ECOTURISMO. Xochimilco, México
LA HISTORIA
Por muchos siglos, la principal actividad económica del Valle de México fue… la pesca. Y la agricultura en chinampas, esas parcelas de tierra cultivable delimitadas por ahuejotes
—el árbol emblemático
de Xochimilco— que desde tiempos prehispánicos se mantienen en las regiones lacustres de México.
Pero, debido a la creciente necesidad de abasto de agua de la Ciudad de México desde la época del porfiriato y durante el siglo xx, lo que alguna vez fue zona agrícola se convirtió en lo que ahora conocemos como Tláhuac, Azcapotzalco o cualquiera
de los sectores residenciales
e industriales de la ciudad que no guardan ni el más mínimo rastro de su pasado acuoso.
En 1986, la fao decidió proteger la zona rural y lacustre de Xochimilco, y un año más tarde la unesco la declaró Patrimonio Cultural de la Humanidad. Sin embargo, la forma de vida de los agricultores de Xochimilco —y con ella la subsistencia de las especies criollas vegetales y animales— se ve amenazada por las técnicas de cultivo industrializada, imposibles de introducir en el área chinampera, además de indeseables: a menos que los consumidores antepongan valores como la sostenibilidad, la biodiversidad, la responsabilidad social y, en última instancia, la calidad, por encima de los precios en sus decisiones de compra, esta forma de vida está destinada a desaparecer.





























