Miami vintage
No a todo mundo le basta renovar su guardarropa según los designios de The Gap, Lacoste, Banana Republic y Nine West. Por eso las tiendas vintage han encontrado su nicho entre quienes buscan un estilo propio. Las tres que presentamos aquí son suficientes para darle un giro mucho más interesante a la experiencia del shopping en Miami.
A Miami se le conoce por sus playas, su arquitectura art déco y las compras; sus centros comerciales y boutiques son aun más conocidos en todo el mundo. Pero, hay un segmento del shopping en esta ciudad que ni siquiera los visitantes frecuentes conocen tan bien: las tiendas vintage, que le dan sabor al sur de Florida y son el lugar perfecto para encontrar piezas únicas.
Lo vintage se define, en general, por los artículos creados entre 1920 y 1970 y puestos a la venta en la actualidad, que además se ha convertido en un estilo para muchas personas que quieren alejarse de la ropa fabricada en masa y evitar verse como los demás en las ocasiones especiales, la oficina o simplemente cuando salen a pasear. De hecho, mucha gente famosa, para evitar ser vista con prendas del mismo diseñador o del mismo estilo de algún actor o cantante, ha adoptado el hábito de portar ropa vintage en la alfombra roja. Así, paradójicamente, lo ya visto —incluso usado— es el objeto de deseo de quienes persiguen la individualidad.
Ir de compras a estas tiendas es una experiencia singular, no sólo por la historia que hay detrás de cada pieza sino porque es muy divertido. Como buscar tesoros. Pues pocas cosas emocionan tanto como encontrar alguna pieza de un determinado diseñador a un precio que podemos pagar.
Las boutiques vintage suelen ofrecer una profusión de objetos, desde prendas de diseñador de hace varias décadas hasta joyería, zapatos y bolsas espléndidas. Pero es importante tener en cuenta los siguientes consejos antes de aventurarse en una cacería de la moda:
1. Las tallas han cambiado a lo largo del tiempo, por lo que es importante probarse cada prenda.
2. Es posible que la condición de las piezas usadas empeore con el tiempo; por ese motivo, hay que observar la calidad de las prendas.
3. Finalmente, no vale la pena comprar una pieza usada sólo por la etiqueta del diseñador —lo cual suele hacerse—, sino porque realmente se siente uno a gusto con ella.
C. MADELEINE’S:
Un museo con etiquetas de precio
En nuestra cacería de looks congelados nos detuvimos en C. Madeleine’s, una tienda de 930 metros cuadrados de caos organizado, ubicada en North Miami Beach. Es una de las tiendas vintage más grandes y especializadas del mundo. Un museo de la moda, Madeleine Kirsch es su propietaria y también su curadora.
Kirsch es una de las autoridades más destacadas de la moda vintage. Su vasta experiencia en el negocio la ha llevado a convertirse en la persona a la cual acuden muchos diseñadores y estilistas, además de escribir un libro: una especie de guía, titulada Vintage Clothing Price Guide. También, la experiencia de ir a comprar a C. Madeleine’s se ve enriquecida por el conocimiento y la amabilidad del personal. Claudia Mendoza me guió por el amplio espacio para mostrarme las diferentes secciones: desde los vestidos de la década de los años veinte hasta la sala de alta costura, la tienda es un sueño para los coleccionistas de moda o para alguien que busque algo verdaderamente único.
C. Madeleine’s abrió sus puertas aproximadamente hace seis años en su actual ubicación, desde sus inicios, ha sido la atracción de celebridades y diseñadores de moda. Mujeres como Shakira y Kate Moss la han visitado para surtirse de las selecciones que hace C. Madeleine’s de los adelantos de la moda, pues los diseñadores se inspiran en el pasado y a veces crean nuevas tendencias a partir de épocas anteriores. Michael Kors y Ralph Lauren fueron los últimos diseñadores de marca que buscaron entre sus anaqueles repletos de tesoros.
