Ruta por Chichén Itzá y Valladolid

Cómo llegar El principal camino de acceso a esta zona es la autopista Mérida-Cancún. Desde Mérida son 113 kilómetros hasta Pisté, el pueblo junto al que se encuentra Chichén Itzá. A partir de ahí, se continúa rumbo a los cenotes, las grutas de Balamkanché y Valladolid a través de la carretera libre (federal 180), que aunque sólo tiene dos carriles, es recta y con pocos baches. En Valladolid hay que tomar la carretera federal 295 rumbo al norte, a Tizimín y Río Lagartos. A los 19 kilómetros (ocho después del pueblo de Temozón) se localiza a mano derecha la desviación de seis kilómetros que conduce a Ek Balam. Desde Ek Balam se puede retornar (20 kilómetros) a la autopista, y a partir de ahí volver a Mérida o enfilar hacia Cancún (151 kilómetros). Hace siglo y medio estos rumbos se hallaban en los confines del mundo. Visitar Chichén Itzá era tan fascinante y azaroso que ameritaba contar la hazaña en un libro. Hoy las cosas han cambiado, pero sólo en parte: la región es segura, accesible y hospitalaria, aunque Chichén Itzá sigue cautivando con la misma intensidad de aquel entonces. El resto del recorrido es igualmente sorprendente; los puntos que lo conforman son espectaculares por derecho propio. En conjunto, se trata de una selección de lo que ha hecho famoso a Yucatán, pero concentrado en un trayecto de sólo 70 kilómetros. Chichén Itzá Es tal vez la expresión más contundente de toda la complejidad del antiguo mundo mesoamericano, por eso es tan famosa y por eso, también, hay que prepararse para visitarla con suficiente calma. Chichén Itzá tiene una historia peculiar y aún parcialmente desconocida. En sus orígenes y hasta el periodo Clásico mesoamericano tuvo un desarrollo muy semejante al de otras ciudades mayas. En el siglo ix un grupo maya del sur, los itzáes, llegó a la zona, y con él la influencia del Altiplano Central. Más tarde, hacia el siglo xiii, la ciudad quedó misteriosamente abandonada. Su edificio más famoso es El Castillo, una imponente pirámide de treinta metros de altura con un templo en la cúspide. Se trata de la estructura que durante los equinoccios forma el cuerpo de una serpiente con triángulos de luz y sombra sobre su escalera norte. En torno al Castillo se distribuyen todos los demás espacios y recintos de la antigua ciudad. Procure verlos. Hacia el sur está El Caracol, que al parecer fue un observatorio astronómico. Algo más allá se ubican el Grupo de las Monjas y otros varios edificios que revelan su parentesco estilístico e histórico con Uxmal y las ciudades del ámbito Puuc. Como contraste radical, al norte y poniente del Castillo hay otras muchas construcciones que son la muestra fehaciente de los vínculos entre esta ciudad y las del Altiplano, en especial, con Tula. Ahí están el Tzompantli, la Plaza de las Mil Columnas y el Templo de los Guerreros. Es muy impresionante el juego de pelota, que además de ser el más grande de Mesoamérica, tiene una acústica especial que permite escuchar una voz a volumen normal de un extremo a otro de la cancha. Otros muchos templos, adoratorios, basamentos y el famoso cenote sagrado también ameritan que uno les dedique muchos minutos. La zona abre todos los días a las 8 de la mañana. El acceso está permitido hasta las 16 horas, pero es recomendable llegar desde mucho antes. Lleve agua y protección contra el sol. La entrada cuesta 95 pesos (excepto los domingos que es gratuita) y abarca también el espectáculo nocturno de luz y sonido (a las 19 horas en el horario de invierno y a las 20 horas en el de verano). Cenote Ik-Kil Muy cerca de Chichén Itzá se localiza este cenote en medio de las instalaciones de un elegante