
Chopard: 150 años de diamantes, glamour y precisión
A 150 años de su fundación, las fotografías de la primera tienda de Louis-Ulysse Chopard, en Sonvilier, Suiza, muestran una imagen casi humilde de sus inicios, muy difícil de asociar con la firma multinacional cuyos relojes y joyería son, hoy día, sinónimos de impecable precisión y belleza deslumbrante.
Happy Diamonds, la famosísima creación de Chopard de 1976 —un reloj-joya con piedras preciosas a manera de manecillas, considerado hoy un clásico absoluto— llevó a la compañía a alcanzar un perfil estratosférico y originó nuevas líneas de productos (como fragancias, gafas y accesorios de seda y piel), boutiques alrededor del mundo, además de involucrar a celebridades y promover causas benéficas. Por ejemplo, Chopard diseña productos especiales en apoyo a los esfuerzos filantrópicos del príncipe Carlos y de Elton John.
Y tenemos también su joyería. Pocos diseños pueden opacar los de Chopard, especialmente los que forman parte de la Red Carpet Collection, un producto anual que se exhibe en la celebración del Festival Internacional de Cine de Cannes. Las impresionantes piezas destacan en muchas de las actrices más bellas y glamurosas del mundo, como Penélope Cruz, Scarlett Johansson y Angelina Jolie —por nombrar a algunas de quienes sucumben por completo a la irresistible combinación fuego y hielo de Chopard.



























