
Guía rápida de Panamá
Los turistas en Panamá se reconocen porque son los únicos que llevan shorts. Al día siguiente, sin embargo, entienden que no están en la playa, sino en una de las ciudades más vibrantes y divertidas de América Latina.
Por
Mercedes Arias |
Marzo 2008
|
Tags:
panama, canal de panama, mercedes arias, san felipe, panama viejo, casco viejo, plaza herrera, plaza catedral, plaza de francia, zona libre de colon
EN EL SIGLO XIX, EL POLÍTICO Y PERIODISTA COLOMBIANO RUFINO CUERVO ACUÑÓ UNA FRASE que hoy todavía resuena: “El que quiera conocer a Panamá que venga porque se acaba”. El contexto en ese entonces era diferente y hacía referencia al deterioro en que se encontraba el istmo luego de la Guerra de los Mil Días, una guerra civil entre liberales y conservadores que empezó en 1899, terminó en 1902 y dividió fraticidamente a la Gran Colombia, de la que Panamá formaba parte.
Hoy, la frasecita tiene la misma vigencia, pero por circunstancias y razones diametralmente opuestas. El boom es tal que se siente que la ciudad explota. Los panameños están conscientes de que su Panamá les está cambiando ante las narices y muchos resienten el big bang. Además, los extranjeros están comprando el país por pedacitos.
Panamá está de moda y las razones son varias: las restricciones y trabas para los visados hacia Estados Unidos y la presencia del hub de la aerolínea Copa (que concentra en la Ciudad de Panamá las múltiples conexiones de vuelos regionales). Además, la existencia de un importante centro bancario y un sostenido crecimiento económico funcionan como un imán para los viajeros de negocios. Las bellas playas y resorts en el litoral del Pacífico y el indiscutible buen shopping, terminan de dibujar las razones de su atractivo. Y, claro, no puede dejar de mencionarse el Canal de Panamá. En 2007 un referéndum nacional dio luz verde para su ampliación con un efecto favorecedor para la economía.
Hoy, la frasecita tiene la misma vigencia, pero por circunstancias y razones diametralmente opuestas. El boom es tal que se siente que la ciudad explota. Los panameños están conscientes de que su Panamá les está cambiando ante las narices y muchos resienten el big bang. Además, los extranjeros están comprando el país por pedacitos.
Panamá está de moda y las razones son varias: las restricciones y trabas para los visados hacia Estados Unidos y la presencia del hub de la aerolínea Copa (que concentra en la Ciudad de Panamá las múltiples conexiones de vuelos regionales). Además, la existencia de un importante centro bancario y un sostenido crecimiento económico funcionan como un imán para los viajeros de negocios. Las bellas playas y resorts en el litoral del Pacífico y el indiscutible buen shopping, terminan de dibujar las razones de su atractivo. Y, claro, no puede dejar de mencionarse el Canal de Panamá. En 2007 un referéndum nacional dio luz verde para su ampliación con un efecto favorecedor para la economía.
DÓNDE
DORMIR
La ciudad tiene cientos de hoteles. Están los de las cadenas Marriott, Sheraton o Radisson (también conocido como Decápolis), con todas las comodidades de costumbre, pero también otros más originales.
THE CANAL HOUSE
Calle 1era y Avenida A.
Casco Antiguo
T. (507) 202-7576
www.canalhousepanama.com
Habitaciones a partir de 135 dólares, desayuno incluido.
Este hotel boutique recién abrió sus puertas, pero ya se ha hecho un nombre. Funciona como bed & breakfast y está ubicado en una casa de 1825, al lado del Museo Interoceánico en San Felipe, el barrio más antiguo de la ciudad. Sus tres suites llevan el nombre de las tres esclusas del Canal de Panamá y todos los cuartos tienen pisos de madera, paredes originales de calicanto y vista hacia un pequeño patio interior. Una biblioteca con libros antiguos es uno de los buenos recuerdos que se llevan los huéspedes.
THE BRISTOL
Calle Aquilino de la Guardia
Centro Bancario
T. (507) 265 7844
www.thebristol.com
Habitaciones a partir de 335 dólares.
El Bristol es uno de los mejores hoteles en la ciudad, concebido para viajeros de negocios; no tiene alberca, pero cuenta con un gimnasio decentemente equipado y un business center abierto las 24 horas para sus 56 habitaciones.
