Artículos principales
NÚMERO 95
Semana Santa en el Estado de México: mucho mejor de lo que suena
Que no se ofendan los mexiquenses: su frontera con el DF en efecto no promete mucho. Pero, como tenemos más criterio que eso, decidimos compartir con nuestros lectores sus deslumbrantes secretos.
Por el lado silencioso de Veracruz
Se vale preguntarse por qué se desplazaría uno hasta esta zona del norte de Veracruz, comprendida entre Nautla y Gutiérrez Zamora. O si un par de hoteles de Carlos Couturier son razón suficiente. La respuesta a lo segundo es un sí contundente. A lo primero, lo de por qué venir, se contesta a fuerza de naranjos, limoneros, vainillales, la tranquila playa de Monte Gordo y la promesa de comer como rey. También de poderosas cascadas y varias oportunidades de conocer de cerca la cultura totonaca.
Los cabos sueltos de Baja Sur
Nos queda claro que ese pedazo de nuestro país que cuelga desde Tijuana apenas si nos pertenece. Los lobos marinos, los estadounidenses retirados y los surfistas se lo han apropiado. Pero ya es hora de que, como las fieles ballenas que lo visitan cada invierno, gocemos sus playas, sus almejas gigantes, sus pueblos abandonados y sus misiones.
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Cartagena con calma, o a ritmo de cumbia
Número 94 - Febrero 2010La virtud más obvia de Cartagena es la de poder combinar la más espléndida arquitectura colonial con la cercanía de hermosas playas caribeñas. pero resumir así sus encantos es dejar a un lado la historia, la herencia literaria, los restaurantes y, sobre todo, la posibilidad de conocerla —a medida que pasan los días, las músicas, las noches y las borracheras— cada vez mejor.
Y sí, otra vez París
Número 94 - Febrero 2010Pero no el París de siempre: nada menos romántico que un sitio colonizado por camiones de aire acondicionado y turistas que imponen a la vista sus tenis y sus avidísimas cámaras digitales. Por eso proponemos el otro, el París habitado, ese que crea adicciones longevas, permanentes o, si no, muy recurrentes.
Polinesia Francesa ¿habrá quien no sucumba?
Número 94 - Febrero 2010Si los collares de flores no son ni una fantasía ni un invento para turistas, mucho menos lo son el resto de las bondades que se le saben a la polinesia francesa. aquí recorremos, además, aquellas que no se le conocen tanto.
20 hoteles con encanto en México - parte 1
Número 93 - diciembre 2009 - enero 2010El encanto no puede imitarse. Ni aprenderse. Tal y como sucede con el carisma de las personas, si no brota de manera orgánica, nunca podrá adquirirse. Ni siquiera a fuerza de gestos atinados: desplegar una canasta de frutas en la recepción, regalar jabones artesanales o colocar espejos labrados en todas las habitaciones no distingue a un buen hotel de otro más. Lo memorable tiene que ver con la capacidad de convencer al huésped de que está gozando lo mejor del destino adonde ha decidido viajar. Dicho de otro modo, de ofrecer una experiencia tan deliciosa, bien hecha y auténtica, que a nadie le dé culpa quedarse en las instalaciones mucho más de lo previsto. O, en un caso extremo, hacer de ellas el fin mismo. De ahí el eclecticismo de nuestra selección. Y de ahí que volvamos a nuestros consentidos de siempre. Pero sólo a aquellos que han sabido responder con gracia al paso del tiempo, pues hay suficientes buenas novedades que merecen desde ya su lugar.
20 hoteles con encanto en México - parte 2
Número 93 - diciembre 2009 - enero 2010El encanto no puede imitarse. Ni aprenderse. Tal y como sucede con el carisma de las personas, si no brota de manera orgánica, nunca podrá adquirirse. Ni siquiera a fuerza de gestos atinados: desplegar una canasta de frutas en la recepción, regalar jabones artesanales o colocar espejos labrados en todas las habitaciones no distingue a un buen hotel de otro más. Lo memorable tiene que ver con la capacidad de convencer al huésped de que está gozando lo mejor del destino adonde ha decidido viajar. Dicho de otro modo, de ofrecer una experiencia tan deliciosa, bien hecha y auténtica, que a nadie le dé culpa quedarse en las instalaciones mucho más de lo previsto. O, en un caso extremo, hacer de ellas el fin mismo. De ahí el eclecticismo de nuestra selección. Y de ahí que volvamos a nuestros consentidos de siempre. Pero sólo a aquellos que han sabido responder con gracia al paso del tiempo, pues hay suficientes buenas novedades que merecen desde ya su lugar.
Queyras: Esquí en los Alpes Franceses
Número 92 - Noviembre 2009Descartar la idea de irse a meter a uno de los famosos resorts de esquí alpino abre muchas posibilidades. Entre ellas, la de esquiar entre los bosques y cascadas congeladas del Parque Natural de Queyras, caminar con raquetas sobre extensos lagos blancos y descubrir comunidades que tienen más de 500 años de ser sustentables. Ah, sí, y evitar largas filas. Y comer como sólo se come en un pequeño pueblo francés.
India es India. Hasta en las cimas de los Himalayas
Número 92 - Noviembre 2009Uno de los picos más codiciados de este recorrido en los himalayas es el hanuman tibba, llamado así en honor al dios que luchó con su ejército de changos para rescatar a la mujer de Shiva. Otro pico es el que queda junto al lago de Brighu, hasta donde los peregrinos suben con ofrendas de coco e incienso para el santo homónimo. Y camino a la primera estación, en Solang, aparecen puentes decorados con banderas tibetanas, que reparten bendiciones a través del viento. ¿Algo podría salir mal?
Por la nieve infinita en Quebec
Número 92 - Noviembre 2009Cuando la nieve cubre la vida más de seis meses del año, hay que ingeniárselas para llegar de un punto al otro. Es lo que han hecho los quebequenses desde siempre. Y es lo que todos los demás llamamos diversión. La idea es seguirles los pasos —y bueno, también equiparse con esquís, raquetas, motonieves y el resto de sus argucias.
Jujuy: La Quebrada gourmet
Número 91 - Octubre 2009Argentina va más rápido que nuestros gustos. Por eso, mientras nosotros seguimos encantados con los nuevos bríos de buenos aires y la patagonia, las mentes más brillantes de este país ya están más bien trabajando en el norte. Y mucho de lo que hacen tiene que ver con el rescate de la gastronomía criolla: carne de llama, papas, quínoa. Basta leer este artículo para cerciorarse de que no tardaremos en ponernos al corriente.
Oaxaca: del maíz en adelante
Número 91 - Octubre 2009“Para que un mixteco coma, tiene que ahogarse un costeño”, reza un dicho local, que nos muestra la inmensa diversidad geográfica del estado de oaxaca, desde la sie-rra hasta el istmo, pasando por los valles centrales. Si a eso se suma el hecho de que el cerro de monte albán vio nacer el primer maíz de la historia y los muchos siglos que han forjado la tradición culinaria del estado, sólo resta una acción sensata: desplazarse hasta ahí y ponerse a comer. De todo y en todas partes. Pero sobre todo de las ollas de quienes están preocupados por preservar los cultivos y recetas tradicionales. De manera consciente o porque es un placer que sale natural.


























