De picnic en Nueva York, Londres y Madrid
Tan diferentes entre sí como estas urbes lo son sus parques y sus hábitos para descalzarse y sentarse a comer en el césped. Pero en los tres casos, preparar un buen picnic es una manera exquisita de interrumpir el agitado ritmo del viaje.
Por
Adrián Sack, Carolina Ledezma, Diego Salazar |
julio 2007
|
Tags:
madrid, nueva york, londres, jardin, parque, pic nic
LONDRES
CON LOS PIES SOBRE LA HIERBA
Puede ocurrir que, al llegar la primavera, los rascamoños y los narcisos no hayan florecido todavía en Londres, o que las noches no huelan a jazmín, o que los cielos no se hayan abierto para recordarle a los niños que existe algo detrás de tantas nubes. Pero el súbito brote de picnics que toma por asalto a todos los parques de Londres y el Reino Unido es el mejor aliado, aunque no el único, que el iluso calendario suele tener por estos lares para reafirmar su precisión.
Junto con los automóviles convertibles, las blusas y camisas de manga corta que desplazan automáticamente a los abrigos protectores de los cuerpos castigados por un frío a prueba de toda estación, la proliferación de mantitas con comida sobre el césped y gente alrededor de ellas es la mejor señal de que la primavera, al menos para los británicos, ha llegado a la isla.
Este modo de celebrar la nueva e indistinguible etapa del año que muere, junto con el verano, en septiembre, es una institución local cuya historia es tan difusa como sus reglas. Pues si bien hay quienes sostienen que nació como costumbre en los recreos de caza celebrados en los campos y bosques de la Inglaterra del medioevo, también existen historiadores que reubican su origen en Francia, donde el término pique nique definía en la misma e imprecisa época la costumbre de reunirse varias personas en un lugar abierto con comidas y bebidas que cada uno aportaba para la ocasión.
Aquélla es la única constante que se mantiene en los picnics actuales, refundados en la tradición de la era victoriana, donde lo que importa es conseguir un lugarcito a la intemperie donde el sol no acose y donde los pies descalzos puedan jugar en la hierba de tanto en tanto.
Los sitios más buscados en Londres son el gigantesco Hyde Park, los lagos de Hampstead y Regent’s Park, las ondulaciones de Greenwich Park y los exquisitos Richmond Green y Richmond Park.
Cualquiera de estos parques, así como las decenas de espacios verdes que inundan la capital británica, ofrece la posibilidad de sentarse, reclinarse o acostarse sobre el césped para iniciar esta ceremonia sin ningún tipo de restricción, más que la de dejar el espacio que se ha utilizado en las mismas condiciones en que estaba.
Aunque las normativas para llevar a cabo un proper picnic (es decir, un picnic con todas las de la ley) pueden variar —no es lo mismo una salida de pareja con champaña fría que una merienda familiar con sándwiches religiosamente cortados en triangulitos— hay dos elementos que en ningún caso deben faltar.
El primero de ellos es la canasta. Si bien muchos de los paseantes aún prefieren usar los clásicos cestos de mimbre para llevar la vajilla de porcelana o cerámica, en los últimos años se han impuesto las neveras portátiles y, más recientemente, las mochilas herméticas con interior refrigerado por hielo seco a prueba de sol y de hormigas. En cualquier caso, lo ideal es que el contenedor que se elija pueda llevar absolutamente todo lo que se piensa utilizar en la excursión, incluida la manta y la bolsa para basura que habrá que transportar al finalizar el picnic.
El segundo elemento es por supuesto la comida. Los especialistas británicos suelen aconsejar planear menús sencillos con ingredientes frescos y —ésta es una máxima— jamás llevar los emparedados ya armados: lo que se pierde en tiempo y en practicidad se gana en ceremonial y en posibles combinaciones de sabores a tono con el apetito del momento.
DÓNDE COMPRAR
CESTAS, CANASTAS Y MOCHILAS TÉRMICAS
PICNIC SHOP
T. 44 (845) 867 4196
www.picnicshop.co.uk
ROBERT DYAS
97 St. Martin’s Lane
T. 44 (20) 7836 0611
www.robertdyas.co.uk
De lunes a viernes de 9 a 18:30 horas; sábados 11 a 18 horas y domingos de 11 a 17 horas.
