PLAYAS de México
ADVERTENCIA
Con más de 11 122 kilómetros de costa —sin incluir islas— en el Océano Pacífico, el Golfo de México y el Caribe, nuestra selección es apenas un boceto, cuya versión final, si llega, tendrá que ser póstuma.
LA HISTORIA
En 1940 la excepcional bahía de Acapulco se convirtió en el destino de los famosos: desde entonces, como todo buen clásico, en lugar de pasar de moda, se renueva. Pero en las siguientes décadas otras playas comenzaron a desarrollarse. Desde los años setenta Los Cabos fue un destino chic, donde mar, golf, spas y lujos se reúnen cobijados por su emblemático arco de piedra.
Puerto Vallarta remonta su fama a la década de los años sesenta, cuando John Huston filmó aquí La noche de la iguana, en 1963. Pero sería en la década siguiente que iniciaría su desarrollo hotelero y su fama gastronómica. Y ahora, sobre la línea costera, Nuevo Vallarta y Punta Mita, ya en Nayarit, ofrecen experiencias realmente exclusivas.
Al sur de la costa del Pacífico están Puerto Escondido y la playa de Zicatela a un lado, un destino surfero por excelencia. Si Puerto Escondido era un agradable pueblo de playa muy visitado desde los años setenta y ochenta, el desarrollo de Zicatela, con hoteles pequeños, cafés, bares y tiendas de surf y de bikinis en su estilo siempre rústico, fue posterior, de la década de 1990. Lo mismo que el crecimiento que hace hoy de Playa del Carmen, en el Caribe quintanarroense, la playa hip de la Riviera Maya, con el sello de su arena blanca y mar turquesa. En esta costa, el ritmo del crecimiento hotelero ha sido exponencial, pero no por eso se ha perdido el carácter relajado que la distingue claramente de Cancún.
Más al sur está Tulum, un sitio arqueológico cuya piedra caliza contrasta con el azul del océano y resguarda a simpáticas poblaciones de iguanas. Y que es el nombre también de un pueblo de personalidad reciente, marcada por las sofisticadas cabañas ecológicas donde se pasan unas vacaciones en plena tranquilidad.
Del lado del Golfo de México, hay que descubrir la Costa Esmeralda. Y para observar la fauna silvestre elegimos un lugar muy poco desarrollado por el turismo convencional: Ría Lagartos, Yucatán, donde los paseos están a cargo de cooperativas locales. Una playa y un estero para quien verdaderamente esté interesado en la conservación y en la naturaleza.





























