De picnic en Nueva York, Londres y Madrid
Tan diferentes entre sí como estas urbes lo son sus parques y sus hábitos para descalzarse y sentarse a comer en el césped. Pero en los tres casos, preparar un buen picnic es una manera exquisita de interrumpir el agitado ritmo del viaje.
Xalapa de parque en parque
Que en Xalapa llueva entre 200 y 1 800 milímetros al año y que se encuentre en un bosque de niebla explica sólo parcialmente la belleza de sus parques y jardines. Otro factor es el contagioso amor que les tienen por igual habitantes y autoridades, quienes apenas hace dos años decidieron apartar 80 hectáreas para construir un jardín xalapeño más.
El cielo y la tierra en el arte del bonsái
Puede que todos nos hayamos asombrado alguna vez por las formas miniaturizadas de los bonsáis. Pero nada se compara con la sensación de verlos en contexto en las colecciones de Japón, de la mano de quienes los cuidan, los trabajan y los adoran todos los días.
Kirstenbosch, un muestrario de rarezas sudafricanas
El fabuloso jardín botánico de Ciudad del Cabo no necesita más que el contacto de un par de ojos para apantallar. Pero quien quiera entender más a fondo la colección de plantas locales —follajes plateados, aves del paraíso amarillas y especies de hace 280 millones de años— encontrará aquí una útil guía para hacerlo.
Le Prince Jardinier
Hasta para ponerse de rodillas y meter las manos en la tierra, los franceses tenían que tener estilo. O al menos lo tienen desde que existe Le Prince Jardinier, una tienda de jardinería tan bien pensada, que quienes en su vida se hayan acercado a un tulipán querrán llevarse a casa una de sus regaderas de cobre o, de menos, un delantal de lino, con el firme propósito de usarlo el próximo domingo.
