JOHN LEWIS
Oxford Street
T. 44 (20) 7629 7711
www.johnlewis.com
De lunes a sábados de 9:30 a 19 horas; jueves de 9:30 a 20 horas y domingos de 12 a 18 horas.
PICNIC WARE
T. 44 (870) 421 1783
www.picnicware.co.uk
CARNES FRÍAS, PANES Y ALIMENTOS FRESCOS
BOROUGH MARKET
Stoney Street, London Bridge
www.boroughmarket.org.uk
Abierto jueves, viernes y sábados.
MERCADO CAMPESTRE DE RICHMOND
Heron Square
Abierto los sábados de 11 a 15 horas.
PAXTON AND WHITFIELD
93 Jermyn Street
T. 44 (20) 7930 0259
www.paxtonandwhitfield.co.uk
CHAMPAÑA Y VINOS FINOS
ODDBINS
32 Marylebone High Street
T. 44 (20) 7935 7266
www.oddbins.com
De lunes a jueves de 11 a 21 horas; viernes y sábados de 10 a 21 horas y domingos de 11 a 20 horas.
HARRODS
87-135 Brompton Road, Knightsbridge
T. 44 (20) 7730 1234
www.harrods.com
De lunes a sábados de 10 a 20 horas y domingos de 12 a 18 horas.
AL AIRE LIBRE EN CENTRAL PARK
Cuando el calor se apropia de la Gran Manzana, bajo el cielo desnudo de nubes, las pieles pálidas se exhiben sin pudores en cada lugar donde el sol brille a rabiar. Los bikinis y trajes de baño son imprescindibles debajo de la ropa y siempre se tiene a la mano un bolso con lugar reservado para mantas, balones, guantes de béisbol y platillos voladores.
Hay que estar preparado para no perder un minuto; la alegría de estar al aire libre, sin abrigos ni bufandas, no es de todos los días. En los meses que van de junio a septiembre, ir de picnic a Central Park es un ritual al que los neoyorquinos han sabido imprimir un toque de espontaneidad. Como oscurece más tarde, los niños están de vacaciones y las jornadas de trabajo se aligeran, una escapada para tenderse en el pasto siempre es posible, incluso al atardecer, cuando el calor no es tan fuerte y la ciudad se pinta de naranjas y violetas.
Entre la sucesión de flores de cerezo, pensamientos, lilas y tulipanes en flor, azaleas, cipreses y maples frondosos que la primavera y el verano van dejando a su paso, cada soplo de viento trae consigo el bullicio de los niños que juegan al béisbol, los gritos de los jóvenes futbolistas, las voces de las madres llamando a comer y las risas de quienes dejan el alma persiguiendo los platillos voladores.
Pero en Sheep Meadow, la explanada desde donde los habitantes de Manhattan vieron la llegada del hombre a la luna en 1969; y en Great Lawn, el corazón de Central Park, los manteles cubren cada centímetro como siguiendo una cuadrícula imaginaria. Ambas secciones del parque son los mejores escenarios para contemplar la cara más relajada de Nueva York, no sólo por la naturalidad de la gente, sino porque desde allí no se ven los inmensos rascacielos de Manhattan.
Algunos llevan las tradicionales cestas de picnic totalmente equipadas, y no son pocos los que llevan mesas plegables portátiles, así como morrales ultraligeros que, además del equipo, tienen compartimientos térmicos para las bebidas. Los alimentos preferidos son quesos, fiambres, verduras cortadas, aceitunas, ensaladas y panes artesanales. En contadas ocasiones, también caviar, champaña y salmón. Pero, ¡estamos en Nueva York! Así que no falta quien lleva sushi o sándwiches recién preparados. Salvo en las noches de conciertos, no está permitido ingerir licor, aunque esta regla se cumple rara vez. La clave: mantener las botellas envueltas en una bolsa de papel.
Uno de los momentos más sublimes en Great Lawn se vive en los conciertos de verano de la Metropolitan Opera y de la Orquesta Filarmónica de Nueva York. Esas noches todo el campo se ilumina con velas, la gente brinda con vino y champaña, y los niños deliran con los fuegos artificiales.
