Guía rápida de Verona
La ciudad de Verona ofrece mucho más que su Arena romana y sus rincones sobrecargados de memorias de Romeo y Julieta, como comprobarán quienes se animen a descubrir sus bodegas de vinos, mesas, mercados y hoteles antiguos de la mano de la periodista italiana Barbara Ainis.
Por
Barbara Ainis |
marzo 2007
|
Tags:
verona, coliseo, arena, romeo, julieta
|
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Comenzar a hablar de Verona con una cita de Shakespeare es tan obvio y predecible, que resulta también indispensable, sobre todo cuando Romeo asegura que “fuera del recinto de Verona, el mundo no existe... El paraíso está aquí, donde vive Julieta”.
A los jóvenes amantes les bastó una sola noche de amor en la encantadora Verona para encarnar el sueño romántico de los enamorados de todo el mundo. Para los demás, lo cierto es que esta pequeña ciudad del norte de Italia seduce inevitablemente con sus callejones, sus grandes monumentos de la época romana, sus castillos, mansiones medievales, iglesias gótico-románicas y los inolvidables atardeceres a lo largo del río Adige.
Y no hay que olvidar los placeres de la mesa, que incluyen excelentes vinos locales y deliciosas viandas tradicionales. Así que, como dijera el viejo Capuleto en la famosa tragedia, “Anda, muchacho, échate a andar por la bella Verona”.
DÓNDE DORMIR
En el centro histórico de Verona, pequeño pero riquísimo, se concentra una multitud de hoteles para todos los gustos y bolsillos: uno puede elegir amanecer al lado del vocerío alegre de los puesteros en el mercado de fruta y verdura de la Piazza delle Erbe, a lo largo del río Adige, o, quizá mejor, asomado justo sobre la espectacular Arena. En cualquier caso, la elegancia de las mansiones históricas, decoradas con un gusto exquisito, es el denominador común.
HOTEL GABBIA D'ORO
Corso Porta Borsari 4/a
T. 39 (45) 800 3060
F. 39 (45) 590 293
www.hotelgabbiadoro.it
Habitaciones dobles desde 110 euros.
Si lo que buscan es lujo y elegancia, diríjanse hacia la Piazza delle Erbe. Allí, en la esquina con Corso Porta Borsari, en un palacio del siglo xviii, se encuentra este pequeño hotel de 27 habitaciones, probablemente el más hermoso de la ciudad, acondicionado con muebles antiguos, cuadros y alfombras preciosos. En la tarde vale la pena relajarse en el bar, decorado con un refinado revestimiento de “boiserie” de finales del siglo xvii, y disfrutar un aperitivo, o un té servido con exquisitas galletas y tartas.
HOTEL VICTORIA
Via Adua 8
T. 39 (45) 590 566
F. 39 (45) 590 155
www.hotelvictoria.it
Habitaciones dobles desde 210 euros y suites entre 325 y 440 euros, desayuno incluido.
Entre el río Adige y las más bonitas calles comerciales del centro histórico, se encuentra el Victoria, cuyas suites están equipadas lo mismo con tina de hidromasaje que con computadora privada, impresora y conexión a internet. Todo esto dentro de un antiguo edificio medieval totalmente renovado con un gusto impecable.
HOTEL BOLOGNA
Piazzetta Scalette Rubiani 3
T. 39 (45) 800 6830
F. 39 (45) 801 0602
www.hotelbologna.vr.it
Habitaciones dobles entre 100 y 200 euros.
Este hotelito no es tan lujoso como los anteriores, pero constituye una muy buena opción para quien quiera gastar un poco menos y al mismo tiempo disfrutar de una de las mejores ubicaciones de la ciudad: justo al lado de la Arena, asomado hacia la hermosa Piazza Bra. Instalado en un edificio del siglo XVIII, el hotel Bologna ofrece 32 habitaciones cómodas, bien amuebladas y equipadas. Además, junto al hotel se encuentra el restaurante Rubiani, que sirve interesantes especialidades regionales, y su pequeña plaza es un deleite cuando el clima permite comer al aire libre.
