hacia el norte. Allí es donde uno entiende la naturaleza cultural del pueblo sami, los habitantes originarios de la región que en la actualidad han logrado tratados de convivencia con el Estado nacional, que les permite desarrollar tradiciones y cultos con relativa independencia. Hay más de diez mil samis en el país y cuatro mil viven en Laponia.
Nuestra ruta del hielo y las auroras parte de Rovaniemi y sigue hacia Kemi, en el Golfo de Botnia, en la costa norte finlandesa. Kemi tiene aeropuerto, se asoma al Báltico y es conocida por su impresionante castillo de hielo, una construcción erigida a partir de 30 mil cubos de este material efímero que llega a medir unos 13500 metros cuadrados. Es única en el mundo y por eso entró en 1996 en el libro Guinness. Dentro del castillo hay un hotel y un restaurante. De hielo, claro, con hielo bajo la cama, en el suelo, en los asientos del bar, dentro y fuera de la copa que contiene el jugo de naranja y a orillas del café humeante. Todo es de hielo y la atmósfera es silenciosa, blanco azulada. La luz de una simple cerilla se refleja y se multiplica.
Afuera, la Laponia que vive con absoluta naturalidad sus 15 grados bajo cero. Aquí uno siempre buscará acostumbrarse a los relativismos como para aceitar la capacidad de adaptación al medio y cuestionar incluso los parámetros dentro de los cuales le afectan a uno o no las temperaturas. De alguna manera eso se consigue y el frío no se siente, de modo que decir “cálidos refugios de nieve y hielo” puede no ser una paradoja. En los interiores de los hoteles hay casi cinco grados para poder mantener la infraestructura en pie, pero las pieles de reno funcionan como aislantes en bancos, camas y mesas. En los jardines blancos de los alrededores suele haber exposiciones de esculturas de hielo.
Este tipo de castillos y hoteles deben erigirse cada año. Hacia finales de octubre, cuando las temperaturas están más allá de los diez grados bajo cero, comienzan los trabajos de reconstrucción.
COLORES NOCTURNOS
La aurora boreal puede verse en toda Laponia y, cuando llega el momento, que siempre es sin aviso, los primeros en ver las luces corren a despertar a los demás. Aunque ocurra decenas de veces al año es un fenómeno que no deja indiferentes a los lapones porque cada vez la pintura de las luces resulta distinta. La gente se queda estática, abrigada hasta el cuello, unida en un sentimiento colectivo, como si alguien les hubiese hecho un regalo de todos y de nadie. Los muchos que se reencuentran en pijama y abrigo a las 11 de la noche en medio del hielo se sonríen con complicidad. No existe un rito preciso: algunos se sientan y arman pequeñas rondas, se fuma, se bebe vodka finés.
Si bien, como dijimos, puede verse en toda Laponia, Saariselkä, la parte norte de la región, es una de las aldeas más bonitas para observarla. Está rodeada por los parques nacionales de Urho Kekkonen y de Lemmenjoki, y lo interesante es que ahí se han construido a últimas fechas una serie de iglús de cristal desde donde el espectáculo adquiere nuevas dimensiones. Uno puede esperar todas las auroras del mundo protegido por una estructura transparente y totalmente climatizada, bebiendo vodka envuelto en pieles de reno y almohadones de pluma. En el iglú Village Kakslauttanen, uno de los sitios pioneros de esta idea, existen también bares, galerías con exposiciones de esculturas y una capilla, todo construido en hielo. Ahí también está el sauna de humo más grande del mundo y se puede realizar cualquier actividad sobre nieve: paseos en trineos, esquí, caminatas. Saariselkä, como la mayoría de los poblados de Laponia, es pequeño, en medio de una planicie blanca, rodeado de pinos.