En el extremo sur, Cherry Hill, los jardines de Strawberry Fields y las cercanías de Bethesda Terrace disponen de espacios más tranquilos para leer, dormir o comer al aire libre. Muy cerca de Great Lawn hay otros lugares que son perfectos para evitar multitudes e insolaciones, como Cedar Hill, que posee el mejor césped del parque; y Arthur Ross Pinetum, donde es posible resguardarse a la sombra de alguno de sus 400 árboles.
Los mejores resguardos están entre las calles 65 y 97, y se llega a ellos desde la Quinta Avenida o por Central Park West.
DÓNDE COMPRAR
QUESOS, FIAMBRES Y DELICATESSEN
WHOLE FOODS MARKET
10 Columbus Circle
T. (212) 823 9600
www.wholefoodsmarket.com
Todos los días de 8 a 22 horas.
FAIRWAY
2127 Broadway con calle 73.
T. (212) 595 1888
www.fairwaymarket.com
Todos los días de 8 a 22 horas.
ZABAR’S
2245 Broadway con calle 80
T. (212) 496 1234
www.zabars.com
De lunes a viernes de 8 a 19:30 horas; sábados de 8 a 20 horas y domingos de 9 a 18 horas.
LE PAIN QUOTIDIEN
801 Broadway
T. (212) 677 5277
www.lepainquotidien.com
CITARELLA
2135 Broadway con calle 75
T. (212) 874 0383
www.citarella.com
De lunes a sábados de 7 a 21 horas; domingos de 9 a 19 horas.
BALDUCCI’S
81 Eighth Av. con calle 14.
T. (212) 741 3700
www.balduccis.com
Todos los días de 7 a 21 horas.
DEAN & DELUCA
560 Broadway y Prince St.
T. (212) 226 6800
www.deandeluca.com
De lunes a viernes de 8 a 21 horas; sábados y domingos de 8 a 18 horas.
CESTAS, MOCHILAS Y EQUIPO BÁSICO
CRATE & BARREL
650 Madison Avenue
T. (212) 308 0011
www.crateandbarrel.com
De lunes a viernes de 10 a 20 horas; sábados de 10 a 19 horas y domingos de 12 a 18 horas.
WILLIAMS-SONOMA
10 Columbus Circle
T. (212) 823 9750
www.williams-sonoma.com
VINOS Y LICORES
67 WINE & SPIRIT
179 Columbus Avenue
T. (212) 724 6767
De lunes a jueves de 9 a 21 horas; viernes y sábados de 9 a 22 horas.
ACKER MERRALL & CONDIT
170 West con calle 72.
T. (212) 787 1700
www.ackerwines.com
De lunes a sábados de 9 a 22 horas.
NANCY’S WINES FOR FOOD
313 Columbus Avenue
T. (212) 877 4040
www.nancyswines.com
De lunes a sábados de 10 a 21 horas y domingos de 12 a 18 horas.
EL RETIRO EN MADRID
No es Central Park. Ni los madrileños tienen las maneras ni la parafernalia de los ingleses para salir de picnic. Pero las poco menos de 120 hectáreas de los Jardines del Buen Retiro de Madrid también proporcionan un respiro verde a una ciudad estresada por edificios y atascos de tráfico. Y a sus visitantes.
Enclavado entre la Puerta de Alcalá (sí, la misma con cuyos alaridos “homenajea” Ana Belén en esa insoportable canción) y la Estación de trenes de Atocha (convertida, como consecuencia de los horribles atentados del 11 de marzo de 2004, en símbolo involuntario de la solidaridad y el estoicismo madrileños), El Retiro, como los madrileños tienen el buen gusto de llamar al parque en lugar de su funerario nombre oficial, supone un certero reflejo de la faz real de una ciudad que ya hace unos cuantos años ha emprendido una aceleradísima carrera de crecimiento y renovación: oficinistas pijos trotando con el iPod clavado en las sienes antes o después de trabajar, familias enteras de inmigrantes latinoamericanos dorándose al sol mientras comen o meriendan, grupos de estudiantes de intercambio que pasan el tiempo leyendo sobre el pasto o cantando en traje de baño al ritmo de una ubicua guitarra, e incluso algún amable marroquí que guiña el ojo a los visitantes ofreciendo hachís.
Si lo que se desea es un picnic, lo mejor es elegir un día entre semana: los sábados y domingos centenares de familias con cochecitos, niños correlones y pulmones inflamados, payasos, mimos y músicos ambulantes toman por asalto el parque. Aunque es lo suficientemente grande como para encontrar un lugar aislado, alejado del bullicio, siempre se corre el riesgo de que algún perro o un acordeonista aficionado nos estropee la merienda.