DÓNDE PASEAR
Zapatos cómodos, un pequeño mapa del centro y los ojos bien abiertos son lo único que se necesita para salir a explorar esta preciosa ciudad. Quien decida entregarse a caminar sin rumbo, puede estar seguro de que encontrará en cada calle y cada esquina palacios históricos, iglesias de gran belleza y panoramas espectaculares. Para quien prefiera planear, he aquí algunas sugerencias.
MONTESCOS Y CAPULETOS
Si tienen ganas de visitar los lugares donde se consumó el amor entre Romeo y Julieta, no tengan vergüenza. Antes que ustedes lo hicieron también el escritor y viajero francés Paul Valéry, el autor inglés Charles Dickens y el poeta alemán Heinrich Heine. Este último al parecer exclamó: “un poeta visita siempre de buena gana semejantes lugares, siendo el primero en reír de la credulidad de su corazón”. Entonces, al final de la elegante Via Mazzini, a mano derecha, encontrarán la Casa di Giulietta (Via Cappello 23; T. 39 (45) 803 4303; de martes a domingos de 9 a 19 horas y lunes de 13:30 a 19:30 horas; entrada: 4 euros), que es el palacio de la familia Capuleto, remodelado en 1940 al estilo neogótico.
El lugar es una escenografía del medioevo: el balcón de donde suspiraron los amantes, las salas de las fiestas y una estatua de Julieta en el patio (al parecer, tocarle el seno derecho trae buena suerte en el amor). No muy lejos, cerca de los espectaculares sepulcros de los señores della Scala, se encuentra la Casa de Romeo o Casa Montecchi (Via Arche Scaligere 2-4), uno de los más bonitos edificios medievales de la ciudad. Desafortunadamente, el interior no puede visitarse, ya que es una casa privada. Por último, está la tumba de Julieta, el ataúd donde se dice que ella descansa, conservado en una sugestiva cripta del antiguo monasterio de San Francesco al Corso, hoy Museo de los Frescos (Via del Pontiere 35; T. 39 (45) 800 0361; de martes a domingos de 9 a 18:30 horas; entrada: 3 euros).
LAS TRES PLAZAS
Por sus hermosos edificios, hay tres plazas indispensables en Verona. Primero, la Piazza Bra, dominada por la imponente presencia de la Arena (siglo I d.C.), uno de los anfiteatros romanos más importantes y mejor conservados. Además la plaza está rodeada por interesantes edificios neoclásicos. Una curiosidad: a mano izquierda, mirando a la Arena, se encuentra el “Listón”, gran vereda de mármol rosa, adoquinada en 1770, que es el paseo tradicional de los veroneses.
Al recorrer la Via Mazzini (riquísima en boutiques), podrán ver la Piazza delle Erbe, el antiguo foro romano que hoy acoge un pintoresco mercado. Primero notarán, al final de la plaza, el lujoso Palazzo Maffei, único ejemplo de estilo barroco, y luego, alzando la mirada, las torres que cuidan el lugar desde el siglo xiv: la Torre del Gardello y la Torre dei Lamberti, mirador espectacular de la ciudad (Cortile Mercato Vecchio; cerrado por restauración). El último edificio a mano derecha es la preciosa Casa Mazzanti, decorada con frescos del siglo xvi recientemente restaurados.
Atravesando, a la izquierda de la plaza, el Arco della Costa, se llega por fin a la Piazza dei Signori. Asomados a esta pequeña plaza se encuentran la Domus Nova, la Loggia del Consiglio, el Palazzo degli Scaligeri y el Palazzo del Capitano, con su torre angular. Pero un poco más escondido aguarda el verdadero encanto: pasando por un pequeño arco se accede al Cortile del Mercato Vecchio y allí se encuentra la espléndida escalera gótica de dos tramos, conocida como la Scala della Ragione, que lleva al Palazzo della Ragione o al Mercato Vecchio.