A fin de enero los iglús transparentes son aquí algo así como la joya de la corona. Después del rito colectivo de encuentros y complicidades, este tipo de estructuras permiten continuar viendo el espectáculo hasta último momento. La tranquilidad del desierto helado forma parte del espectáculo, y entonces uno puede aguardar todas las luces y variaciones posibles en el campo magnético de la Tierra. Las más fáciles de ver son las de átomos de oxígeno, que generan un color verde amarillento y a veces rojos en el horizonte y por encima de nuestras cabezas a alturas de entre 90 y 150 kilómetros. Después vendrán las cortinas azules que se originan en los iones de la molécula de hidrógeno. La mejor hora para ver las auroras es entre las 21 y las 23:30 horas de cada noche. Sólo hay que estar atento para cuando, finalmente, el cielo quiera ponerse a brillar.
GUÍA PRÁCTICA
CÓMO ATINARLE
Uno puede dejarse llevar por el azar, o intentar averiguar las posibilidades reales de presenciar una aurora boreal en internet. La página www.spaceweather.com contiene detalles sobre el fenómeno y pronósticos bastante acertados.
CLIMA
Las temperaturas pueden llegar a los 20 grados bajo cero pero el frío es muy seco, con lo cual si uno va bien abrigado apenas se percibe. Eso sí, hay que llevar botas de nieve y todo el equipo necesario para caminar en tierras heladas. También gafas de sol y cremas humectantes.
CÓMO MOVERSE
De Helsinki a Rovaniemi el trayecto puede hacerse en avión con Finnair (www. finnair.com/es). En toda Finlandia hay 22 aeropuertos que conforman una excelente red de comunicaciones aéreas. En autobús hay buenas conexiones entre las ciudades pequeñas, y las carreteras —para quien decida alquilar un auto— están entre las mejores de Europa. Sólo que a la hora de conducir hay que tener especial cuidado con los alces y renos que suelen cruzarse en la carretera. El Pendolino es el tren de alta velocidad, y constituye también una buena opción para viajar entre ciudades grandes.
DÓNDE DORMIR
Dormir en casas particulares o bed & breakfasts es una de las formas más interesantes y económicas (alrededor de 30 dólares) de viajar en Finlandia. El sitio www.lomarengas.fi tiene información al respecto.
HELSINKI
CASA DE HUÉSPEDES KONGRESSIKOTI
Snellmaninkatu, 15 A
T. 358 (9) 135 6839
www.kongressikoti.com
Habitaciones desde 50 dólares.
Aquí se encuentra la calidez de un hotel que es casi una casa familiar. Tiene 18 habitaciones de madera con una excelente relación calidad/precio.
KLAUS K
Bulevardi 2
T. 358 (20) 770 4700
www.klauskhotel.com
Un despampanante hotel de diseño que le hace justicia a los jóvenes artistas finlandeses, en un hermoso edificio histórico de la ciudad.
HOTEL KÄMP
Pohjoisesplanadi 29
T. 358 (9) 576 111
www.hotelkamp.fi/en
Habitaciones desde 530 dólares.
A un paso del puerto, este hotel abierto por primera vez en 1887 ofrece una impecable elegancia de otros tiempos.
LAPONIA
En el interior del iglú Village de Kakslauttanen (www.kakslauttanen.fi) en Saariselkä hay 31 cabañas de troncos, 20 iglús de nieve, 20 de cristal y una kota (tienda o tepee en lapón) de cristal donde tomar un coctel antes de retirarse cada quien a su iglú y observar la aurora boreal. En la Ice Gallery se pueden descubrir las obras de los mejores escultores del mundo, que se dan cita en diciembre para la Semana Internacional de Escultura en Hielo, e incluso aprender a hacer las propias con la ayuda de un instructor. El SnowVillage Hotel (www.snowvi llage.fi), en Kemi, ofrece numerosas actividades árticas, y las parejas interesadas en casarse en un paraje único, existe una íntima capilla.
DÓNDE COMER
El salmón ahumado es una de las especialidades locales. También puede probarse la carne de alce y de oso, esta última oscura y de sabor intenso. La manteca y los panes a base de centeno son otras delicias. Los restaurantes en Finlandia generalmente están abiertos entre las 11 y las 23 horas.
