Qbic, hotel-cápsula en pequeñas dosis
El concepto es sencillo: un cubo que contiene una cómoda cama hästens, una televisión de plasma, un baño y un área para sentarse a comer o trabajar con internet de alta velocidad.
Por
Hilda Domínguez |
Abril 2008
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Tags:
phillipe starck, amsterdam, amberes, maastricht, www.qbichotels.com, hilda dominguez
Todo con diseño de Phillipe Starck y por menos de 70 euros. Frescas, divertidas (cambian de color según el humor de quien las habita) y, sobre todo, prácticas y baratas, estas habitaciones funcionan más bien como pequeñas cápsulas espaciales. El servicio es eficiente porque es de autoservicio: el huésped acude a una terminal electrónica desde la cual recupera su reservación y obtiene su llave. Por ahora hay tres, en Ámsterdam, Amberes y Maastricht, pero muy pronto se abrirán nuevas sucursales en otras ciudades de Europa.
Más información en www.qbichotels.com