PASEOS
Para caminar tranquilamente y aprovechar el panorama, no puede dejar de recorrer el Lungadige, la calle a lo largo del río Adige. El trecho más hermoso (un par de kilómetros) es el que sale del Castel Vecchio, y llega hasta la iglesia de San Zeno, uno de los más importantes ejemplos italianos de arte románico. Muy cerca de San Zeno se encuentra el Ponte Pietra. En la noche, hay que transitar este puente y subir por la escalera que bordea el Teatro Romano hacia el Castel San Pietro, y, desde ahí, asomarse a mirar las luces de la ciudad. Por último, un paseo más mundano: Via Sottoriva, un largo porticado bellísimo, lleno de acogedoras enotecas, donde tomar una copa de buen vino en la tarde.
DÓNDE COMER
Verona es la ciudad del bianchetto, es decir, la copa colmada de vino blanco que, a cualquier hora del día, la gente mayor toma en los bares. De hecho, el excelente vino y la buena comida son los secretos que explican la amabilidad y alegría que encontrarán entre la gente de esta ciudad. Para elegir dónde comer y beber, es preferible evitar los restaurantes para turistas y dirigirse adonde se reúnen los veroneses, como los establecimientos que recomendamos a continuación.
ANTICA BOTTEGA DEL VINO
Vicolo Scudo di Francia 3
T. 39 (45) 800 4535
www.bottegavini.it
Alrededor de 50 euros más el vino y las bebidas.
Esta fonda es para los amantes del vino. Al entrar a la primera sala, llaman la atención las miles de botellas guardadas en las estanterías de madera, que cubren todas las paredes y llegan hasta lo alto. Aquí, desde 1890, se puede catar vinos veroneses, italianos y, sólo recientemente, del resto del mundo; la carta actual cuenta 1 500 variedades. Pero además del vino, es posible disfrutar de diversos platillos de la tradición local: no se pierdan el risotto all’amarone (arroz cocinado al vino tinto), el bigoli con sugo d’anatra (pasta con huevos en salsa de pato) y, para los más atrevidos, la pastissada de caval (carne de caballo en salsa de vino tinto).
IL DESCO
Vicolo San Sebastiano 7
T. 39 (45) 595 358
Alrededor de 100 euros, más el vino y las bebidas.
En el centro histórico de Verona, cerca de la Casa di Giulietta, se encuentra uno de los mejores restaurantes del norte de Italia. Entre las salas de una antigua casa del siglo xv, Il Desco ofrece viandas creativas y originales, que surgen de la fusión de la comida tradicional de la región con recetas fantasiosas estilo nouvelle cuisine. Una de sus especialidades: el bacalao en todas sus presentaciones.
RISTORANTE ENOTECA MAFFEI
Piazza Erbe 38
T. (39) 045 8010015
www.ristorantemaffei.it
Todos los días de 12 a 14:30 horas y de 17:30 a 22:30 horas. Alrededor de 50 euros, más el vino y las bebidas.
Tan sólo por el lugar donde se encuentra, este restaurante merece una visita. El Palacio Maffei, que cierra con su fachada barroca el lado Oeste de la Piazza delle Erbe, es uno de los más importantes edificios aristocráticos de la ciudad. Pero además, el restaurante ofrece una cocina riquísima: carnes y pescados preparados según recetas de alto nivel que varían según las estaciones. Vale la pena también visitar la impresionante bodega en el sótano: más de seiscientas variedades de vinos excelentes descansan en el escenario arqueológico de la excavación del Capitolio de la época romana.
CÓMO MOVERSE
El centro histórico de Verona, donde se encuentran prácticamente todos sus atractivos, está inmerso en el recodo del río Adige. Para disfrutar de su belleza, no hay nada mejor que recorrerlo a pie. La Verona Card (un día 8 euros, tres días 12 euros) es una tarjeta que permite visitar los principales museos, palacios e iglesias sin pagar boleto. Y vale también como billete diario para trasladarse en autobús.
CUÁNDO IR
Las mejores épocas para visitar la ciudad son la primavera y el verano, cuando los días son más largos y hace buen tiempo. Pero cuidado: en los meses de julio y agosto la ciudad se llena de turistas y los precios suben considerablemente.