KEMI
El SnowRestaurant (www.snowcastle.net) está abierto en las mismas fechas que el hotel. El mobiliario y las esculturas son de hielo, y las sillas están cubiertas de pieles de reno. Su carta ofrece desde almuerzos rápidos y aperitivos hasta comidas a la carta, mismas que pueden ser transportadas por un reno en sus alforjas.
HELSINKI
CHEZ DOMINIQUE
Ludviginkatu 3-5
T. 358 (9) 612 7393
www.chezdominique.fi
Es el único restaurante de la ciudad con dos estrellas Michelin. Las especialidades varían mes con mes, aunque aquí el salmón y la carne de reno se llevan todos los aplausos.
SASLIK
Neitsytpolku 12
T. 358 (9) 7425 5500
www.asrestaurants.com/saslik
Gastronomía rusa en una atmósfera que reproduce el tiempo de los zares. La especialidad es la carne de oso.
MIENTRAS TANTO
KANDAHAR COUPE DU MONDE
Chamonix, Francia; 20 y 21 de enero de 2007; www.chamonixworldcup.com
Como si hiciera falta un pretexto para conocer este clásico alpino, Chamonix será sede de dos de las pruebas de esta competencia de renombre internacional.
TEMPORADA DE TORMENTAS EN TOFINO
Vancouver Island, Canadá www.gotofino.com
En el oeste de Canadá, ésta es la temporada para ver caer lluvias torrenciales, vendavales fuertísimos y olas tremendas; la versión más teatral de la madre naturaleza.
VERANO AUSTRAL
Punta del Este, Uruguay
Mientras todo un hemisferio sigue disfrutando de las bufandas recién estrenadas en Navidad, el balneario más popular de Uruguay, ofrece el mismo clima impecable en sus hermosas playas.
La Laponia finlandesa ocupa casi el 40 por ciento del territorio del país. Son 94 mil kilómetros cuadrados de nieve —en invierno, claro— y uno de los mejores rincones desde donde observar el fenómeno de la aurora boreal. La exhibición comienza sin aviso y se manifiesta a través de halos de luces que se fusionan y provocan un cielo totalmente amarillo, con pinceladas verde fosforescente, después azules, rosas y, más tarde, rojas y verdes y más rojas. El techo del mundo aúlla. Los colores estallan, mudos.
Estadísticamente, el acontecimiento se repite alrededor de 200 veces al año tan sólo en Finlandia, con lo cual la posibilidad de verlo es bastante elevada, pero desde fines de enero la intensidad y frecuencia aumentan. Para la física, la aurora boreal ocurre cuando algunas partículas desprendidas por el Sol llamadas iones, son guiadas por el campo magnético de la Tierra e inciden en la atmósfera. Estos iones se cruzan con los diferentes gases de la ionosfera (parte de esa atmósfera) y brillan produciendo el estallido de colores.
Para el saber popular, en cambio, la aurora es parte del juego de un viejo zorro del ártico que suele rociar el cielo con tonalidades que más tarde va esparciendo con su cola. De hecho, los lapones llaman a las luces revontulet que significa “fuegos del zorro”. La Revontulikota, uno de los principales observatorios de auroras boreales del mundo, puede visitarse regularmente. Fue construido en la ciudad de Sodankylä, junto al centro de estudios geofísicos Sodankylä Geophysical Observatory (www.sgo.fi) dirigido por la Universidad de Oulu. Allí se realizan las mediciones más precisas sobre las auroras. La Revontulikota es también un importante planetario que tiene la forma de una kota, la clásica casa lapona, y su función principal es organizar observaciones e itinerarios didácticos.