hotel de bungalows. El letrero en la carretera no parece anunciar nada extraordinario, pero es bellísimo. Es de cielo abierto y su superficie está a unos 25 metros de profundidad. Plantas colgantes y ligeras cascadas artificiales decoran sus paredes. Los 60 pesos que se pagan a la entrada permiten verlo y echarse un chapuzón tan largo como uno lo deseé, entre las 8 y las 18 horas todos los días. Otra oportunidad para disfrutar de las aguas subterráneas de Yucatán está un poco más adelante, ya cerca de Valladolid. Son los dos cenotes de Dzitnup —Samulá y Xkekén (el de la izquierda, nuestro preferido)— que a diferencia del anterior, están en grandes salones subterráneos con sólo un par de huecos por donde se cuela algún rayo de sol. Son espectaculares y están manejados como parques ejidales. La entrada a cada uno cuesta 25 pesos y es también por tiempo indefinido todos los días, entre 7 y 17 horas, aproximadamente. Grutas de Balamkanché Estas grutas, apenas descubiertas en 1959 por un guía de turistas, reúnen la presencia de múltiples piezas arqueológicas a su subterráneo encanto natural, y se supone que los antiguos mayas asociaron este lugar con el inframundo. Junto a una estalactita unida al suelo que parece el tronco de una ceiba (el axis mundi de la cosmovisión maya) se encontraron múltiples ofrendas, esculturas, ornamentos de jade y piezas de cerámica. Este lugar puede conocerse por medio de visitas guiadas que suelen durar unos 40 minutos. Parten cada hora, entre las 9 y las 16 horas. De lunes a sábados cuesta 50 pesos y los domingos 20 pesos. Valladolid Se presume como “la ciudad más colonial de Yucatán” y la ostentación es totalmente cierta. Aunque fue fundada en 1543, la mayor parte de las casas e iglesias del centro son más bien de los siglos xviii y xix. Es una de esas ciudades sabrosas para recorrerse a pie, sin prisas. Los rincones bonitos sobran. El más obvio es el tradicional zócalo (parque Francisco Cantón Rosado) donde están los hoteles, la elegante parroquia y el palacio municipal. Muy cerca está el cenote Zací, ubicado en pleno centro (calles 34 y 39), como si fuera un edificio público. Las viejas capillas de barrio son también encantadoras, en especial la de la Candelaria (calles 44 y 35) con su curioso pórtico de arcos polilobulados, su espadaña y su pequeño retablo churrigueresco. En la esquina de las calles 46 y 41 empieza parte de la Calzada de los Frailes, una hermosa calle empedrada con viejas casas bien pintadas que conduce al ex convento de San Bernardino de Siena, éste sí original de mediados del siglo xvi. No se lo pierda. Es el segundo más grande del estado y su iglesia tiene un hermoso retablo barroco. También hay que pasar a la huerta a echar un vistazo a la señorial noria construida sobre un cenote y al pequeño museo que exhibe las armas del tiempo de la Guerra de Castas que se extrajeron recientemente de ese cuerpo de agua. El acceso a estas partes es de martes a sábados y domingos, de 8 a 12 horas y de 17 a 19 horas. La entrada es gratuita. Ek Balam Para cerrar, no deje de visitar este lugar que fue una próspera urbe maya con 15 mil habitantes durante el periodo Clásico. La zona arqueológica consta de estelas, sacbés, murallas, un juego de pelota y múltiples estructuras. Al fondo se levanta la Acrópolis, una gran pirámide de 68 metros de ancho y 32 metros de altura con diversos templos decorados con sofisticadas esculturas de estuco. Algunas de ellas son increíbles figuras antropomórficas con alas, algo así como angelitos mayas. Algo único en todo el ámbito mesoamericano. La zona abre todos los días de 8 a 16:30 horas. La entrada cuesta 24 pesos, salvo los domingos, cuando