LO IMPERDIBLE
El Festival Areniano (www.arena.it), que es la temporada de espectáculos líricos en el escenario de la Arena durante el verano. Frente a más de veintidós mil espectadores, se presentan clásicos como Aída, El Nabucco o La Bohème.
A los jóvenes amantes les bastó una sola noche de amor en la encantadora Verona para encarnar el sueño romántico de los enamorados de todo el mundo. Para los demás, lo cierto es que esta pequeña ciudad del norte de Italia seduce inevitablemente con sus callejones, sus grandes monumentos de la época romana, sus castillos, mansiones medievales, iglesias gótico-románicas y los inolvidables atardeceres a lo largo del río Adige.
Y no hay que olvidar los placeres de la mesa, que incluyen excelentes vinos locales y deliciosas viandas tradicionales. Así que, como dijera el viejo Capuleto en la famosa tragedia, “Anda, muchacho, échate a andar por la bella Verona”.
DÓNDE DORMIR
En el centro histórico de Verona, pequeño pero riquísimo, se concentra una multitud de hoteles para todos los gustos y bolsillos: uno puede elegir amanecer al lado del vocerío alegre de los puesteros en el mercado de fruta y verdura de la Piazza delle Erbe, a lo largo del río Adige, o, quizá mejor, asomado justo sobre la espectacular Arena. En cualquier caso, la elegancia de las mansiones históricas, decoradas con un gusto exquisito, es el denominador común.
HOTEL GABBIA D'ORO
Corso Porta Borsari 4/a
T. 39 (45) 800 3060
F. 39 (45) 590 293
www.hotelgabbiadoro.it
Habitaciones dobles desde 110 euros.
Si lo que buscan es lujo y elegancia, diríjanse hacia la Piazza delle Erbe. Allí, en la esquina con Corso Porta Borsari, en un palacio del siglo xviii, se encuentra este pequeño hotel de 27 habitaciones, probablemente el más hermoso de la ciudad, acondicionado con muebles antiguos, cuadros y alfombras preciosos. En la tarde vale la pena relajarse en el bar, decorado con un refinado revestimiento de “boiserie” de finales del siglo xvii, y disfrutar un aperitivo, o un té servido con exquisitas galletas y tartas.
HOTEL VICTORIA
Via Adua 8
T. 39 (45) 590 566
F. 39 (45) 590 155
www.hotelvictoria.it
Habitaciones dobles desde 210 euros y suites entre 325 y 440 euros, desayuno incluido.
Entre el río Adige y las más bonitas calles comerciales del centro histórico, se encuentra el Victoria, cuyas suites están equipadas lo mismo con tina de hidromasaje que con computadora privada, impresora y conexión a internet. Todo esto dentro de un antiguo edificio medieval totalmente renovado con un gusto impecable.
HOTEL BOLOGNA
Piazzetta Scalette Rubiani 3
T. 39 (45) 800 6830
F. 39 (45) 801 0602
www.hotelbologna.vr.it
Habitaciones dobles entre 100 y 200 euros.
Este hotelito no es tan lujoso como los anteriores, pero constituye una muy buena opción para quien quiera gastar un poco menos y al mismo tiempo disfrutar de una de las mejores ubicaciones de la ciudad: justo al lado de la Arena, asomado hacia la hermosa Piazza Bra. Instalado en un edificio del siglo XVIII, el hotel Bologna ofrece 32 habitaciones cómodas, bien amuebladas y equipadas. Además, junto al hotel se encuentra el restaurante Rubiani, que sirve interesantes especialidades regionales, y su pequeña plaza es un deleite cuando el clima permite comer al aire libre.
DÓNDE PASEAR
Zapatos cómodos, un pequeño mapa del centro y los ojos bien abiertos son lo único que se necesita para salir a explorar esta preciosa ciudad. Quien decida entregarse a caminar sin rumbo, puede estar seguro de que encontrará en cada calle y cada esquina palacios históricos, iglesias de gran belleza y panoramas espectaculares. Para quien prefiera planear, he aquí algunas sugerencias.