Los hallazgos llegan a la tienda principalmente de dos maneras: o bien por medio de la colección personal de Kirsch o por la venta a consignación. Kirsch hace una selección personal de cada pieza que se vende en la tienda; además, no sólo deben estar en su condición original, sino que también deben reflejar la imagen de la marca del diseñador y la época en que fueron elaboradas. El esfuerzo en el proceso de selección es evidente, ya que el personal de C. Madeleine’s tiene el compromiso de preservar la historia de la moda y compartirla con el mundo.
FLY BOUTIQUE:
La parada más original de Lincoln Road
Otra tienda vintage que es muy cuidadosa en la selección de sus productos es Fly Boutique, en Lincoln Road, pero tiene una perspectiva diferente de lo vintage. Jean Marie Deardorff, su propietaria, abastece su tienda según lo que está de moda en el momento. Parece tener la visión para predecir tendencias y elegir los artículos que están y estarán de moda en cada temporada.
El lugar es pequeño y está situado en una de las calles más de moda en South Beach. La ubicación misma de la tienda fue visionaria, pues Deardorff la estableció ahí hace varios años, cuando Lincoln Road aún no era, ni con mucho, la estilizada calle peatonal que es hoy.
Al entrar a Fly Boutique, el primero que aparece es Jimmy, el perro de Robert Deardorff, hermano de Jean Marie. Robert nos contó la historia de la tienda y nos reveló el secreto de su éxito. Fly Boutique, revestida de bolsas Gucci, telas de diseñadores y cinturones que atraen la mirada, es un respiro de aire fresco en medio de las tiendas departamentales o de los diseños cortados por la misma tijera que en los últimos tiempos se han apoderado de Lincoln Road.
El secreto —explica Robert— radicó en el talento de Jean Marie para sentir el pulso de la moda, quien ya tenía una larga carrera en el mundo fashion, desde antes de inaugurar su tienda hace once años. Los estantes de su encantadora boutique han llamado la atención de celebridades como Cameron Diaz, Sheryl Crow, Mickey Rourke y Karolina Kurkova, entre otras personalidades con deseo de tener piezas únicas.
Deardorff surte su tienda con ropa de los años cincuenta y ochenta, incluso con algunas piezas contemporáneas, dedicadas a quienes buscan algo especial. La cacería en Fly Boutique termina como comienza: con los brincos y ladridos del pequeño Jimmy.
MIAMI TWICE
Emprendemos de nuevo el camino en dirección al suroeste para encontrarnos con Miami Twice, nuestro tercer destino en la ruta vintage, que se ubica en medio de Coral Gables, un poco retirado de Coconut Grove, la avenida de moda. Cuando entramos a Miami Twice, no encontramos lo que buscábamos. En lugar de modelitos de época había disfraces de piratas y lentes funky, pues desde principios de octubre y hasta finales de noviembre el lugar se convierte en un emporio de Halloween.
Pero, sí encontramos a Diane Kyle, una veterana del vintage y propietaria de la boutique. Ella y sus hijas emprendieron el negocio gracias a que a la mayor se le ocurrió la idea hace 23 años. Kyle tenía experiencia con el comercio de antigüedades. Y ahora es propietaria de la tienda al lado de su hija más joven, Mary Holle. Ambas se encargan de seleccionar las mercancías.
A diferencia de los otros establecimientos, en Miami Twice se compran todas las prendas que cuelgan de sus percheros. Después de mucho tiempo en este sector, los proveedores sólo se acercan con artículos muy especiales. Y la tienda ofrece desde objetos victorianos hasta de la década de los años setenta, incluso algunos de los ochenta —aunque según Kyle no hay mucho que atraiga de esa década— además de prendas nuevas inspiradas en la moda retro.
Su colección incluye alrededor de 150 piezas de diseñador, pero el resto son artículos accesibles que se venden entre los 45 y los 95 dólares, y no alrededor de los 1 200, como las prendas de diseñador. De todos modos, los propios diseñadores visitan este lugar desde Europa y Nueva York, en busca de inspiración. También algunos famosos han venido a ver qué encuentran en la colección de Miami Twice. Kyle atribuye el éxito de lo vintage a que la moda tiene un ciclo de 20 años, de manera que todo lo viejo vuelve a ser nuevo.