INTERCONTINENTAL PLAYA BONITA
RESORT & SPA
Playa Kobbe, Punta Bruja
T. (507) 211 8600
www.playabonitapanama.com
GAMBOA RESORT
Gamboa, Colón
T. (507) 314 9000
www.gamboaresort.com
Se trata de dos conceptos de hotel muy diferentes del mismo propietario, uno en la playa en las riberas del Canal, a 25 minutos de la ciudad, y otro a 40 minutos, dentro de la cuenca del Canal, en una onda totalmente ecológica. Ambos hoteles son hermosos y ofrecen servicios como masajes a bordo de una embarcación (en Gamboa), o en cabinas con vista al mar (en Playa Bonita).
QUÉ HACER
EL CAUSEWAY
Calzada de Amador
Con el excedente de tierra producto de la construcción del Canal se construyó una vía que une tres islas (Naos, Perico y Flamenco), con tierra firme. Vale la pena ir desde la tarde para disfrutar del atardecer y contemplar, a la luz del día, la mejor vista de la ciudad. Se pueden alquilar bicicletas, llevar patines, caminar o visitar el centro marítimo del Smithsonian Institute en la primera isla, pero en la última es donde se puede apreciar la vida y rumba del Causeway en todo su esplendor.
PANAMÁ VIEJO
La primera Ciudad de Panamá fue fundada en 1519 por colonos españoles. De esa época aún hay ruinas que intenta recuperar y preservar un patronato privado (www.panamaviejo.org). La visita debe comenzar en el centro de visitantes; la entrada cuesta un dólar. Allí se puede hacer un recorrido virtual por la antigua ciudad, saqueada e incendiada durante un ataque de piratas ingleses en 1671, antes de recorrerla a pie. El recorrido puede comenzar con el ascenso al campanario de la torre de la antigua catedral, emblema de la ciudad. A un costado, artesanos locales venden esculturas en madera de cocobolo, piedra de jabón o semillas de tagua, y canastas tejidas en fibra vegetal.
CASCO VIEJO
Después del incendio, la vieja ciudad (Panamá Viejo) fue trasladada al otro extremo de la bahía, se reforzó con murallas y creció desde allí, donde tomaría forma la nueva Ciudad de Panamá (el actual casco viejo). Ahora, gracias a incentivos fiscales, este sector está empezando a remozarse y florecer, aunque tardará todavía. Sus habitantes son los bohemios ricos, los intelectuales y una enorme mayoría muy pobre, que permaneció allí por no poder hacer otra cosa, mientras la burguesía salía en éxodo hacia mejores barrios. En las calles empedradas todavía se ven los antiguos rieles de los tranvías y se pueden apreciar dos diferentes estilos arquitectónicos, el colonial español y el francés, con casas de madera de la época en que los franceses trataron infructuosamente de construir el Canal, antes de dejarles la titánica tarea a los norteamericanos. En el Casco Viejo vive el Alcalde de la Ciudad, y el cantautor y Ministro de Turismo, Rubén Blades, entre otras personalidades. Aunque ciertamente hay placitas con bares simpáticos como los de Plaza Catedral o Plaza Herrera, el Casco Viejo panameño no es ni remotamente primo del Casco Antiguo de Cartagena, ni del Viejo San Juan.
Vale la pena conocer la Plaza de Francia con su obelisco y su gallo, y Las Bóvedas, donde estaba la antigua cárcel. El Museo del Canal Interoceánico es una parada de rigor y el altar de oro de la iglesia de San José, traído desde la antigua Catedral de Panamá Viejo, camuflado con carbón para hacerlo menos apetitoso para los piratas, también debe visitarse.
MUSEO DEL CANAL INTEROCEÁNICO
Plaza Catedral
San Felipe
T. (507) 211 1649
www.museodelcanal.com
Abierto de martes a domingos
de 9:30 a 17:30 horas.
Entrada general, 2 dólares.
En el Casco Viejo de la Ciudad de Panamá, ocupa un edificio de 1975 que fue concebido originalmente como hotel y luego albergó las oficinas de correos y telégrafos. Su curadora, Ángeles Baquero, ha logrado lo que pocos: cuatro pisos de exhibiciones que reseñan la época de su construcción con testimonios escritos y visuales, objetos y artefactos. Además, el museo mantiene exhibiciones temporales, ajenas totalmente al tema del Canal. Hace poco mostró la colección privada de antigüedades de Ricardo Gago, un coleccionista panameño. A la salida se venden, entre otras cosas, unas botellitas con agua del Canal de Panamá.
EXPLORA
Vía Principal
Condado del Rey
T. (507) 230 3066
www.explorapanama.org
Martes a domingos de 9 a 17:30 horas.