MONTESCOS Y CAPULETOS
Si tienen ganas de visitar los lugares donde se consumó el amor entre Romeo y Julieta, no tengan vergüenza. Antes que ustedes lo hicieron también el escritor y viajero francés Paul Valéry, el autor inglés Charles Dickens y el poeta alemán Heinrich Heine. Este último al parecer exclamó: “un poeta visita siempre de buena gana semejantes lugares, siendo el primero en reír de la credulidad de su corazón”. Entonces, al final de la elegante Via Mazzini, a mano derecha, encontrarán la Casa di Giulietta (Via Cappello 23; T. 39 (45) 803 4303; de martes a domingos de 9 a 19 horas y lunes de 13:30 a 19:30 horas; entrada: 4 euros), que es el palacio de la familia Capuleto, remodelado en 1940 al estilo neogótico.
El lugar es una escenografía del medioevo: el balcón de donde suspiraron los amantes, las salas de las fiestas y una estatua de Julieta en el patio (al parecer, tocarle el seno derecho trae buena suerte en el amor). No muy lejos, cerca de los espectaculares sepulcros de los señores della Scala, se encuentra la Casa de Romeo o Casa Montecchi (Via Arche Scaligere 2-4), uno de los más bonitos edificios medievales de la ciudad. Desafortunadamente, el interior no puede visitarse, ya que es una casa privada. Por último, está la tumba de Julieta, el ataúd donde se dice que ella descansa, conservado en una sugestiva cripta del antiguo monasterio de San Francesco al Corso, hoy Museo de los Frescos (Via del Pontiere 35; T. 39 (45) 800 0361; de martes a domingos de 9 a 18:30 horas; entrada: 3 euros).
LAS TRES PLAZAS
Por sus hermosos edificios, hay tres plazas indispensables en Verona. Primero, la Piazza Bra, dominada por la imponente presencia de la Arena (siglo I d.C.), uno de los anfiteatros romanos más importantes y mejor conservados. Además la plaza está rodeada por interesantes edificios neoclásicos. Una curiosidad: a mano izquierda, mirando a la Arena, se encuentra el “Listón”, gran vereda de mármol rosa, adoquinada en 1770, que es el paseo tradicional de los veroneses.
Al recorrer la Via Mazzini (riquísima en boutiques), podrán ver la Piazza delle Erbe, el antiguo foro romano que hoy acoge un pintoresco mercado. Primero notarán, al final de la plaza, el lujoso Palazzo Maffei, único ejemplo de estilo barroco, y luego, alzando la mirada, las torres que cuidan el lugar desde el siglo xiv: la Torre del Gardello y la Torre dei Lamberti, mirador espectacular de la ciudad (Cortile Mercato Vecchio; cerrado por restauración). El último edificio a mano derecha es la preciosa Casa Mazzanti, decorada con frescos del siglo xvi recientemente restaurados.
Atravesando, a la izquierda de la plaza, el Arco della Costa, se llega por fin a la Piazza dei Signori. Asomados a esta pequeña plaza se encuentran la Domus Nova, la Loggia del Consiglio, el Palazzo degli Scaligeri y el Palazzo del Capitano, con su torre angular. Pero un poco más escondido aguarda el verdadero encanto: pasando por un pequeño arco se accede al Cortile del Mercato Vecchio y allí se encuentra la espléndida escalera gótica de dos tramos, conocida como la Scala della Ragione, que lleva al Palazzo della Ragione o al Mercato Vecchio.
PASEOS
Para caminar tranquilamente y aprovechar el panorama, no puede dejar de recorrer el Lungadige, la calle a lo largo del río Adige. El trecho más hermoso (un par de kilómetros) es el que sale del Castel Vecchio, y llega hasta la iglesia de San Zeno, uno de los más importantes ejemplos italianos de arte románico. Muy cerca de San Zeno se encuentra el Ponte Pietra. En la noche, hay que transitar este puente y subir por la escalera que bordea el Teatro Romano hacia el Castel San Pietro, y, desde ahí, asomarse a mirar las luces de la ciudad. Por último, un paseo más mundano: Via Sottoriva, un largo porticado bellísimo, lleno de acogedoras enotecas, donde tomar una copa de buen vino en la tarde.
