El camaleónico roadster de Cartier
La lista de ingredientes tiene más connotaciones culinarias que aromáticas: hojas de menta, trozos de vainilla, una pizca de bergamota, otra de ciste–labdanum, y unas gotas de pachulí. Es la receta del nuevo perfume de Cartier, Roadster. La refrescante y a la vez compleja fragancia, es la primera para hombres que Cartier lanza en 10 años, desde el hit Déclaration.
Roadster es camaleónica: las moléculas aromáticas van desapareciendo por capas, haciendo que el perfume cambie de personalidad a medida que transcurre el día. Primero se esfuman los ingredientes acuosos y refrescantes, dejando las notas más oscuras de la bergamota y la vainilla, y al final lo que queda es la densidad amansada del pachulí.
El concepto de mercadeo de Roadster (que en inglés significa auto convertible), busca unir la idea de los automóviles deportivos con el diseño del famoso reloj Cartier. Específicamente, la tapa de la pesada botella es como la cabecilla del reloj. Vista de lado recuerda también la propela aerodinámica de un avión vintage de los años cincuenta.
El concepto de mercadeo de Roadster (que en inglés significa auto convertible), busca unir la idea de los automóviles deportivos con el diseño del famoso reloj Cartier. Específicamente, la tapa de la pesada botella es como la cabecilla del reloj. Vista de lado recuerda también la propela aerodinámica de un avión vintage de los años cincuenta.
