A pesar de que Halloween se había apoderado del espacio cuando visitamos el lugar, no fue difícil imaginarse la tienda repleta de piezas estupendas. Kyle fue una anfitriona amable y conocedora, por lo que salimos de la tienda ansiosos de regresar para la temporada de diciembreπ
*Traducción de Diana Goldberg
Lo vintage se define, en general, por los artículos creados entre 1920 y 1970 y puestos a la venta en la actualidad, que además se ha convertido en un estilo para muchas personas que quieren alejarse de la ropa fabricada en masa y evitar verse como los demás en las ocasiones especiales, la oficina o simplemente cuando salen a pasear. De hecho, mucha gente famosa, para evitar ser vista con prendas del mismo diseñador o del mismo estilo de algún actor o cantante, ha adoptado el hábito de portar ropa vintage en la alfombra roja. Así, paradójicamente, lo ya visto —incluso usado— es el objeto de deseo de quienes persiguen la individualidad.
Ir de compras a estas tiendas es una experiencia singular, no sólo por la historia que hay detrás de cada pieza sino porque es muy divertido. Como buscar tesoros. Pues pocas cosas emocionan tanto como encontrar alguna pieza de un determinado diseñador a un precio que podemos pagar.
Las boutiques vintage suelen ofrecer una profusión de objetos, desde prendas de diseñador de hace varias décadas hasta joyería, zapatos y bolsas espléndidas. Pero es importante tener en cuenta los siguientes consejos antes de aventurarse en una cacería de la moda:
1. Las tallas han cambiado a lo largo del tiempo, por lo que es importante probarse cada prenda.
2. Es posible que la condición de las piezas usadas empeore con el tiempo; por ese motivo, hay que observar la calidad de las prendas.
3. Finalmente, no vale la pena comprar una pieza usada sólo por la etiqueta del diseñador —lo cual suele hacerse—, sino porque realmente se siente uno a gusto con ella.
C. MADELEINE’S:
Un museo con etiquetas de precio
En nuestra cacería de looks congelados nos detuvimos en C. Madeleine’s, una tienda de 930 metros cuadrados de caos organizado, ubicada en North Miami Beach. Es una de las tiendas vintage más grandes y especializadas del mundo. Un museo de la moda, Madeleine Kirsch es su propietaria y también su curadora.
Kirsch es una de las autoridades más destacadas de la moda vintage. Su vasta experiencia en el negocio la ha llevado a convertirse en la persona a la cual acuden muchos diseñadores y estilistas, además de escribir un libro: una especie de guía, titulada Vintage Clothing Price Guide. También, la experiencia de ir a comprar a C. Madeleine’s se ve enriquecida por el conocimiento y la amabilidad del personal. Claudia Mendoza me guió por el amplio espacio para mostrarme las diferentes secciones: desde los vestidos de la década de los años veinte hasta la sala de alta costura, la tienda es un sueño para los coleccionistas de moda o para alguien que busque algo verdaderamente único.
C. Madeleine’s abrió sus puertas aproximadamente hace seis años en su actual ubicación, desde sus inicios, ha sido la atracción de celebridades y diseñadores de moda. Mujeres como Shakira y Kate Moss la han visitado para surtirse de las selecciones que hace C. Madeleine’s de los adelantos de la moda, pues los diseñadores se inspiran en el pasado y a veces crean nuevas tendencias a partir de épocas anteriores. Michael Kors y Ralph Lauren fueron los últimos diseñadores de marca que buscaron entre sus anaqueles repletos de tesoros.
Los hallazgos llegan a la tienda principalmente de dos maneras: o bien por medio de la colección personal de Kirsch o por la venta a consignación. Kirsch hace una selección personal de cada pieza que se vende en la tienda; además, no sólo deben estar en su condición original, sino que también deben reflejar la imagen de la marca del diseñador y la época en que fueron elaboradas. El esfuerzo en el proceso de selección es evidente, ya que el personal de C. Madeleine’s tiene el compromiso de preservar la historia de la moda y compartirla con el mundo.