Finlandia es uno de esos países con sol de medianoche, con noches que son de día y un constante viceversa. Es un paisaje de pinares, más de trescientas islas y miles de lagos (se han contado más de 180 mil). Es una nación joven que logró su independencia en 1917 después de siglos de que rusos y suecos se la pasaran de mano alternativamente. Hoy ha logrado posicionarse como una de las más avanzadas en los índices de nivel de vida en toda Europa, y hace tiempo que lleva el récord de ser el país más seguro del mundo.
En Helsinki, la capital, las bicicletas no suelen atarse con candado. Es una ciudad a orillas del mar Báltico que puede servir de inicio para este recorrido hacia el norte. Es una capital, una metrópolis activa, pero que susurra. Los tranvías y autobuses apenas se escuchan, no hay motocicletas y la gente circula sin gritos.
RUMBO AL NORTE
Viajando hacia Laponia, el hielo y la nieve toman protagonismo. Hoteles, bares, iglúes y demás construcciones se erigen cada año con este material y se han transformado en uno de los atractivos invernales de la región. El hielo es parte inexorable de la vida de los finlandeses que han hecho un arte del asunto, o un deporte, o un oficio que se estudia en escuelas dedicadas a desarrollar nuevas tácticas para que estas construcciones alcancen cada vez mayor solidez y atractivo.
Laponia es también una región de baños termales en un desierto blanco salpicado de abetos y abedules, las huellas del oso, la mirada del reno y la posibilidad constante de anochecer arropado por la aurora boreal. La capital, Rovaniemi, está situada en el límite del Círculo Polar Ártico y es una ciudad marcada estéticamente por el puente sobre el río Koskikatu. Éste es quizás el punto de partida para salir en busca de las auroras y las edificaciones de hielo. De aquí es el Papá Noel “original”, o al menos el dueño del mito, que todos los años se corporiza y espera rodeado de sus renos a los niños del mundo.
En la ciudad, el Museo Arktikum (T. 358 (16) 322 3260; www.arktikum.fi; en invierno de martes a domingos de 10 a 17 horas, en verano diario de 10 a 18 horas; entrada: 8 euros) amerita una visita antes de seguir hacia el norte. Allí es donde uno entiende la naturaleza cultural del pueblo sami, los habitantes originarios de la región que en la actualidad han logrado tratados de convivencia con el Estado nacional, que les permite desarrollar tradiciones y cultos con relativa independencia. Hay más de diez mil samis en el país y cuatro mil viven en Laponia.
Nuestra ruta del hielo y las auroras parte de Rovaniemi y sigue hacia Kemi, en el Golfo de Botnia, en la costa norte finlandesa. Kemi tiene aeropuerto, se asoma al Báltico y es conocida por su impresionante castillo de hielo, una construcción erigida a partir de 30 mil cubos de este material efímero que llega a medir unos 13500 metros cuadrados. Es única en el mundo y por eso entró en 1996 en el libro Guinness. Dentro del castillo hay un hotel y un restaurante. De hielo, claro, con hielo bajo la cama, en el suelo, en los asientos del bar, dentro y fuera de la copa que contiene el jugo de naranja y a orillas del café humeante. Todo es de hielo y la atmósfera es silenciosa, blanco azulada. La luz de una simple cerilla se refleja y se multiplica.
Afuera, la Laponia que vive con absoluta naturalidad sus 15 grados bajo cero. Aquí uno siempre buscará acostumbrarse a los relativismos como para aceitar la capacidad de adaptación al medio y cuestionar incluso los parámetros dentro de los cuales le afectan a uno o no las temperaturas. De alguna manera eso se consigue y el frío no se siente, de modo que decir “cálidos refugios de nieve y hielo” puede no ser una paradoja. En los interiores de los hoteles hay casi cinco grados para poder mantener la infraestructura en pie, pero las pieles de reno funcionan como aislantes en bancos, camas y mesas. En los jardines blancos de los alrededores suele haber exposiciones de esculturas de hielo.
Este tipo de castillos y hoteles deben erigirse cada año. Hacia finales de octubre, cuando las temperaturas están más allá de los diez grados bajo cero, comienzan los trabajos de reconstrucción.