Para merendar o comer algo, pueden comprarse helados y cervezas en los quioscos y pequeñas terrazas que pueblan el parque, sobre todo en las inmediaciones del estanque, recientemente remodelado y donde se pueden alquilar botecitos. También sirven sándwiches y tapas, pero lo mejor, por supuesto, es traer la merienda o el almuerzo desde casa, previa parada en algún supermercado (el más cercano es El Corte Inglés en calle Serrano, 47). O, tradición madrileña, comprar unos bocadillos (baguettes) de tortilla española (aquí, claro, sencillamente “tortilla”) o jamón serrano para llevar. Pueden pedirse en cualquier café o taberna, donde le entregarán sus baguettes dentro de una bolsa de plástico, primorosamente envueltos en papel albal (aluminio).
Para una merienda de lujo, la recomendación inevitable es acercarse a la pastelería Mallorca, a escasos 150 metros de la Puerta de la Independencia del Retiro (enfrente a la Puerta de Alcalá), conocida por ofrecer algunos de los mejores pasteles, croissants y sándwiches de la ciudad, además de contar con una nada desdeñable bodega, donde podrá hacerse de una botella de Rioja o Ribera del Duero para animar el picnic. Si la ocasión lo amerita, también es posible conseguir botellas pequeñas (375 ml) de Möet Chandon fría o algún cava catalán.
CÓMO LLEGAR
Las estaciones de metro Retiro (línea 2), Ibiza (línea 9) o Príncipe de Vergara (líneas 2 y 9) lo dejarán muy cerca del parque.
DÓNDE COMPRAR
EL CORTE INGLÉS
Serrano 47
www.elcorteingles.es
De lunes a viernes de 10 a 22 horas; festivos de 11 a 22 horas.
MALLORCA
Serrano 6
T. (34) 91577 1859
www.pasteleria-mallorca.com
BY BIKE
(Alquiler, venta y reparación de bicicletas)
Av. Menéndez Pelayo 35
T. (34) 90287 6483
www.bybike.info
Horario de invierno: del 1 de noviembre al 1 de abril de 9:30 a 20:30 horas; horario de verano: del 1 abril al 31 de octubre de 9:30 a 21:30 horas.
CON LOS PIES SOBRE LA HIERBA
Puede ocurrir que, al llegar la primavera, los rascamoños y los narcisos no hayan florecido todavía en Londres, o que las noches no huelan a jazmín, o que los cielos no se hayan abierto para recordarle a los niños que existe algo detrás de tantas nubes. Pero el súbito brote de picnics que toma por asalto a todos los parques de Londres y el Reino Unido es el mejor aliado, aunque no el único, que el iluso calendario suele tener por estos lares para reafirmar su precisión.
Junto con los automóviles convertibles, las blusas y camisas de manga corta que desplazan automáticamente a los abrigos protectores de los cuerpos castigados por un frío a prueba de toda estación, la proliferación de mantitas con comida sobre el césped y gente alrededor de ellas es la mejor señal de que la primavera, al menos para los británicos, ha llegado a la isla.
Este modo de celebrar la nueva e indistinguible etapa del año que muere, junto con el verano, en septiembre, es una institución local cuya historia es tan difusa como sus reglas. Pues si bien hay quienes sostienen que nació como costumbre en los recreos de caza celebrados en los campos y bosques de la Inglaterra del medioevo, también existen historiadores que reubican su origen en Francia, donde el término pique nique definía en la misma e imprecisa época la costumbre de reunirse varias personas en un lugar abierto con comidas y bebidas que cada uno aportaba para la ocasión.
Aquélla es la única constante que se mantiene en los picnics actuales, refundados en la tradición de la era victoriana, donde lo que importa es conseguir un lugarcito a la intemperie donde el sol no acose y donde los pies descalzos puedan jugar en la hierba de tanto en tanto.
Los sitios más buscados en Londres son el gigantesco Hyde Park, los lagos de Hampstead y Regent’s Park, las ondulaciones de Greenwich Park y los exquisitos Richmond Green y Richmond Park.