Para quien viaje a Panamá con niños, Explora debe ser una visita obligatoria. Se le llama Museo del Niño, pero en realidad en un enorme y fabuloso centro interactivo que disfrutan por igual chicos y grandes. Todo se puede tocar, montar, mover. Y hay, por ejemplo, talleres de robótica, exposiciones científicas donde se muestran los efectos de las drogas y el cigarrillo en el cuerpo humano, cámaras de espejos, imanes y burbujas.
DE NOCHE
Aunque las discotecas abren a eso de las nueve, sólo algunos despistados (o VIPs panameños con reservación) saldrían a bailar antes de las 11 de la noche.
S’CENA Y PLATEA
Calle 1era
Casco Viejo
T. (507) 228 4011
www.scenaplatea.com
S’cena es un delicioso restaurante español complementado por Platea, su bar, cuya música en vivo saca a todos de sus sillas. Los jueves tocan jazz, los viernes salsa y los sábados música de los años sesenta y setenta.
GURU
Calle Uruguay
T. (507) 269 6130 y 391 2526
De miércoles a sábados
www.gurupanama.com
Es la discoteca nueva y de moda en estos momentos: enorme, de dos pisos, con dos salones VIP, barra de ónix y una fuente. Normalmente la entrada cuesta 15 dólares y hay filas para entrar, pero si llama antes para reservar no le cobrarán la entrada.
BUZZ
Plaza Pacífica
Punta Pacífica
T. (507) 226 0333
www.buzzpanama.com
Abierto jueves, viernes y sábados.
Entrada: 10 dólares para hombres, 5 para mujeres.
Es una discoteca ya establecida con fieles adeptos. El ambiente es más relajado que el de Guru, tiene la mejor música extranjera y el trago por excelencia es el seco ice.
BAR BARANDAS
Hotel Bristol
Calle Aquilino de la Guardia
Centro Bancario
T. (507) 265 7844
www.thebristol.com
Miércoles, jueves y viernes de 19 a 21 horas.
Es un piano-bar donde se reúnen los jóvenes ejecutivos panameños vestidos para ser vistos. Todos los tragos son acompañados con platanitos y un delicioso pico de gallo (que ahí se hace con trozos de tomate, cebolla, pimentones, aceite de oliva y jugo de limón). Desde aquí se puede pedir la comida de Barandas, el restaurante con el que comparte espacio.
RESTAURANTE SIETE MARES
(LA VIEJOTECA)
Calle Guatemala
El Cangrejo
T. (507) 264 0144
Así le dicen al lounge del restaurante Siete Mares porque le gusta mucho a los mayores de treinta años. Es un sitio donde se puede conversar o bailar, pues hay música tropical en vivo desde las 20 horas los jueves, viernes y sábados. Su cebiche frito es famoso.
DÓNDE COMPRAR
La movida depende de lo que uno busque. Un paseo por la Zona Libre de Colón le puede abaratar, por ejemplo, la compra de aparatos electrónicos, pero está a dos horas de la Ciudad de Panamá. Para ropa fina, en la Multiplaza (Punta Pacífica, diario de 10 a 20 horas), están las boutiques de Hermenegildo Zegna, Carolina Herrera, Chanel y almacenes como Zara, Stevens (un favorito) y la Casa Guayaberas. El centro comercial de Albrook, como a 25 minutos por el tráfico, tiene de todo y hay muchos almacenes con precios más accesibles.
Pero el paraíso de los compradores es indiscutiblemente Los Pueblos, adonde va el panameño de pura cepa. Ahí se consiguen pantalones a dos dólares, blusas a uno y casi todo lo imaginable. Una de las teorías detrás de los precios tan bajos es que los contenedores entraron de contrabando. La aceptada como versión oficial es que la sociedad anónima dueña del almacén compra a precio de remate un lote de mercancía variada, donde el precio de un producto balancea otro.
DÓNDE COMER
La oferta gastronómica de la ciudad es impresionante y la mejor recomendación es hacer reservaciones. No pida botellas de agua ya que el agua de Panamá es potable y una de las mejores del mundo. Si quiere agua de manantial, la verdadera es Panama Blue, embotellada en un manantial en las montañas de Cerro Azul.
PEPERONCINI
Calle Uruguay
Bellavista
T. (507) 265 1312
www.peperoncinipanama.com
Diario de 12 a 15:30 y de 18 a 23 horas.
Alrededor de 20 dólares por persona.
Este restaurante tiene el mejor risotto de sepias, cremoso y perfecto. De entrada recomendamos la berenjena gratinada y rellena de camarones, y los wantones (tallarines de origen chino) con salsa de naranja.
CAN MASOLIVER (CAFÉ BALEAR)
17 Calle Colombia
Bellavista
T. (507) 269 2415
www.canmasoliver.com
De lunes a sábados, de 12 a 15 y de las 18:30 a las 23 horas.