COLORES NOCTURNOS
La aurora boreal puede verse en toda Laponia y, cuando llega el momento, que siempre es sin aviso, los primeros en ver las luces corren a despertar a los demás. Aunque ocurra decenas de veces al año es un fenómeno que no deja indiferentes a los lapones porque cada vez la pintura de las luces resulta distinta. La gente se queda estática, abrigada hasta el cuello, unida en un sentimiento colectivo, como si alguien les hubiese hecho un regalo de todos y de nadie. Los muchos que se reencuentran en pijama y abrigo a las 11 de la noche en medio del hielo se sonríen con complicidad. No existe un rito preciso: algunos se sientan y arman pequeñas rondas, se fuma, se bebe vodka finés.
Si bien, como dijimos, puede verse en toda Laponia, Saariselkä, la parte norte de la región, es una de las aldeas más bonitas para observarla. Está rodeada por los parques nacionales de Urho Kekkonen y de Lemmenjoki, y lo interesante es que ahí se han construido a últimas fechas una serie de iglús de cristal desde donde el espectáculo adquiere nuevas dimensiones. Uno puede esperar todas las auroras del mundo protegido por una estructura transparente y totalmente climatizada, bebiendo vodka envuelto en pieles de reno y almohadones de pluma. En el iglú Village Kakslauttanen, uno de los sitios pioneros de esta idea, existen también bares, galerías con exposiciones de esculturas y una capilla, todo construido en hielo. Ahí también está el sauna de humo más grande del mundo y se puede realizar cualquier actividad sobre nieve: paseos en trineos, esquí, caminatas. Saariselkä, como la mayoría de los poblados de Laponia, es pequeño, en medio de una planicie blanca, rodeado de pinos.
A fin de enero los iglús transparentes son aquí algo así como la joya de la corona. Después del rito colectivo de encuentros y complicidades, este tipo de estructuras permiten continuar viendo el espectáculo hasta último momento. La tranquilidad del desierto helado forma parte del espectáculo, y entonces uno puede aguardar todas las luces y variaciones posibles en el campo magnético de la Tierra. Las más fáciles de ver son las de átomos de oxígeno, que generan un color verde amarillento y a veces rojos en el horizonte y por encima de nuestras cabezas a alturas de entre 90 y 150 kilómetros. Después vendrán las cortinas azules que se originan en los iones de la molécula de hidrógeno. La mejor hora para ver las auroras es entre las 21 y las 23:30 horas de cada noche. Sólo hay que estar atento para cuando, finalmente, el cielo quiera ponerse a brillar.
GUÍA PRÁCTICA
CÓMO ATINARLE
Uno puede dejarse llevar por el azar, o intentar averiguar las posibilidades reales de presenciar una aurora boreal en internet. La página www.spaceweather.com contiene detalles sobre el fenómeno y pronósticos bastante acertados.
CLIMA
Las temperaturas pueden llegar a los 20 grados bajo cero pero el frío es muy seco, con lo cual si uno va bien abrigado apenas se percibe. Eso sí, hay que llevar botas de nieve y todo el equipo necesario para caminar en tierras heladas. También gafas de sol y cremas humectantes.
CÓMO MOVERSE
De Helsinki a Rovaniemi el trayecto puede hacerse en avión con Finnair (www. finnair.com/es). En toda Finlandia hay 22 aeropuertos que conforman una excelente red de comunicaciones aéreas. En autobús hay buenas conexiones entre las ciudades pequeñas, y las carreteras —para quien decida alquilar un auto— están entre las mejores de Europa. Sólo que a la hora de conducir hay que tener especial cuidado con los alces y renos que suelen cruzarse en la carretera. El Pendolino es el tren de alta velocidad, y constituye también una buena opción para viajar entre ciudades grandes.