FLY BOUTIQUE:
La parada más original de Lincoln Road
Otra tienda vintage que es muy cuidadosa en la selección de sus productos es Fly Boutique, en Lincoln Road, pero tiene una perspectiva diferente de lo vintage. Jean Marie Deardorff, su propietaria, abastece su tienda según lo que está de moda en el momento. Parece tener la visión para predecir tendencias y elegir los artículos que están y estarán de moda en cada temporada.
El lugar es pequeño y está situado en una de las calles más de moda en South Beach. La ubicación misma de la tienda fue visionaria, pues Deardorff la estableció ahí hace varios años, cuando Lincoln Road aún no era, ni con mucho, la estilizada calle peatonal que es hoy.
Al entrar a Fly Boutique, el primero que aparece es Jimmy, el perro de Robert Deardorff, hermano de Jean Marie. Robert nos contó la historia de la tienda y nos reveló el secreto de su éxito. Fly Boutique, revestida de bolsas Gucci, telas de diseñadores y cinturones que atraen la mirada, es un respiro de aire fresco en medio de las tiendas departamentales o de los diseños cortados por la misma tijera que en los últimos tiempos se han apoderado de Lincoln Road.
El secreto —explica Robert— radicó en el talento de Jean Marie para sentir el pulso de la moda, quien ya tenía una larga carrera en el mundo fashion, desde antes de inaugurar su tienda hace once años. Los estantes de su encantadora boutique han llamado la atención de celebridades como Cameron Diaz, Sheryl Crow, Mickey Rourke y Karolina Kurkova, entre otras personalidades con deseo de tener piezas únicas.
Deardorff surte su tienda con ropa de los años cincuenta y ochenta, incluso con algunas piezas contemporáneas, dedicadas a quienes buscan algo especial. La cacería en Fly Boutique termina como comienza: con los brincos y ladridos del pequeño Jimmy.
MIAMI TWICE
6562 Bird Road
Miami
T. (305) 666 0127
Miami
T. (305) 666 0127
Emprendemos de nuevo el camino en dirección al suroeste para encontrarnos con Miami Twice, nuestro tercer destino en la ruta vintage, que se ubica en medio de Coral Gables, un poco retirado de Coconut Grove, la avenida de moda. Cuando entramos a Miami Twice, no encontramos lo que buscábamos. En lugar de modelitos de época había disfraces de piratas y lentes funky, pues desde principios de octubre y hasta finales de noviembre el lugar se convierte en un emporio de Halloween.
Pero, sí encontramos a Diane Kyle, una veterana del vintage y propietaria de la boutique. Ella y sus hijas emprendieron el negocio gracias a que a la mayor se le ocurrió la idea hace 23 años. Kyle tenía experiencia con el comercio de antigüedades. Y ahora es propietaria de la tienda al lado de su hija más joven, Mary Holle. Ambas se encargan de seleccionar las mercancías.
A diferencia de los otros establecimientos, en Miami Twice se compran todas las prendas que cuelgan de sus percheros. Después de mucho tiempo en este sector, los proveedores sólo se acercan con artículos muy especiales. Y la tienda ofrece desde objetos victorianos hasta de la década de los años setenta, incluso algunos de los ochenta —aunque según Kyle no hay mucho que atraiga de esa década— además de prendas nuevas inspiradas en la moda retro.
Su colección incluye alrededor de 150 piezas de diseñador, pero el resto son artículos accesibles que se venden entre los 45 y los 95 dólares, y no alrededor de los 1 200, como las prendas de diseñador. De todos modos, los propios diseñadores visitan este lugar desde Europa y Nueva York, en busca de inspiración. También algunos famosos han venido a ver qué encuentran en la colección de Miami Twice. Kyle atribuye el éxito de lo vintage a que la moda tiene un ciclo de 20 años, de manera que todo lo viejo vuelve a ser nuevo.
A pesar de que Halloween se había apoderado del espacio cuando visitamos el lugar, no fue difícil imaginarse la tienda repleta de piezas estupendas. Kyle fue una anfitriona amable y conocedora, por lo que salimos de la tienda ansiosos de regresar para la temporada de diciembreπ
*Traducción de Diana Goldberg
























