Un brindis por la vida
El brindis “a la vida”, l’chaim o Lejaim es también una celebración, y el arquitecto Daniel Libeskind, famoso por haber ganado el concurso para el controvertido proyecto que sustituirá las Torres Gemelas de Nueva York, la puso en el centro del concepto arquitectónico del nuevo Contemporary Jewish Museum (museo judío contemporáneo) de San Francisco, que abrió sus puertas el pasado julio en la zona cultural de Yerbabuena.
El museo ocupa un edificio que data de 1907 —antes subestación de electricidad de Jessie Street—, y dos construcciones de acero azul metálico, cuyo reflejo se transforma según la hora del día, el clima o la perspectiva.
Y la museografía celebra la vida de muchas maneras: en vez de presentar la historia trágica, fue concebido como un espacio dinámico que impulsa el arte, la música, el cine, la literatura, el debate y, más importante aún, a otros pueblos.
Entre sus exposiciones de apertura está la de William Steig, cartonista de la revista The New Yorker y autor original de Shrek, el famoso ogro verde que ha protagonizado tres películas para niños. El espacio para performances, la Galería Yud, presenta al músico contemporáneo John Zorn como curador de piezas musicales de Lou Reed y Laurie Anderson, entre otros.
El objetivo último de establecer diálogos interculturales y entre distintas creencias, así como combinar lo tradicional con lo contemporáneo, es patente también en las actividades que ofrece a familias y niños, y sus cursos de arte.
El objetivo último de establecer diálogos interculturales y entre distintas creencias, así como combinar lo tradicional con lo contemporáneo, es patente también en las actividades que ofrece a familias y niños, y sus cursos de arte.
La tienda de objetos de la tradición judía, que no puede faltar en ningún museo judío que se precie de serlo, ofrece diseños totalmente novedosos.
