DÓNDE DORMIR
Dormir en casas particulares o bed & breakfasts es una de las formas más interesantes y económicas (alrededor de 30 dólares) de viajar en Finlandia. El sitio www.lomarengas.fi tiene información al respecto.
HELSINKI
CASA DE HUÉSPEDES KONGRESSIKOTI
Snellmaninkatu, 15 A
T. 358 (9) 135 6839
www.kongressikoti.com
Habitaciones desde 50 dólares.
Aquí se encuentra la calidez de un hotel que es casi una casa familiar. Tiene 18 habitaciones de madera con una excelente relación calidad/precio.
KLAUS K
Bulevardi 2
T. 358 (20) 770 4700
www.klauskhotel.com
Un despampanante hotel de diseño que le hace justicia a los jóvenes artistas finlandeses, en un hermoso edificio histórico de la ciudad.
HOTEL KÄMP
Pohjoisesplanadi 29
T. 358 (9) 576 111
www.hotelkamp.fi/en
Habitaciones desde 530 dólares.
A un paso del puerto, este hotel abierto por primera vez en 1887 ofrece una impecable elegancia de otros tiempos.
LAPONIA
En el interior del iglú Village de Kakslauttanen (www.kakslauttanen.fi) en Saariselkä hay 31 cabañas de troncos, 20 iglús de nieve, 20 de cristal y una kota (tienda o tepee en lapón) de cristal donde tomar un coctel antes de retirarse cada quien a su iglú y observar la aurora boreal. En la Ice Gallery se pueden descubrir las obras de los mejores escultores del mundo, que se dan cita en diciembre para la Semana Internacional de Escultura en Hielo, e incluso aprender a hacer las propias con la ayuda de un instructor. El SnowVillage Hotel (www.snowvi llage.fi), en Kemi, ofrece numerosas actividades árticas, y las parejas interesadas en casarse en un paraje único, existe una íntima capilla.
DÓNDE COMER
El salmón ahumado es una de las especialidades locales. También puede probarse la carne de alce y de oso, esta última oscura y de sabor intenso. La manteca y los panes a base de centeno son otras delicias. Los restaurantes en Finlandia generalmente están abiertos entre las 11 y las 23 horas.
KEMI
El SnowRestaurant (www.snowcastle.net) está abierto en las mismas fechas que el hotel. El mobiliario y las esculturas son de hielo, y las sillas están cubiertas de pieles de reno. Su carta ofrece desde almuerzos rápidos y aperitivos hasta comidas a la carta, mismas que pueden ser transportadas por un reno en sus alforjas.
HELSINKI
CHEZ DOMINIQUE
Ludviginkatu 3-5
T. 358 (9) 612 7393
www.chezdominique.fi
Es el único restaurante de la ciudad con dos estrellas Michelin. Las especialidades varían mes con mes, aunque aquí el salmón y la carne de reno se llevan todos los aplausos.
SASLIK
Neitsytpolku 12
T. 358 (9) 7425 5500
www.asrestaurants.com/saslik
Gastronomía rusa en una atmósfera que reproduce el tiempo de los zares. La especialidad es la carne de oso.
MIENTRAS TANTO
KANDAHAR COUPE DU MONDE
Chamonix, Francia; 20 y 21 de enero de 2007; www.chamonixworldcup.com
Como si hiciera falta un pretexto para conocer este clásico alpino, Chamonix será sede de dos de las pruebas de esta competencia de renombre internacional.
TEMPORADA DE TORMENTAS EN TOFINO
Vancouver Island, Canadá www.gotofino.com
En el oeste de Canadá, ésta es la temporada para ver caer lluvias torrenciales, vendavales fuertísimos y olas tremendas; la versión más teatral de la madre naturaleza.
VERANO AUSTRAL
Punta del Este, Uruguay
Mientras todo un hemisferio sigue disfrutando de las bufandas recién estrenadas en Navidad, el balneario más popular de Uruguay, ofrece el mismo clima impecable en sus hermosas playas.
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