Cualquiera de estos parques, así como las decenas de espacios verdes que inundan la capital británica, ofrece la posibilidad de sentarse, reclinarse o acostarse sobre el césped para iniciar esta ceremonia sin ningún tipo de restricción, más que la de dejar el espacio que se ha utilizado en las mismas condiciones en que estaba.
Aunque las normativas para llevar a cabo un proper picnic (es decir, un picnic con todas las de la ley) pueden variar —no es lo mismo una salida de pareja con champaña fría que una merienda familiar con sándwiches religiosamente cortados en triangulitos— hay dos elementos que en ningún caso deben faltar.
El primero de ellos es la canasta. Si bien muchos de los paseantes aún prefieren usar los clásicos cestos de mimbre para llevar la vajilla de porcelana o cerámica, en los últimos años se han impuesto las neveras portátiles y, más recientemente, las mochilas herméticas con interior refrigerado por hielo seco a prueba de sol y de hormigas. En cualquier caso, lo ideal es que el contenedor que se elija pueda llevar absolutamente todo lo que se piensa utilizar en la excursión, incluida la manta y la bolsa para basura que habrá que transportar al finalizar el picnic.
El segundo elemento es por supuesto la comida. Los especialistas británicos suelen aconsejar planear menús sencillos con ingredientes frescos y —ésta es una máxima— jamás llevar los emparedados ya armados: lo que se pierde en tiempo y en practicidad se gana en ceremonial y en posibles combinaciones de sabores a tono con el apetito del momento.
DÓNDE COMPRAR
CESTAS, CANASTAS Y MOCHILAS TÉRMICAS
PICNIC SHOP
T. 44 (845) 867 4196
www.picnicshop.co.uk
ROBERT DYAS
97 St. Martin’s Lane
T. 44 (20) 7836 0611
www.robertdyas.co.uk
De lunes a viernes de 9 a 18:30 horas; sábados 11 a 18 horas y domingos de 11 a 17 horas.
JOHN LEWIS
Oxford Street
T. 44 (20) 7629 7711
www.johnlewis.com
De lunes a sábados de 9:30 a 19 horas; jueves de 9:30 a 20 horas y domingos de 12 a 18 horas.
PICNIC WARE
T. 44 (870) 421 1783
www.picnicware.co.uk
CARNES FRÍAS, PANES Y ALIMENTOS FRESCOS
BOROUGH MARKET
Stoney Street, London Bridge
www.boroughmarket.org.uk
Abierto jueves, viernes y sábados.
MERCADO CAMPESTRE DE RICHMOND
Heron Square
Abierto los sábados de 11 a 15 horas.
PAXTON AND WHITFIELD
93 Jermyn Street
T. 44 (20) 7930 0259
www.paxtonandwhitfield.co.uk
CHAMPAÑA Y VINOS FINOS
ODDBINS
32 Marylebone High Street
T. 44 (20) 7935 7266
www.oddbins.com
De lunes a jueves de 11 a 21 horas; viernes y sábados de 10 a 21 horas y domingos de 11 a 20 horas.
HARRODS
87-135 Brompton Road, Knightsbridge
T. 44 (20) 7730 1234
www.harrods.com
De lunes a sábados de 10 a 20 horas y domingos de 12 a 18 horas.
AL AIRE LIBRE EN CENTRAL PARK
Cuando el calor se apropia de la Gran Manzana, bajo el cielo desnudo de nubes, las pieles pálidas se exhiben sin pudores en cada lugar donde el sol brille a rabiar. Los bikinis y trajes de baño son imprescindibles debajo de la ropa y siempre se tiene a la mano un bolso con lugar reservado para mantas, balones, guantes de béisbol y platillos voladores.
Hay que estar preparado para no perder un minuto; la alegría de estar al aire libre, sin abrigos ni bufandas, no es de todos los días. En los meses que van de junio a septiembre, ir de picnic a Central Park es un ritual al que los neoyorquinos han sabido imprimir un toque de espontaneidad. Como oscurece más tarde, los niños están de vacaciones y las jornadas de trabajo se aligeran, una escapada para tenderse en el pasto siempre es posible, incluso al atardecer, cuando el calor no es tan fuerte y la ciudad se pinta de naranjas y violetas.