es libre. DÓNDE DORMIR MÉRIDA Hacienda Chichén Calle 60 núm. 488, Colonia Centro T. (999) 924 4222 F. (999) 924 5011 www.haciendachichen.com Habitaciones dobles desde 160 dólares en temporada alta (enero-abril de 2007) y desde 120 dólares en temporada baja (mayo-septiembre de 2007), más impuestos. Esta hacienda del siglo xvi donde vivieron Sylvanus Morley, Edward Thompson y otros muchos arqueólogos (y saqueadores) de Chichén Itzá es la opción de alojamiento más lujosa de todo el rumbo. Tiene todas las comodidades y servicios, más un llamativo spa holístico maya y amplias áreas de selva y jardines. The Lodge at Chichen Itzá Carretera Mérida-Cancún km 120 T. (998) 887 2450 www.mayaland.com En temporada baja hay habitaciones desde 164 dólares más impuestos y en temporada alta cuestan 374 dólares más impuestos; incluyen desayuno o alquiler de auto y las entradas a la zona arqueológica. Es el hotel más nuevo en el área y pertenece a la cadena Mayaland. Además de contar con amplísimos jardines en medio de la selva, ofrece acceso directo a la zona arqueológica y 39 bungalows de lujo con una, dos o tres habitaciones. Cuenta con un restaurante donde sirven productos cultivados en su jardín y dos albercas. Mayaland Carretera Mérida-Cancún km 120 T. (998) 887 2450 www.mayaland.com Comparte la propiedad con The Lodge y cuenta con habitaciones estándar y bungalows estilo maya con aire acondicionado, televisión, minibar y cafetera. En sus áreas comunes hallará una alberca y dos restaurantes, y puede elegir entre hospedarse en el edificio principal o bien, en los bungalows. En temporada baja hay habitaciones desde 88 dólares más impuestos y en alta, desde 164 dólares más impuestos. VALLADOLID Ecotel Quinta Regia Calle 40 núm. 160-A T. y F. (999) 856 3472 www.ecotelquintaregia.com.mx Habitaciones dobles desde 680 pesos con impuestos incluidos. Este cómodo hotel de cuatro estrellas es una de las mejores y más tranquilas opciones de hospedaje en Valladolid. Sus 112 habitaciones cuentan con aire acondicionado y balcón. Aparte, el lugar ofrece canchas de tenis, alberca, servicio de internet y múltiples áreas verdes, incluido un jardín botánico. DÓNDE COMER Valladolid es un excelente lugar para gozar la cocina yucateca. No hay que perderse los platillos locales como la longaniza, el lomito y, sobre todo, el pavo (o pollo) en escabeche oriental, una delicia lograda a base de un complejo condimento llamado “recado blanco” que entre otras especias lleva canela. El restaurante Plaza Maya (Calle 41 núm. 235, entre 48 y 50; todos los días de 9 a 20 horas) tiene buena fama para este tipo de platillos, además de otros tradicionales como la cochinita pibil, el relleno negro y los papadzules. Otro sitio favorito, sobre todo de los turistas extranjeros es la Hostería del Marqués, el bonito restaurante del hotel El Mesón del Marqués (Calle 39 núm. 203; todos los días de 6:30 a 22:30 horas) frente a la plaza principal, aunque su servicio es bastante lento. En Chichén tendrá a su alcance los restaurantes de los grandes hoteles con un menú que oscila entre lo internacional y lo regional.
  • Páginas
  • 1
Hyatt

¿Qué hay de nuevo?

Octubre 2014

Encuentros culinarios, ferias de arte, conciertos y hasta una fiesta fuera de lo común en Tailandia, estos son los eventos que te recomendamos para este mes.
22/09/14

Septiembre 2014

Ha llegado el mes de la moda y las tendencias. Te sugerimos algunos de los eventos más importantes que marcarán la pauta del 2015.
26/08/14

Fin de semana Express

Un plan de último momento, para los que quieran escaparse y festejar con tequila en mano. Y no cualquier tequila…
11/09/14

  • ILTM Américas
  • Land Rover