DÓNDE COMER
Verona es la ciudad del bianchetto, es decir, la copa colmada de vino blanco que, a cualquier hora del día, la gente mayor toma en los bares. De hecho, el excelente vino y la buena comida son los secretos que explican la amabilidad y alegría que encontrarán entre la gente de esta ciudad. Para elegir dónde comer y beber, es preferible evitar los restaurantes para turistas y dirigirse adonde se reúnen los veroneses, como los establecimientos que recomendamos a continuación.
ANTICA BOTTEGA DEL VINO
Vicolo Scudo di Francia 3
T. 39 (45) 800 4535
www.bottegavini.it
Alrededor de 50 euros más el vino y las bebidas.
Esta fonda es para los amantes del vino. Al entrar a la primera sala, llaman la atención las miles de botellas guardadas en las estanterías de madera, que cubren todas las paredes y llegan hasta lo alto. Aquí, desde 1890, se puede catar vinos veroneses, italianos y, sólo recientemente, del resto del mundo; la carta actual cuenta 1 500 variedades. Pero además del vino, es posible disfrutar de diversos platillos de la tradición local: no se pierdan el risotto all’amarone (arroz cocinado al vino tinto), el bigoli con sugo d’anatra (pasta con huevos en salsa de pato) y, para los más atrevidos, la pastissada de caval (carne de caballo en salsa de vino tinto).
IL DESCO
Vicolo San Sebastiano 7
T. 39 (45) 595 358
Alrededor de 100 euros, más el vino y las bebidas.
En el centro histórico de Verona, cerca de la Casa di Giulietta, se encuentra uno de los mejores restaurantes del norte de Italia. Entre las salas de una antigua casa del siglo xv, Il Desco ofrece viandas creativas y originales, que surgen de la fusión de la comida tradicional de la región con recetas fantasiosas estilo nouvelle cuisine. Una de sus especialidades: el bacalao en todas sus presentaciones.
RISTORANTE ENOTECA MAFFEI
Piazza Erbe 38
T. (39) 045 8010015
www.ristorantemaffei.it
Todos los días de 12 a 14:30 horas y de 17:30 a 22:30 horas. Alrededor de 50 euros, más el vino y las bebidas.
Tan sólo por el lugar donde se encuentra, este restaurante merece una visita. El Palacio Maffei, que cierra con su fachada barroca el lado Oeste de la Piazza delle Erbe, es uno de los más importantes edificios aristocráticos de la ciudad. Pero además, el restaurante ofrece una cocina riquísima: carnes y pescados preparados según recetas de alto nivel que varían según las estaciones. Vale la pena también visitar la impresionante bodega en el sótano: más de seiscientas variedades de vinos excelentes descansan en el escenario arqueológico de la excavación del Capitolio de la época romana.
CÓMO MOVERSE
El centro histórico de Verona, donde se encuentran prácticamente todos sus atractivos, está inmerso en el recodo del río Adige. Para disfrutar de su belleza, no hay nada mejor que recorrerlo a pie. La Verona Card (un día 8 euros, tres días 12 euros) es una tarjeta que permite visitar los principales museos, palacios e iglesias sin pagar boleto. Y vale también como billete diario para trasladarse en autobús.
CUÁNDO IR
Las mejores épocas para visitar la ciudad son la primavera y el verano, cuando los días son más largos y hace buen tiempo. Pero cuidado: en los meses de julio y agosto la ciudad se llena de turistas y los precios suben considerablemente.
LO IMPERDIBLE
El Festival Areniano (www.arena.it), que es la temporada de espectáculos líricos en el escenario de la Arena durante el verano. Frente a más de veintidós mil espectadores, se presentan clásicos como Aída, El Nabucco o La Bohème.
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