Entre la sucesión de flores de cerezo, pensamientos, lilas y tulipanes en flor, azaleas, cipreses y maples frondosos que la primavera y el verano van dejando a su paso, cada soplo de viento trae consigo el bullicio de los niños que juegan al béisbol, los gritos de los jóvenes futbolistas, las voces de las madres llamando a comer y las risas de quienes dejan el alma persiguiendo los platillos voladores.
Pero en Sheep Meadow, la explanada desde donde los habitantes de Manhattan vieron la llegada del hombre a la luna en 1969; y en Great Lawn, el corazón de Central Park, los manteles cubren cada centímetro como siguiendo una cuadrícula imaginaria. Ambas secciones del parque son los mejores escenarios para contemplar la cara más relajada de Nueva York, no sólo por la naturalidad de la gente, sino porque desde allí no se ven los inmensos rascacielos de Manhattan.
Algunos llevan las tradicionales cestas de picnic totalmente equipadas, y no son pocos los que llevan mesas plegables portátiles, así como morrales ultraligeros que, además del equipo, tienen compartimientos térmicos para las bebidas. Los alimentos preferidos son quesos, fiambres, verduras cortadas, aceitunas, ensaladas y panes artesanales. En contadas ocasiones, también caviar, champaña y salmón. Pero, ¡estamos en Nueva York! Así que no falta quien lleva sushi o sándwiches recién preparados. Salvo en las noches de conciertos, no está permitido ingerir licor, aunque esta regla se cumple rara vez. La clave: mantener las botellas envueltas en una bolsa de papel.
Uno de los momentos más sublimes en Great Lawn se vive en los conciertos de verano de la Metropolitan Opera y de la Orquesta Filarmónica de Nueva York. Esas noches todo el campo se ilumina con velas, la gente brinda con vino y champaña, y los niños deliran con los fuegos artificiales.
En el extremo sur, Cherry Hill, los jardines de Strawberry Fields y las cercanías de Bethesda Terrace disponen de espacios más tranquilos para leer, dormir o comer al aire libre. Muy cerca de Great Lawn hay otros lugares que son perfectos para evitar multitudes e insolaciones, como Cedar Hill, que posee el mejor césped del parque; y Arthur Ross Pinetum, donde es posible resguardarse a la sombra de alguno de sus 400 árboles.
Los mejores resguardos están entre las calles 65 y 97, y se llega a ellos desde la Quinta Avenida o por Central Park West.
DÓNDE COMPRAR
QUESOS, FIAMBRES Y DELICATESSEN
WHOLE FOODS MARKET
10 Columbus Circle
T. (212) 823 9600
www.wholefoodsmarket.com
Todos los días de 8 a 22 horas.
FAIRWAY
2127 Broadway con calle 73.
T. (212) 595 1888
www.fairwaymarket.com
Todos los días de 8 a 22 horas.
ZABAR’S
2245 Broadway con calle 80
T. (212) 496 1234
www.zabars.com
De lunes a viernes de 8 a 19:30 horas; sábados de 8 a 20 horas y domingos de 9 a 18 horas.
LE PAIN QUOTIDIEN
801 Broadway
T. (212) 677 5277
www.lepainquotidien.com
CITARELLA
2135 Broadway con calle 75
T. (212) 874 0383
www.citarella.com
De lunes a sábados de 7 a 21 horas; domingos de 9 a 19 horas.
BALDUCCI’S
81 Eighth Av. con calle 14.
T. (212) 741 3700
www.balduccis.com
Todos los días de 7 a 21 horas.
DEAN & DELUCA
560 Broadway y Prince St.
T. (212) 226 6800
www.deandeluca.com
De lunes a viernes de 8 a 21 horas; sábados y domingos de 8 a 18 horas.
CESTAS, MOCHILAS Y EQUIPO BÁSICO
CRATE & BARREL
650 Madison Avenue
T. (212) 308 0011
www.crateandbarrel.com
De lunes a viernes de 10 a 20 horas; sábados de 10 a 19 horas y domingos de 12 a 18 horas.
WILLIAMS-SONOMA
10 Columbus Circle
T. (212) 823 9750
www.williams-sonoma.com
VINOS Y LICORES
67 WINE & SPIRIT
179 Columbus Avenue
T. (212) 724 6767
De lunes a jueves de 9 a 21 horas; viernes y sábados de 9 a 22 horas.