Alrededor de 30 dólares por persona.
El restaurante acaba de cambiar de nombre, pero la gente lo sigue recordando como Café Balear. El propietario, Pere Masoliver, es un catalán amante de la buena mesa y realmente la hace buena. Los calamares rellenos, el conejo, el cordero y el solomillo de puerco son los favoritos. El bojala (un pescado blanco) a la plancha es soberbio y si hay conejo pintao, ¡pídalo!
TRATTORIA DE LAS AMÉRICAS
Calle 58 y Ave. 1era Sur
Obarrio
T. (507) 223 7734
Abierto de martes a domingos, de 12 a 15 y de 18 a 23 horas.
Alrededor de 30 dólares por persona.
Este restaurante fue considerado caro durante años, pero ya los otros se han emparejado y la comida es realmente una de las mejores en la ciudad: ensalada de pulpo con cannellini (frijolitos blancos), escalopas de ternera a la parmesana, el osobuco a la toscana. El tiramisú es hecho por el propio dueño, Rafael Ciniglio, quien prepara el mascarpone con sus propias manos. El ambiente es el de una trattoria upscale, con mantelería y copas de cristal.
CÓMO DESPLAZARSE
La Ciudad de Panamá creció acantonada fuera de la franja que los panameños por muchos años llamaron simplemente la Zona, en referencia a la Zona del Canal. Cuando el Canal pasó a manos panameñas a principios del nuevo milenio, la ciudad explotó hacia esas latitudes. Esto no termina de explicar la total falta de diseño urbano ni el eterno desorden en que el tráfico ha sumido a la ciudad: no es posible dar una dirección basándose solamente en el nombre y número de calle: el panameño es amable y con cortesía le indicará que maneje hasta el siguiente palo de mango y que luego vire a la izquierda en la casa de color mamey y que allí enfrente, pero en la parte de atrás, queda la farmacia.
En el aeropuerto hay un quiosco del Instituto Panameño de Turismo, donde se puede conseguir un taxi. Si son dos pasajeros rumbo al mismo lugar, cada uno tendrá que pagar alrededor de 25 dólares, pero si se aborda un colectivo que lleva a más de cuatro pasajeros con destinos distintos, el costo fijo es de 10. Dígale al conductor que tome el Corredor. Asuma el costo. En 20 minutos estará en la habitación de su hotel. Una vez en la ciudad, el taxi es su mejor opción.
CUÁNDO IR
Panamá puede visitarse todo el año. De enero a marzo es la estación seca y el resto del año llueve. Pero Panamá no es Londres. Llover en buen panameño significa un aguacero de 20 minutos, el resto del día será soleado y brillante. La temperatura es constante durante todo el año: de 27 a 32 grados centígrados. Sin embargo, en Panamá no se camina. Los turistas pueden ser reconocidos con gran facilidad: caminan y visten shorts y sandalias. Estamos en el Trópico, pero la Ciudad de Panamá no es una playa. Otra recomendación sobre indumentaria: la Ciudad de Panamá indoors es un lugar frío.
IMPRESCINDIBLE
EL CANAL DE PANAMÁ
Miraflores
El 3 de noviembre de 1903, Panamá logró su separación de Colombia con el apoyo de los norteamericanos. Y tan sólo 15 días después, el 18 de noviembre, se consignó con ellos un tratado para la construcción del Canal de Panamá, que uniría el Pacífico y el Atlántico. Entre 1904 y 1913 un total de 56 307 personas trabajaron en la construcción del Canal que se inauguró en 1914. El uso y usufructo del mismo fue legado a los Estados Unidos a perpetuidad. Los panameños repudiaron siempre ese tratado llamándolo “el tratado que ningún panameño firmó”. Finalmente, bajo la administración del presidente Jimmy Carter, Estados Unidos suavizó su posición y se firmaron en septiembre de 1977 los Tratados Torrijos-Carter, que iniciaron la devolución paulatina del Canal y la administración de los bienes y tierras a la República de Panamá; un proceso que se concretó el 31 de diciembre de 2000.
Hoy, el canal es la visita de rigor. Tiene tres juegos de esclusas que suben y bajan el nivel de las aguas para permitir la navegación entre los océanos Pacífico y Atlántico. Las esclusas de Miraflores son las más próximas a la ciudad, y es allí donde está localizado el centro de visitantes, que funciona como museo. Desde la terraza del restaurante se puede ver el tráfico de los barcos, pero para aprender del Canal y sus manejos, la gradería adyacente a las esclusas es el lugar.
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