ACKER MERRALL & CONDIT
170 West con calle 72.
T. (212) 787 1700
www.ackerwines.com
De lunes a sábados de 9 a 22 horas.
NANCY’S WINES FOR FOOD
313 Columbus Avenue
T. (212) 877 4040
www.nancyswines.com
De lunes a sábados de 10 a 21 horas y domingos de 12 a 18 horas.
EL RETIRO EN MADRID
No es Central Park. Ni los madrileños tienen las maneras ni la parafernalia de los ingleses para salir de picnic. Pero las poco menos de 120 hectáreas de los Jardines del Buen Retiro de Madrid también proporcionan un respiro verde a una ciudad estresada por edificios y atascos de tráfico. Y a sus visitantes.
Enclavado entre la Puerta de Alcalá (sí, la misma con cuyos alaridos “homenajea” Ana Belén en esa insoportable canción) y la Estación de trenes de Atocha (convertida, como consecuencia de los horribles atentados del 11 de marzo de 2004, en símbolo involuntario de la solidaridad y el estoicismo madrileños), El Retiro, como los madrileños tienen el buen gusto de llamar al parque en lugar de su funerario nombre oficial, supone un certero reflejo de la faz real de una ciudad que ya hace unos cuantos años ha emprendido una aceleradísima carrera de crecimiento y renovación: oficinistas pijos trotando con el iPod clavado en las sienes antes o después de trabajar, familias enteras de inmigrantes latinoamericanos dorándose al sol mientras comen o meriendan, grupos de estudiantes de intercambio que pasan el tiempo leyendo sobre el pasto o cantando en traje de baño al ritmo de una ubicua guitarra, e incluso algún amable marroquí que guiña el ojo a los visitantes ofreciendo hachís.
Si lo que se desea es un picnic, lo mejor es elegir un día entre semana: los sábados y domingos centenares de familias con cochecitos, niños correlones y pulmones inflamados, payasos, mimos y músicos ambulantes toman por asalto el parque. Aunque es lo suficientemente grande como para encontrar un lugar aislado, alejado del bullicio, siempre se corre el riesgo de que algún perro o un acordeonista aficionado nos estropee la merienda.
Para merendar o comer algo, pueden comprarse helados y cervezas en los quioscos y pequeñas terrazas que pueblan el parque, sobre todo en las inmediaciones del estanque, recientemente remodelado y donde se pueden alquilar botecitos. También sirven sándwiches y tapas, pero lo mejor, por supuesto, es traer la merienda o el almuerzo desde casa, previa parada en algún supermercado (el más cercano es El Corte Inglés en calle Serrano, 47). O, tradición madrileña, comprar unos bocadillos (baguettes) de tortilla española (aquí, claro, sencillamente “tortilla”) o jamón serrano para llevar. Pueden pedirse en cualquier café o taberna, donde le entregarán sus baguettes dentro de una bolsa de plástico, primorosamente envueltos en papel albal (aluminio).
Para una merienda de lujo, la recomendación inevitable es acercarse a la pastelería Mallorca, a escasos 150 metros de la Puerta de la Independencia del Retiro (enfrente a la Puerta de Alcalá), conocida por ofrecer algunos de los mejores pasteles, croissants y sándwiches de la ciudad, además de contar con una nada desdeñable bodega, donde podrá hacerse de una botella de Rioja o Ribera del Duero para animar el picnic. Si la ocasión lo amerita, también es posible conseguir botellas pequeñas (375 ml) de Möet Chandon fría o algún cava catalán.
CÓMO LLEGAR
Las estaciones de metro Retiro (línea 2), Ibiza (línea 9) o Príncipe de Vergara (líneas 2 y 9) lo dejarán muy cerca del parque.
DÓNDE COMPRAR
EL CORTE INGLÉS
Serrano 47
www.elcorteingles.es
De lunes a viernes de 10 a 22 horas; festivos de 11 a 22 horas.
MALLORCA
Serrano 6
T. (34) 91577 1859
www.pasteleria-mallorca.com
BY BIKE
(Alquiler, venta y reparación de bicicletas)
Av. Menéndez Pelayo 35
T. (34) 90287 6483
www.bybike.info
Horario de invierno: del 1 de noviembre al 1 de abril de 9:30 a 20:30 horas; horario de verano: del 1 abril al 31 de octubre de 9:30 a 21:30 horas.
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